Hace algunos años, fui parte de un grupo de fotógrafos convocados para capturar, a través de nuestro objetivo, una serie de piezas de mobiliario urbano firmadas por destacados diseñadores. El proyecto se realizó para la Revista Nuevo Estilo y la feria Casa Decor.
A mí me correspondió el icónico banco Catalano, creación del genial Óscar Tusquets. Una escultura funcional de líneas puras y orgánicas, verdaderamente hermosa. Sin embargo, su belleza presentaba un desafío inesperado durante la sesión con los bailarines: los bordes interiores de sus característicos huecos resultaban sorprendentemente cortantes.
A pesar de este obstáculo, el talento y la profesionalidad de mi querida artista Luisa María Arias brilló como siempre, dotando de vida y a aquella compleja y bella forma.