La fotografía tradicional basada en sales de plata sigue ocupando su propio espacio, se han creado nuevas emulsiones y ha sido acogida por innumerables profesionales y artistas como forma de expresión, herramienta de trabajo y elemento diferenciador en nuestro vertiginoso mundo digital. Los ritmos y los tiempos necesarios para fotografiar en fotoquímico nos ayudan a depurar nuestra mirada y meditar sus sensaciones; en definitiva, «reflexionar». En la actualidad, con el desarrollo de la fotografía digital se han abierto nuevas y maravillosas oportunidades creativas gracias a la hibridación entre ambos mundo, formando un nuevo ecosistema de arte y creatividad.