135 y 120. Duelo de formatos y formas.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Permítanme expresarme de una manera extraña en la siguiente frase: “Hace muchos años que la fotografía analógica nunca se fue y ahora ha venido definitivamente para quedarse”.

Los que hemos estado siempre relacionados con la fotografía analógica lo sabemos muy bien, y los nuevos adeptos convertidos en adictos que lo están conociendo ahora, bienvenidos sean. Dentro de todo este mundo nuestro analógico, siempre hemos concedido mucha importancia a los formatos, no solo refiriéndonos a la forma con la que encuadramos nuestra imagen sino también al tamaño del soporte que utilizamos, en ocasiones, confundiendo dicha forma con el tamaño de la película. Intentaremos en este artículo dar algunas pinceladas sobre la relación que podríamos encontrar entre los diferentes formatos en película, no tanto a nivel técnico –lo cual daría para un libro– sino más bien a nivel de sensaciones y formas de uso.

Negativos a proporción: 6x6 (56x56 mm). 6x4,5 (56x41,5 mm). 36x24 y 7x6 (67x56 mm) y nuestro habitualmente llamado 35 mm (24x36 mm)
Negativos a proporción: 6×6 (56 x 56 mm), 6×4,5 (56 x 41,5 mm), 7×6 (67 x 56 mm) y nuestro habitualmente llamado 35 mm (24 x 36 mm) © Fernando Marcos

Nos hemos desplazado hasta el Valle Mirandilla, entre las localidades de Contreras y Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos, para nuestro particular duelo. ¿Por qué? Pues porque en este valle se rodó, nada más y nada menos, que el duelo final entre Clint Eastwood (el Bueno) Eli Wallach (el Feo) y Lee Van Cleef (el Malo).

Valle de Mirandilla, en el que se rodó la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”
Valle de Mirandilla, en el que se rodó la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”

Los amantes del “celuloide” seguramente tendrán muy presente esta imagen en la memoria, la de la escena final de una de las películas más importantes de la historia del cine del Oeste. En este valle se recreó el cementerio de Sad Hill, en el cual se rodó en 1966 la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”, de Sergio Leone. Una encomiable labor de la Asociación Cultural Sad Hill se propuso recuperar en el año 2016, el lugar antes de la llegada del 50 aniversario del estreno de la película. Ello con un interesante y variado programa de actividades culturales relacionadas con la película. Nuestros lectores podrán, si les apetece y por poco dinero, apadrinar una tumba para que su memoria, o la de otro –descanse en paz o no–, junto a la historia de este celuloide y –de paso– colaborar con la asociación.

Formato 135

El formato de película más popular en fotografía es sin duda el 35 mm, denominado así por ser este el ancho total de la misma. Dicho formato fue creado en 1892 por William Dickinson y Thomas Edison utilizando material proporcionado por Kodak. Alrededor de 1913 Oskar Barnack lo utilizó como base, duplicando el formato de cine, para crear las famosas cámaras Leica, siendo las primeras cámaras fotográficas –de gran serie– en utilizar dicho formato (1).

¡Clint en infrarrojo y negativo, mayor intimidación imposible! Película Rollei IR400
¡Clint en infrarrojo y negativo, mayor intimidación imposible! Película Rollei IR400

El término 135 fue introducido por Kodak en 1934 para designar a sus “cartuchos” normalmente utilizados hoy en día y diferenciarlos de los rollos de la película de cine.

Tira de negativo de 135
Medidas de la superficie y fotograma. El “double frame” y el formato original de cine.

Es importante resaltar que el frame original de la película de cine es de 18 x 24 mm. Lo que realmente, en la actualidad, se denomina erróneamente full frame se debería denominar double frame y, curiosamente, el formato que ahora denominamos Cuatro Tercios tendría unas proporciones similares a las del full frame original en cine.

Formato 6x7, 135 y medio formato.
Formato 135, formato medio y medio formato

Por costumbre y usos, en la actualidad, nuestro “fotograma patrón” o referente al cual se comparan los demás –tanto en analógico como en digital– es el 24×36 mm; por algo se denomina “de paso universal“. La relación de aspecto de la película de 35 mm es de 1,5:1, es decir, es 1,5 veces más ancha que alta. Con innumerables matices técnicos, podríamos resumir que el grado de ampliación óptimo –buena relación entre tamaño, grano y nitidez– de una película 135, cuando la copiamos directamente en la ampliadora, podría rondar los 10x; es decir, una imagen fotografiada en una película de 135, que mide 24 x 36 mm, estaría entorno a 24 x 36 cm, algo más que un A4. Sin duda, esto sería más que suficiente para la mayoría de nuestras intenciones fotográficas, no solo en copiado directo sino también a la hora de digitalizar esas imágenes y pasarnos al mundo digital.

Formato 120

El formato fue introducido por Kodak en 1901 para su cámara Brownie y fue la reina de la fotografía para aficionado hasta la aparición del formato 135.

Tira de película 120. Fotogramas de 6x7. Película Ilford FP4 plus.
Tira de película 120, fotogramas de 6×7, película Ilford FP4 Plus

La película tiene algo más de 6 cm de ancho para una longitud de 76 cm. En 1965 se introdujo el formato 220, idéntico al 120 pero con doble longitud, merced a que no lleva papel opaco protector más que al principio y al final del rollo; en la actualidad, este formato 220 está discontinuado por los principales fabricantes, existiendo sólo en stock caducados o a punto de caducar. El formato 120, sin embargo, está plenamente vigente y lo podemos encontrar en muchas de las actuales emulsiones existentes para 135. Si echamos un vistazo al catálogo de los principales proveedores podríamos elegir, sin problemas, entre unas 50 referencias.

De nuevo, es importante aquí recalcar la confusión que suele existir al denominar a las fotografías realizadas con esta película como “medio formato” en vez de “formato medio, quizá por traducirla literalmente del inglés medium format, cuando en la actualidad medio formato sería la mitad de un fotograma de 135, típico de las Olympus Pen por ejemplo, que dividen el fotograma de 24 x 36 mm por la mitad, y por lo que de un carrete de 36 fotogramas obtendremos al menos 72 fotos.

Contador de fotogramas de una Olympus Pen ESS-2 de medio formato. Podemos llegar a realizar 72 fotografías.
Contador de fotogramas de una Olympus Pen ESS-2 de medio formato. Podemos llegar a realizar 72 fotografías.

La película de 120 la podemos utilizar en diferentes formatos de cámaras, siendo las más usuales las de 6 x 4,5, 6 x 6, 6 x 7, 6 x 8 y 6 x 9. Encontraremos también modelos no tan habituales y reservadas a la fotografía panorámica como son 6 x 12, 6 x 17 y 6 x 24, todas ellas medidas expresadas en cm. En este artículo veremos ejemplos de los formatos más utilizados en película 120, el 6 x 4,5, 6 x 6 y 6 x 7 cm, en relación con el 35 mm.

6 x 4,5 – El pequeño de los formatos medios

Si, momentáneamente, nos olvidamos del hecho de que existe un formato más pequeño –el formato 4×4 en película 127 para, por ejemplo, las maravillosas BabyRollei– el formato 6×4,5 es el menor de los que se pueden utilizar en 120. Con una relación de aspecto de 1,35:1 y un tamaño exacto de 56 x 41,5 mm, es casi 2,6 veces más grande que el 135. Podemos disparar 15 o 16 fotogramas con un carrete de 120. El objetivo considerado “normal” en este formato es el 75 mm, que equivaldría a un 45 mm en 135.

Fotos a proporción de un fotograma 645 y uno de 35 mm.
Fotos a proporción de un fotograma 645 y uno de 35 mm. Cámara Pentax 645 con objetivo SMC Pentax-A 75mm f/2.8 y Olympus OM-1n con objetivo Zuiko 50mm f/1.8 MC. Al disponer de visión réflex en los dos equipos, conseguir a pulso encuadres casi exactos no es ningún problema. Al tener otra relación de aspecto comenzamos a ver claras diferencias visuales entre los dos formatos.

Encontramos, todavía a buen precio, numerosos modelos en el mercado de segunda mano. Algunos de esos modelos, como las Fuji 645, Pentax 645, Contax 645, Bronica 465 y Mamiya 645 tienen una facilidad de uso y dimensiones similar a muchos modelos de paso universal. El avance de película motorizado, el autofoco y diferentes tipos de mediciones TTL también son habituales en este tipo de equipos.

Muy utilizado en fotografía social desde hace muchos años, en la actualidad se ha vuelto a poner de moda y los precios de los equipos con enfoque automático han aumentado significativamente. Modelos como Pentax 645AF y sobre todo Contax 645AF se han convertido en mitos para algunos fotógrafos de BBC.

6×6 – Equilibrio 1:1

No sabemos si más populares que su descafeinado sucedáneo Instagram, pero desde luego mucho más interesantes desde mi punto de vista, el modelo 6 x 6 es más que un clásico en la fotografía analógica. Con una relación de aspecto de 1:1 y un tamaño exacto de 56 x 56 mm es 3,6 veces más grande en superficie que el 135. Podemos disparar 12 fotogramas con un carrete de 120. El objetivo considerado “normal” en este formato es el 80 mm, que equivaldría a un 50 mm en 135.

Hasselblad 500c con objetivo Zeiss 80mm f/2.8 Planar T*. En este caso, al utilizar el visor de capuchón, se aprecia que la toma se realizó desde más abajo, en claro efecto contrapicado. Esto produce una distorsión en la perspectiva. La relación 1:1 nos permite mucha más cobertura visual. Dando la sensación de estar tomada con un objetivo gran angular si la comparamos con el 135.
Hasselblad 500c con objetivo Zeiss 80mm f/2.8 Planar T*. En este caso, al utilizar el visor de capuchón, se aprecia que la toma se realizó desde más abajo, en claro efecto contrapicado. Esto produce una distorsión en la perspectiva. La relación 1:1 nos permite mucha más cobertura visual. Dando la sensación de estar tomada con un objetivo gran angular si la comparamos con el 135.

Todo un icono y único representante de la mítica marca Hasselblad –si exceptuamos a la XPan– nos encontramos con otros nombres ilustres tales como Bronica SQ, Mamiya 6 y C330, Rolleiflex 6008 y algunas más. Rechazado y amado a partes iguales el formato cuadrado tiene una personalidad indiscutible y desde luego la manera de trabajar con esas cámaras requiere una visión pausada y meditada. La maravillosa sensación de tridimensionalidad al mirar a través de una buena pantalla de enfoque es una experiencia única y muy adictiva.

El formato cuadrado es, además, la mejor forma de aprovechar toda la cobertura del objetivo y muchos nos preguntamos por qué los fabricantes no utilizan más este formato en la era digital… ¿cuestión de costes de captor?

6×7 – ¿El formato perfecto?

Con una relación de aspecto de 1,2:1 y unas medidas reales de 56 x 67 mm es 4,3 veces más grande en superficie que el 135. El objetivo normal es el 90 mm. Prácticamente todas las marcas anteriormente mencionadas tienen alguno o varios modelos de este formato: Mamiya con sus RB67 y RZ67, Pentax 67, Bronica GS-1; Fuifilm GM670, GW670 y GF670 y de nuevo Mamiya con su mítica M7 telemétrica.

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Cámara Mamiya 7. Objetivo Mamiya Sekkor N 80 mm f/4L. Este objetivo equivale a un 40 mm en 135. Este hecho, sumado a la mayor cobertura en vertical de plano, proporciona un encuadre mucho más amplio y mayor tridimensionalidad a la toma.

En el subtítulo de este artículo hablaba del bueno, el feo y el malo en los formatos. Nada más lejos de mi intención afirmar tal cuestión, pues no creo que exista el formato perfecto, aunque algunos han catalogado al 6 x 7 como tal, algo así como el Clint Eastwood –el bueno– en la fotografía. Desde luego no son equipos pequeños y su utilización sobre terreno es algo más dificultosa; aunque esto no suele importarnos mucho, cuando necesitas cierta rapidez y versatilidad, sí que es algo que solemos tener en cuenta. Una excepción a esto sería la utilización de cámaras telemétricas, que nos permitirían trabajar prácticamente igual que con una Leica, por poner un ejemplo, aunque con “solo” 10 fotogramas disponibles por rollo 120.

Fotograma 6x7 y 35 mm con la misma medida en altura. Nótese la superior diferenciación de planos en el formato 120.
Fotograma 6×7 y 35 mm con la misma medida en altura. Nótese la superior diferenciación de planos en el formato 120.

Hasta ahora hemos mostrado las fotografías a proporción, para ver la dimensión real de los formatos. En el ejemplo anterior, con altura similar, nos interesa que el lector observe –aunque seguramente ya se habrá dado cuenta en los ejemplos anteriores– la “tridimensionalidad” y la diferenciación de planos que conseguimos a medida que aumentamos el formato de la película. Este hecho, sumado a la facilidad de conseguir enfoques más selectivos por utilizar objetivos con longitudes focales mayores, es una de las cualidades que más suelen “enganchar” a los usuarios de formato medio y formatos más grandes.

Otro ejemplo en el cual se puede apreciar mayor profundidad en el formato 120.
Otro ejemplo en el cual se puede apreciar mayor profundidad en el formato 120.

Nitidez y grano

Como es lógico, disponer de un mayor tamaño en nuestro captor analógico nos permitirá realizar mayores ampliaciones manteniendo la calidad y nivel de grano óptimo. Si con un 135 podemos llegar a 24 x 36 cm, con un 6 x 7 no tendríamos problemas en conseguir un 60 x 70 cm sin “interpolar” –aunque la ampliación en sí ya es una “interpolación”– y, por supuesto, nada nos impide llegar más allá, con tan solo pequeñas consecuencias.

Pero ¿podríamos emular la nitidez y finura de grano de un 6×7 en un 135? La respuesta no es simple, pero podríamos simplemente decir que sí.

En el siguiente ejemplo podemos comparar una fotografía realizada con Ilford Delta 100 revelado con Rodinal con otra realizada en 135 con película de altísima resolución y grano muy fino, tal como la Adox CMS 20 II revelada con su revelador específico Adotech.

Fotograma 6 x 7 en película Ilford FP4 Plus y 24x36 en película Adox CMS20II revelada con Technidol.
Fotograma 6 x 7 en película Ilford FP4 Plus y 24×36 en película Adox CMS20II revelada con Adotech III
Ampliación de imagen anterior ¿Cuál es más nítida?...
Ampliación de imagen anterior ¿Cuál es más nítida?…

Juzguen ustedes mismos… hablaremos de ello en otra historia.

Conclusiones

La conclusión más evidente es que… no existe ninguna. Los usuarios de fotografía analógica solemos utilizar indistintamente diferentes formatos y tamaños de película. En mi opinión, la elección depende más de las sensaciones visuales y el ritual que impone cualquiera de los formatos y la idiosincrasia de las cámaras que lo utilizan. En ocasiones se piensa que el tamaño de la película influye de una manera notable en la nitidez del resultado pero ese argumento es, en parte, fácilmente desmontable con películas técnicas de baja sensibilidad y alta acutancia, como en el ejemplo anterior. La profundidad y gama tonal que conseguimos con formatos mayores es superior, a costa de nuestra movilidad, inmediatez y dolores de espalda.

Aunque lo que sí es sin duda un argumento demoledor a favor del formato medio es que una vez que has puesto tus ojos sobre esas maravillosas pantallas de enfoque, te gustaría quedarte ahí, mirando, para toda tu vida.

ILFORD FP4 Plus y Adox Silvermax

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Después de realizar las pruebas de la película Adox Silvermax –procesada con su revelador homónimo– enfrentándola al veterano y siempre amable Rodinal, nos disponemos a probarla esta vez en comparación con otra ilustre conocida como lo es la veterana Ilford FP4.

La película Ilford FP4 PLUS está disponible en placas, rollos 120 y formato 135-36, al tiempo que la ADSOX Silvermax –por el momento– solo en este último
La película Ilford FP4 PLUS está disponible en placas, rollos 120 y formato 135-36, al tiempo que la ADOX Silvermax –por el momento– solo en este último © Albedo Media

Ilford FP4 Plus

Hemos elegido esta película y seguramente la elegiremos en más de una ocasión por diferentes motivos. Por un lado, por la experiencia y el “know how” de una marca, “Ilford Photo Harman Technology Ltd” que, aunque con diferentes nombres lleva más de 135 años de vida y que, en la actualidad, su diversificación frente a otras estrategias digitales nos podría garantizar película de la marca para muchos años, algo no siempre habitual en nuestro mundo fotoquímico. También por su amplia introducción en el mercado que nos permite encontrar material de esta marca en muchos lugares donde por juventud o poca distribución nos resultaría difícil encontrar material de otros fabricantes, como por ejemplo es el caso de la misma Adox Silvermax, objeto de estas pruebas.

Si bien es cierto que internet ha facilitado mucho todo esto, no es menos cierto que a muchos de nosotros nos gusta pasear y “echar un ojo” por las tiendas “a ver qué hay”. Somos conscientes también de que es una película de uso común y ampliamente testada, con combinaciones “película-revelador-tiempo-temperatura” prácticamente infinitas lo que nos garantiza también altísimas posibilidades de personalización.

Por último, aunque no menos importante, es que desde la desaparición de su principal competidora –la PlusX 125 de Kodak– en marzo del 2011 ha quedado como la reina en solitario en su categoría de 125 ISO.

Desde la primera película SELO F.P.2 de 28 ASA (sí, entonces era ASA, no ISO) de 1935, la FP3 (1945), FP4 (1968) hasta su versión actual “Plus” en 1990 han transcurrido 55 años de evolución y desarrollo
Desde la primera película SELO F.P.2 de 28 ASA (sí, entonces era ASA, no ISO) de 1935, la FP3 (1945), FP4 (1968) hasta su versión actual “PLUS” en 1990, han transcurrido 55 años de evolución y desarrollo.

Según Ilford su película FP4 PLUS es:

“Para fotografía en blanco y negro de alta calidad, ILFORD FP4 PLUS es incomparable. Su grano muy fino, su nitidez excepcional y alta acutancia la convierte en la mejor opción para realizar grandes ampliaciones o fotografiar temas con abundancia de fino detalle. Con una sensibilidad nominal de 125/22, ILFORD FP4 PLUS se ha convertido en el punto de referencia para juzgar otras películas de sensibilidad media. Con una enorme latitud de exposición es muy adecuada para la mayoría de los sujetos fotográficos en una gran variedad de condiciones de iluminación”.

Aunque, la verdad, estas mismas afirmaciones las vamos a encontrar casi iguales en la mayoría de los fabricantes, no es menos cierto que es casi un referente en su rango de sensibilidad. De momento vamos a compararla con la jovencita, aunque de excelente casta Adox Silvermax, inspirada, como dijimos en el anterior artículo, en la AGFA APX100. El revelador elegido ha sido de nuevo Rodinal para la FP4 Plus, utilizado como revelador de referencia en B/N y ya utilizado en la prueba anterior.

Condiciones de la prueba

  • Hemos realizado la misma fotografía con dos cámaras Olympus OM-2 en modo manual y, salvo que se indique lo contrario, con objetivo Zuiko OM 50 mm f/1,8. En ambos casos manteniendo siempre la misma abertura de diafragma.
  • Las películas se han revelado siguiendo las instrucciones del fabricante:
    • Adox Silvermax con revelador Silvermax. Dilución 1+29. 11minutos a 20ºC.
    • Ilford FP4 Plus con revelador Rodinal. Dilución 1+50. 15minutos a 20ºC.
  • Para facilitar la visión general comparativa de los negativos hemos procedido a digitalizarlos a través de mesa de luz con la cámara digital colocada en columna de reproducción.
  • En ningún caso hemos alterado los niveles de las digitalizaciones resultantes; simplemente hemos eliminado la base + velo y hemos ajustado los extremos del histograma.

Al disponer del negativo en la mano, una mesa de luz neutra y un buen monitor, no resulta difícil igualar las densidades en ambos negativos para mantener la fidelidad de la prueba. Lógicamente todo ello sería muy interpretativo si quisiéramos ajustar a nuestro gusto personal las imágenes, pero no es el caso… aunque con ganas nos quedamos.

Hoja de contactos general en la que aún podemos ver la diferencia notable de transparencia y color entre la Silvermax y la FP4 Plus. La capa base gris presente en todas las películas en BN es mucho más ligera y transparente en Silvermax. Los ojos expertos ya podrán apreciar la diferencia de contraste y gama tonal en las diferentes tiras © Fernando Marcos
Hoja de contactos general en la que aún podemos ver la diferencia notable de transparencia y color entre la Silvermax y la FP4 PLUS. La capa base gris presente en casi todas las películas en B/N es mucho más ligera y transparente en la Silvermax. Los ojos expertos ya podrán apreciar la diferencia de contraste y gama tonal en las diferentes tiras © Fernando Marcos
Aunque no hay mucha diferencia entre ambas imágenes sí podemos apreciar la diferencia de contraste y latitud entre ambas, siendo superior en Silvermax (izquierda) © Fernando Marcos
Aunque no hay mucha diferencia entre ambas imágenes sí podemos apreciar la diferencia de contraste y latitud entre ambas, siendo superior en la Silvermax (izquierda) © Fernando Marcos

En la imagen anterior, también es interesante apreciar el mayor detalle en las zonas de altas luces, en este caso coincidente con la letra A. El reflejo del sol en Silvermax aguanta mejor que en la FP4 PLUS gracias a su contenido extra en plata, tal como mencionamos en la primera entrega.

En este caso no es una situación de alto contraste, nuboso y con lluvia. Sin duda, la Silvermax consigue más detalle en todas las zonas, para mi gusto excesivo en situaciones en las cuales las condiciones lumínicas no son demasiado complicadas © Fernando Marcos
En este caso no es una situación de alto contraste, sino nubosa y con lluvia. Sin duda, la Silvermax consigue más detalle en todas las zonas, para mi gusto excesivo en situaciones en las cuales las condiciones lumínicas no son demasiado complicadas © Fernando Marcos

Por supuesto tenemos la posibilidad de ajustar en base a nuestras preferencias, tal como es el caso en la siguiente imagen.

Lo bueno de disponer de tanta información en el negativo es la posibilidad de poder ajustar de manera casi ilimitada © Fernando Marcos
Lo bueno de disponer de tanta información en el negativo es la posibilidad de poder ajustar de manera casi ilimitada © Fernando Marcos
En ambos casos hemos medido en las altas luces y se aprecia claramente las capacidades de ambas emulsiones de ofrecernos detalle. Quizá en el caso de la Silvermax, al ser algo “miope” a los tonos rojos haya perdido información en la zona del techo del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, por otro lado nada preocupante © Fernando Marcos
Para esta toma, en ambos casos hemos medido en las altas luces, y se aprecia claramente la capacidad de ambas emulsiones de ofrecernos detalle. Quizá en el caso de la Silvermax, al ser algo “miope” a los tonos rojos haya perdido información en la zona del techo del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, por otro lado nada preocupante © Fernando Marcos
Al igual que en la fotografía anterior podemos apreciar como la parte del cielo contiene más tonalidades. Los catorce pasos de latitud de la Silvermax se quedan patentes © Fernando Marcos
Al igual que en la fotografía anterior podemos apreciar como la parte del cielo contiene más tonalidades. Los catorce pasos de latitud de la Silvermax quedan patentes © Fernando Marcos

Otra de las variables que hemos intentado analizar es la granularidad y acutancia de las películas. ADOX para su Silvermax, nos dice que se trata de una película con altísima acutancia; simplificando mucho el término lo podríamos definir como nitidez de borde o micro contraste local.

Las variables para conseguir y disminuir la acutancia son muchas, empezando lógicamente por la calidad de los objetivos empleados, el tipo de película, revelador empleado, así como su dilución y ratio de agitación. Al tratarse de un tema complejo e importante sin duda, le dedicaremos más adelante un artículo específico por separado.

Aumento 30x en la que se aprecia claramente la superioridad en cuanto a nitidez de borde o acutancia de la película FP4 Plus en detrimento de la Silvermax que, aun siendo muy buena, es menor © Fernando Marcos
Aumento 30x en la que se aprecia claramente la superioridad en cuanto a nitidez de borde o acutancia de la película FP4 PLUS en detrimento de la Silvermax, en la que, aun siendo muy buena, es menor © Fernando Marcos
Aumento 200x, claramente supera la FP4 en nitidez y granularidad © Fernando Marcos
Aumento 200x: claramente superior la FP4 PLUS en nitidez y granularidad © Fernando Marcos

Finalizamos con un pequeño guiño para una futura prueba en la cual hablaremos de acutancia.

Una de las fotos está revelada con un revelador “normal”, la otra con uno de alta acutancia. ¿Adivinan cuál es cuál? Seguro que sí, pero eso es otra historia © Fernando Marcos
Una de las imágenes obedece a un negativo revelado con un revelador “normal”, al tiempo que la otra con uno de alta acutancia. ¿Adivinan cuál es cuál? Seguro que sí, pero eso es otra historia © Fernando Marcos

Conclusiones

Las conclusiones –o al menos alguna– sin duda ya las habrán extraído nuestros lectores; ambas películas son excelentes y dependiendo de las condiciones a las cuales nos vayamos a enfrentar nos decantaremos por una u otra, aparte de los gustos personales, por supuesto.

La latitud de la Silvermax es abrumadora, aunque la veterana Ilford FP4 PLUS no se queda corta; combinada con Rodinal es toda una maravilla, como muchos ya habrán intuido por nuestra primera prueba. A nivel de granularidad y nitidez de borde quizá resulte más atractiva la FP4 PLUS, pero eso depende de si nos gusta o no el grano y los límites de la imagen muy marcados, pues no siempre es así.

En un futuro hablaremos de la granularidad y granulación de las emulsiones en relación a la acutancia, término que ha salido a colación ampliamente a lo largo de este artículo y que sin duda merece un estudio en profundidad.

Adox Silvermax 100. Alto contenido en plata

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Después de hacer un largo seguimiento de las nuevas rutas tomadas por la mítica fábrica de productos fotoquímicos ADOX y en concreto de su producto estrella, la película en B/N negativa Silvermax, nos disponemos a realizar una prueba comparativa de la misma, revelada con su nuevo revelador dedicado Silvermax y con el experimentado y clásico Rodinal.

Las pruebas se han realizado fotografiando simultáneamente con dos cámaras, cargadas con la misma emulsión objeto de la prueba. En algún caso hemos realizado la misma toma con cámara digital a modo de referencia.

Pero, antes de nada, conozcamos algo más acerca de la  “nueva” película ADOX SILVERMAX.

Película ADOX Silvermax © Albedo Media
Película ADOX Silvermax. © Albedo Media

Un poco de historia

La película fue presentada en la Photokina 2012 y desarrollada en ADOX por antiguos empleados de AGFA ahora trabajando para ADOX/Fotoimpex. De igual modo la empresa adquirió varios rollos “bulk” de base de la película –en tiempos de dificultades económicas de AGFA– y la aplicación de la emulsión habría sido realizada en la empresa InovisCoat, localizada también en Alemania, siguiendo criterios de ADOX.

A principios del 2015 ADOX adquiere una emulsionadora a ILFORD en la localidad de Marly (Suiza), concretamente en las instalaciones que en su día pertenecieron a Ciba, posteriormente a Ilford, y en la actualidad a Marly Innovation Center, donde tienen alquilado parte de sus instalaciones junto a una treintena de empresas más. Un lugar perfecto para seguir investigando y desarrollando nuevos productos y una vía libre para su desarrollo empresarial sin depender de los condicionantes de terceros.

ADOX, los autodenominados hasta ahora como “la fábrica de películas más pequeña del mundo”, pensamos que pasa a ser historia como tal, pues dado el crecimiento y volumen de introducción en el mercado ha crecido notablemente.

Resulta interesante reflexionar sobre el hecho de que una pequeña compañía tal como ADOX/ Fotoimpex, se haya empeñado en recuperar y mejorar gran parte las tecnologías y productos de la siempre bien valorada AGFA. Una propuesta arriesgada y valiente, digna de agradecer.

Película ADOX Silvermax 100

La nueva emulsión de la Silvermax esta basada en la Agfa APX/SCALA, pero con un contenido en plata que sería muy superior, ofreciendo una Dmax mucho más alta, y por tanto mayor riqueza en las sombras y sobre todo muchos más matices en las altas luces. Disponible de momento sólo en formato 135-36, incorpora una capa antihalo especial entre la emulsión y la base, altamente soluble en el lavado, que proporcionaría una excelente transparencia y contraste al tiempo que elevadísima nitidez. La transparencia ayudaría además a realizar escaneos sin demasiados problemas.

Estructura de la película ADOX Silvermax © ADOX
Estructura de la película ADOX Silvermax. © ADOX

La base es de Triacetato de Celulosa (TAC) y proviene de los stocks de Agfa, con un espesor de 120 micras. A ello se suma el espesor de la emulsión que –a falta de datos exactos por parte del fabricante– suponemos que debería estar entre las 7 y las 12 micras, al ser estos los datos de grosor de las emulsiones APX 100 y SCALA 200. Al tener un “extra” de plata podría ser algo más gordita… aunque no necesariamente, ya que no conocemos tamaño de grano y grado de dispersión en la gelatina. Llegados a este punto, nos surge una duda: ¿por qué no utilizar base de poliéster?, al ser más transparente y delgada, unas 100 micras, suponemos que sería una buena candidata. La respuesta que hemos recibido por parte de un responsable de ADOX es, por un lado, …la gran cantidad de stocks disponibles y por otro, evitar –entre otros– los problemas de “light-piping”.

Espectro
Comparación de sensibilidades espectrales. © Fernando Marcos

Sensibilidad espectral

Por si alguien tiene alguna duda acerca de la similitud de esta película con la APX 100/SCALA no tiene más que echar un vistazo a los gráficos de sensibilidad espectral ofrecidos por las firmas respectivas. Definen la película como Orto-Pancromática. Es decir, sensible al azul-verde (ortocromática) y a su vez a todos los colores (pancromática). En sentido estricto, esto quizá podría suponer una cierta incoherencia, pues si nos fijamos en el gráfico, podremos ver que ambas emulsiones son muy poco sensibles a los rojos más puros, y quizá se queden más bien en la zona de los naranjas. Por tanto perdemos parte del pancromatismo anunciado.

Esta característica es lo que le otorga ese carácter tan especial a la emulsión, ofreciéndonos detalles en lo profundo de las sombras, donde la radiación ultravioleta y azul están más presentes.

Al hablar de sensibilidad espectral es el momento perfecto de analizar el comportamiento de la película bajo el uso de algunos de los filtros que habitualmente se utilizan en fotografía en blanco y negro; el amarillo Y8, el rojo R25 y el verde G58. Siempre bajo nomenclatura Wratten y, lógicamente, compensando la exposición con el factor de filtro correspondiente.

Silvermax
Imagen de referencia – Cúpula. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Silvermax filtros cúpula
ADOX Silvermax, serie de respuesta a los filtros de color tradicionales para B/N. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Silvermax filtros cúpula
ADOX Silvermax, serie de respuesta a los filtros de color tradicionales para B/N: detalle. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

De estas muestras, reveladas con el revelador Silvermax preconizado por la firma ADOX, podremos extraer las siguientes conclusiones:

  • Comportamiento impecable sin filtro, con buen detalle en sombras y en luces, con cielo no demasiado expuesto, pese a ser un día claro y con alta dosis de UV.
  • Con filtro amarillo perdemos bastante información en sombras al bloquear la información UV y los azules, al tiempo que se mantiene buen detalle en altas luces.
  • Con filtro rojo la cosa se complica mucho, pues pese a haber compensado la exposición con el factor de filtro normalizado, la foto queda –a mi parecer–subexpuesta. Esto tiene su lógica según lo visto en la curva espectral, pues la película no tiene capacidad de captar los tonos rojos de forma proporcional al resto. La información en sombras la perdemos de una forma notable.
  • Con filtro verde la imagen se recupera, pues la emulsión es bastante sensible a esas longitudes de onda, e incluso algunas hojas en primer plano consiguen más detalle manteniéndose una buena armonía entre luces y sombras, con algo más de contraste.

Sería importante advertir que, en situaciones donde la radiación ultravioleta es importante, tal como en alta montaña, la necesidad de utilizar filtros, de bloqueo UV o 1A se impone como casi obligatoria.

Cielo despejado y montaña. Se puede apreciar cierta contaminación por rayos UV al no utilizar filtro de bloqueo.
Cielo despejado y montaña. Se puede apreciar cierta contaminación por rayos UV al no utilizar filtro de bloqueo. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Gráfico de curva densitométrica proporcionado por ADOX. Las mediciones se realizaron bajo una ampliadora Durst M605 con densitómetro DL100 de FEM Kunze por el Ing. Heribert Schain.
Gráfico de curva densitométrica proporcionado por ADOX. Las mediciones se realizaron bajo una ampliadora Durst M605 con densitómetro DL100 de FEM Kunze por el Ingeniero Heribert Schain. © ADOX

Siempre según el fabricante: la película Silvermax , revelada con su revelador dedicado homónimo, es capaz de reproducir hasta 14 zonas. Proyectar las “partes rectas” de la curva sobre el eje horizontal nos demostrarían que sí, que efectivamente tiene una amplia latitud y escala tonal. Si observamos el “hombro” de la curva, comprobaremos que tiene una suave transición hacia la Dmax, lo que nos indicaría su capacidad de captar detalle en altas luces.

Película Silvermax revelada con revelador Silvermax. Frente y contraluz.
Película Silvermax procesada con revelador Silvermax. Frente y contraluz. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Apreciamos excelente detalle en altas luces con buena separación tonal e información en sombras. Los lectores han de tener en cuenta que toda esta información la están viendo en monitores, de mas o menos calidad, aparte de la pérdida inevitable al digitalizar las imágenes. Es importante también reflexionar sobre el hecho de que –en muchas ocasiones– esta información tan amplia no es necesaria, pues muchos papeles fotográficos no son capaces de plasmarla y nuestra propia interpretación, a través de nuestro gusto personal, nos puede llevar a aumentar o disminuir el contraste, por ejemplo. Sea como fuere lo importante es que la información está ahí y podemos utilizarla a posteriori tal como deseemos. Otra buena razón para tener tanto detalle, sobre todo en altas luces, podría ser la necesidad de copiar sobre técnicas de muy bajo contraste, como platino o paladio, por ejemplo.

Por supuesto, ese extra de densidad máxima obtenida, gracias a su gran contenido en plata, sería importante a la hora de revelar esta película como diapositiva, proceso para el cual está perfectamente preparada pudiendo llegar a una Dmax superior a 3.0. Sobre el proceso reversible, hablaremos más adelante en un próximo artículo.

Patio interior del Museo Reina Sofía. El techo rojo sale desproporcionadamente oscuro.
Patio interior del Museo Reina Sofía. El techo rojo sale desproporcionadamente oscuro. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Detalle en sombras profundas y altas luces
Detalle en sombras profundas y altas luces. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Revelador ADOX Silvermax

Especialmente dedicado para la película Silvermax, es capaz de activar la reserva durmiente de información presente en la película y llegar así a obtener las 14 zonas de información, convirtiendo esa reserva extra de plata en altas capacidades fotográficas. Los negativos los hemos revelado siguiendo escrupulosamente las instrucciones del fabricante.

Dilución 1+29. Temperatura 20º. Tiempo 11 minutos. Para un índice de contraste de 0,65.

Revelador Rodinal

Seguramente el revelador sobre el que más se haya escrito en la historia de la fotografía, es todo un clásico, nunca mejor dicho, tal y como nos lo recuerda nuestro compañero de sección Paco Rocha en el artículo “Rodinal, una leyenda viva”. Fabricado de nuevo por ADOX siguiendo la formulación de la última versión del original y asesorados por los propios técnicos de AGFA, e incluso con el permiso definitivo para utilizar su nombre. Estamos hablando de nuevo del auténtico RODINAL. Lógicamente, para esta prueba, hemos seguido las instrucciones de la marca para revelar dicha película.

Dilución 1+50. Temperatura 20 Cº. Tiempo 12 minutos.

La agitación, en ambos casos, ha sido constante durante el primer minuto, realizando una inversión cada minuto posterior hasta completar el tiempo.

Imagen de referencia – Cúpula
Imagen de referencia – Cúpula. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
ADOX Silvermax: revelador Rodinal vs revelador Silvermax [clic para ampliar] © Fernando Marcos
ADOX Silvermax: revelador Rodinal vs revelador Silvermax [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Imagen de referencia – Farola
Imagen de referencia – Farola. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Imagen de referencia – Tablero
Imagen de referencia – Tablero. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Forzado a IE 800.

Silvermax Dilución 1+29. Temperatura 20ºC. Tiempo 24 minutos. Agitación cada minuto.

Silvermax, forzado a IE 800 (negativo)
Silvermax, forzado a IE 800 (negativo). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Silvermax, forzado a IE 800 (positivo)
Silvermax, forzado a IE 800 (positivo). [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Conclusiones

Sin duda siempre es una buena noticia el nacimiento de una “nueva” especie en el mundo fotográfico. Si además, nace en un mundo que muchos consideran casi extinto, la noticia es inmejorable. En este caso, aunque siga existiendo la película AGFA APX100 en la cual se inspira, su mejora, a nuestra manera de ver, es notable. Esa aportación extra de plata la convierte en una especie nueva, con sus propia identidad y personalidad.

Pruebas Silvermax
Pruebas Silvermax. Puede apreciarse el bajo velo y la transparencia de la base de triacetato de de celulosa. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Cuando realizamos una comparativa siempre se pueden obtener datos objetivos, cuantificables. En este caso, con esos datos, se observa claramente cómo la pareja Silvermax con su revelador dedicado es inmejorable. Siendo el mítico Rodinal un excelente revelador se nota la edad de su fórmula a la hora de enfrentarse a nuevas emulsiones. El trabajo que han realizado los desarrolladores y técnicos de ADOX a la hora formular su nuevo revelador Silvermax –para extraer de forma contundente todas las características de la nueva emulsión– creemos que es excelente. Lo que no se puede cuantificar es la preferencia personal de cada usuario. En mi caso, amante de una fotografía mucho más contrastada y con mayor granularidad, esta combinación se me antoja demasiado limpia y suave. ¡Por supuesto, es una opinión! El ecosistema analógico está lleno de especies y hábitats con los cuales, y en los cuales, vivir plenamente.

Fotografía Estenopeica II. De Mo-Ti a la NASA

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Los conceptos de la imagen estenopeica poco han cambiado desde las primeras referencias conocidas en textos chinos del siglo V A.c. El filósofo Mo Ti constató ya la formación de una imagen invertida en un pantalla a través de un orificio, describiendo así el fenómeno de la cámara oscura. Fueron los primeros en comprender –que nosotros sepamos– que la luz viaja en línea recta. Siglos más tarde, en el IX y X D.c. vuelven a aparecer referencias, esta vez sobre el uso de pagodas como “cámara oscura”.

El efecto de la cámara oscura observado en el muro enfrente de una Balistraria (en una fortificación es una abertura vertical larga y estrecha para su uso por los arqueros). Nótese el color rojo de los tejados de las casas y el verde de los árboles. Castillo de Bellinzona. © Wikimedia Commons.Nombres tan eminentes como el gran médico, matemático y físico iraquí Ibn al-Haitham (965-1040), más conocido como Alhazen, ya experimentaba con la cámara oscura.

En occidente, en el hemisferio occidental, Aristóteles (s. IV a. C.) comenta la formación de imágenes estenopeicas en su obra “Problemas”. En el Libro XV, 6, pregunta: “¿Por qué cuando la luz atraviesa un orificio cuadrado, o por ejemplo a través de un trabajo de cestería, no forma imágenes cuadradas sino circulares? […]”. En el Libro XV, 11 va más allá y se pregunta “¿Por qué en un eclipse de Sol, si uno mira a través de un tamiz o de una hoja de árbol, como las del platanero, o si uno une los dedos de una mano sobre los de la otra y mira al través, los rayos siguen formando una imagen en forma de creciente? ¿es por la misma razón por la que cuando los rayos brillan a través de un orificio cuadrado, siguen apareciendo en forma de un cono? […]” (Aristóteles 1936: 333, 341). Aristóteles no encontró respuestas satisfactorias a estas observaciones, que permanecieron sin resolver hasta el s. XVI (Hammond 1981:5).

Aristóteles debió observar una imagen parecida a esta. El sol proyectado en el suelo a través de las hojas de un árbol durante un eclipse solar el 3 de Octubre del 2005 en St. Juliens. Malta. © Ellywa. Wikimedia Commons.En el Renacimiento y los siglos siguientes la cámara oscura fue utilizada sobre todo para fines científicos en astronomía.

Leonardo Da Vinci (1452-1519) describe la formación de imágenes estenopeicas en su “Codex Atlanticus” y “Manuscript D” al dar cuentas detalladas del efecto de la cámara oscura, diagramas, observaciones y explicaciones de su principio. En él describe la formación de imágenes del sol a través de orificios practicados en las paredes de una iglesia. Como muchos estudiosos antes y después de él, trató de resolver uno de los enigmas pendientes ópticos –cómo funciona el ojo.

Ilustraciones de Leonardo sobre la “óptica del ojo”. M SD 1508La primera imagen de una cámara oscura estenopeica es aparentemente un dibujo del matemático y físico alemán Reinerus Gemma-Frisius, aparecido en su libro “De Radio Astronomica et Geometrica”(1546) . Utilizó un estenopo en una habitación oscura para estudiar el eclipse solar de 1544.

 Ilustración del eclipse de sol de 1544. Gemma-Frisius. Primera ilustración de cámara oscura.

Dibujo (c. 1635), atribuido a Stefano della Bella (1610-1664)

De Athanasius Kircher´s  “Ars Magna”. 1646.

Abelardo Morell ©. Habitación de hotel en Boston 1999. Realizada en gran formato y durante varias horas de exposición. El exterior en el interior. De los escritos de Mo Ti hasta esta imagen han transcurrido 2500 años.

El término cámara oscura fue acuñado por Johannes Kepler (1571-1630). En ese momento el término indicaba una habitación o una tienda con un orificio y una lente usados por los artistas para dibujar paisajes. La lente permitía obtener una imagen más brillante y enfocarla a cierta distancia. Este tipo de cámara es distinto del usado por Frisius, que no tenía lente. En las últimas décadas del siglo XVI, emergió una más sofisticada cámara oscura equipada con lentes y espejos. Esta cámara oscura óptica se hizo conocida a través de los escritos de Giovanni Battista Della Porta (1535-1615). En su Naturalis Magia de 1558, se propuso el uso de un espejo cóncavo para la corrección de la imagen invertida y el uso de una lente convexa. En la década de 1620, Kepler inventó una cámara oscura portátil. Estas cámaras, utilizadas como ayuda al dibujo, se encontraron pronto en diversas formas y tamaños.

Cámara Oscura. Museo de la Ciencia de Londres.

<img class=»size-full wp-image-125137″ src=»https://www.albedomedia.com/wp-content/uploads/2013/05/MotiNASA_011.jpg» alt=» ” width=”454″ height=”550″ />  Cámara oscura portátil según Hooke´s  (1694)

“The Experimental Historical Camera Obscura” es una herramienta de investigación para historiadores del arte y de la ciencia. Fue diseñada y construida por el Max Planck Institute en Berlín por Carsten Wirth y Henrik Haak.A lo largo de los siglos XIX y XX la cámara oscura óptica se ha ido perfeccionando a medida que se perfecciona la tecnología y la óptica. Se construyeron para el divertimento y la educación numerosos edificios conteniendo cámaras oscuras en su interior. En España tenemos varios ejemplos muy interesantes como la Torre de los Perdigones en Sevilla y la Torre Tavira en Cádiz, por nombrar solo algunos.

La Cámara Oscura de la Torre Tavira en Cádiz. © Torre Tavira.En este siglo XXI, si un proyecto de la NASA saliera adelante, podríamos ir mucho más lejos y construir una cámara oscura “sin cámara”, utilizando todo el universo en su lugar. Un proyecto financiado por el NIAC (NASA´s Institute for Advance Concepts) pondría una humilde cámara estenopeica en el interior del firmamento. Apodado el  New Worlds Imager (NWI) y dirigido por el Dr. Webster Cash, de la Universidad de Colorado. El objetivo es utilizar una cámara oscura a gran escala para obtener imágenes de planetas extrasolares, mucho más allá de nuestro sistema solar.

En teoría la construcción del  Imager no sería complicada y ya existe tecnología suficiente para llevarla a cabo. Lo constituiría una inmensa sombrilla estelar y una nave colectora, que funcionarían juntos como una sola cámara estenopeica. La enorme sombrilla de un kilómetro o más de diámetro contendría un estenopo o agujero de unos 10 metros de diámetro perforado en el centro. El colector tiene un telescopio con un espejo primario del mismo tamaño que el estenopo, 10 metros. Para garantizar las mejores imágenes, la sombrilla y el colector tienen que estar separados (longitud focal) por unos 200.000 Km., o aproximadamente la mitad de la distancia de la Tierra a la Luna.

¿Por qué utilizar una cámara con tecnología tan simple para llevar a cabo ciencia de vanguardia?  El Dr. Cash tiene una respuesta simple: “La estenopeica es una lente perfecta”, dice, “Tiene cero distorsión y no tiene problemas de polvo o limpieza”.

Por si a algún lector esta interesado en construir algo más “terrenal” aquí les dejamos el enlace de la famosa y simpática “Rubicon” de Jaroslav Jurica, croquis e instrucciones de ensamblaje incluidos. ¡Ánimo!

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Fotografía Estenopeica I. Elogio al error.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Desde el año 2001, el último domingo de cada Abril se celebra el día mundial de la fotografía estenopeica, el World Pinhole Photographic Day (WPPD). En ese primer año, 291 participantes de 24 países contribuyeron con sus imágenes, en el 2002 fueron 903 imágenes de 35 países y el año pasado 3.865 fotos fueron enviadas por fotógrafos de 74 países. Este año puedes hacerlo tú el 28 de Abril y formar parte de un proyecto que crece año tras año.

Logo
Logo

La fotografía estenopeica es fotografiar sin objetivo, un pequeño agujero o “estenopo” remplaza el objetivo y vierte la imagen en el interior de una cámara oscura, ya sea una caja de cerillas, una habitación o una furgoneta. Las fotos obtenidas son menos nítidas, con mucha profundidad de campo (cercana a la infinita) y los tiempos de exposición suelen ser de varios segundos a muchos minutos, incluso horas o días.

Cámara Ilford Titan 4x5. Papel Ilford Direct Positive 4x5. Sensibilidad 6 ISO. f/206. Exposición 3m30´´. Sol y nubes. La luz, muy cambiante, obligó a ir adaptando la exposición durante la toma. La utilización de una emulsión de positivo directo en este caso, además, nos da una copia única, irrepetible. © Fernando Marcos
Cámara Ilford Titan 4×5. Papel Ilford Direct Positive 4×5. Sensibilidad 6 ISO. f/206. Exposición 3m30´´. Sol y nubes. La luz, muy cambiante, obligó a ir adaptando la exposición durante la toma. La utilización de una emulsión de positivo directo en este caso, además, nos da una copia única, irrepetible. © Fernando Marcos

Conocer la fotografía estenopeica en la actualidad es sencillo y complicado a la vez. Sencillo, porque podemos encontrar innumerables sitios con información de todo tipo, tutoriales, esquemas de construcción, foros, millones de imágenes de ejemplos en la web y libros en todos los idiomas. Complicado, porque de nada sirve toda esa información hasta que no te enfrentas a una toma, una fotografía que, sobre todo, capta lo desconocido, lo que no vemos. Ahí radica su interés, en su aparente facilidad pero a su vez, enorme dificultad.

Desde las primeras referencias conocidas sobre los principios ópticos de la fotografía estenopeica,  recogidos en textos chinos del siglo quinto A.C, hasta la actualidad, han pasado más de 2.500 años y la imagen estenopeica poco ha cambiado. El descubrimiento de las emulsiones sensibles nos permitió hacer permanentes esas imágenes, fotografiarlas, pero en definitiva los principios técnicos son los mismos.

Fotografiar con este tipo de cámaras es –sobre todo– fotografiar el tiempo y adentrarnos en un proceso mental de creación. No podemos ver lo que estamos fotografiando, dejamos de copiar del natural de una manera inmediata y compulsiva para enfrentarnos a la incertidumbre de lo que está pasando cuando abrimos el obturador, no existe un resultado aún, en definitiva, tenemos que imaginarnos qué es y qué será.

Titan 4x5. Película Ilford Delta 100. Tiempo de exposición 6’. Revelado con Rodinal 1+50 durante 14 minutos a 20º. En este caso la exposición no es tan larga como en la toma anterior, aún así, el fuerte viento obliga a proteger la cámara en la medida de lo posible. © Fernando Marcos
Titan 4×5. Película Ilford Delta 100. Tiempo de exposición 6’. Revelado con Rodinal 1+50 durante 14 minutos a 20º. En este caso la exposición no es tan larga como en la toma anterior, aún así, el fuerte viento obliga a proteger la cámara en la medida de lo posible. © Fernando Marcos
Misma toma con cámara digital. Sensibilidad 100 ISO, f/22 y 1/20 de segundo para la obturación.  El objetivo de 28 mm no llega al ángulo de visión de la anterior, de  24 mm. Podríamos editar esta foto en el ordenador y emular la estética estenopeica, sí sin duda, y sin duda también, perderíamos matices, sensaciones y recuerdos. © Fernando Marcos
Misma toma con cámara digital. Sensibilidad 100 ISO, f/22 y 1/20 de segundo para la obturación.  El objetivo de 28 mm no llega al ángulo de visión de la anterior, de  24 mm. Podríamos editar esta foto en el ordenador y emular la estética estenopeica, sí sin duda, y sin duda también, perderíamos matices, sensaciones y recuerdos. © Fernando Marcos

Para algunos de nosotros que utilizamos los equipos digitales como herramienta de trabajo habitual pero que crecimos en un mundo “fílmico” es reconciliarnos con nuestros orígenes, volvernos a sentirnos fotógrafos y dejar de sentirnos informáticos, de enfrentarnos a la posibilidad del error. La foto imaginada, buscada y hallada al fin no ha salido. Tenemos que repetirlo todo y ya no podemos, es difícil ¡Bien!

Por qué habría de interesarnos lo fácil

Para ilustrar este artículo de fotografía estenopeica, nos centraremos en las pruebas realizadas con la cámara Titan 4×5 de Ilford Harman (presentada a principios del año 2011 por Ilford Photo en la feria Focus on Imaging). Utilizaremos película convencional negativa, como la Ilford Delta 100, y los nuevos papeles Ilford Harman Direct Positive Paper, con los cuales obtenemos directamente imágenes positivas con un revelado convencional. Recordemos que en esta cámara podemos utilizar cualquier emulsión en tamaños normalizados para chasis de 4×5 pulgadas o 9x12cm, así como con cualquier otro adaptador para rollos de formato medio.

Salvo por la foto en la cubierta superior, poco nos podemos imaginar el contenido del embalaje...
Salvo por la foto en la cubierta superior, poco nos podemos imaginar el contenido del embalaje…
... que comprende no solo los componentes de la cámara, sino además tres cajas de material sensible diferente en 4x5 pulgadas: película negativa en blanco y negro, papel B/N positivo directo y papel B/N multigrado. Todo material "de categoría". Ambas imágenes  © Albedo Media
… que comprende no solo los componentes de la cámara, sino además tres cajas de material sensible diferente en 4×5 pulgadas: película negativa en blanco y negro, papel B/N positivo directo y papel B/N multigrado. Todo material “de categoría”. Ambas imágenes  © Albedo Media
La cámara, ya montada, con su cono intercambiable. A observar que el marco o cuerpo principal de la cámara incorpora sendos niveles de burbuja. © Ilford Harman
La cámara, ya montada, con su cono intercambiable. A observar que el marco o cuerpo principal de la cámara incorpora sendos niveles de burbuja. © Ilford Harman
© Albedo Media
© Albedo Media

La cámara viene montada con un cono de una longitud focal de 72 mm y un estenopo (arriba) de 0,35 mm de diámetro, lo que nos da una abertura de f/206 (longitud focal/diámetro del estenopo) y un ángulo de visión de 97º.  Por tanto su equivalencia en 35mm o “double frame” es de 24mm de longitud focal.

Existe la posibilidad de intercambiar estos conos por otros de 110 mm (f/250) y 150 mm (f/288), equivalentes a 35 mm y 50 mm de longitud focal respectivamente.

Asimismo, desde diciembre del 2012 contamos también con el modelo en 8 x10 pulgadas (20 x 25cm) y no falta mucho para que esté disponible en el mercado la divertida Ilford Obscura Pinhole.

Las sensaciones al trabajar con esta cámara son muy agradables, pues es muy ligera, cerca de 300 gramos al igual que los chasis de películas, los cuales los podemos llevar cargados o cargarlos “on location” en el interior de una bolsa negra de las que existen para ello.

Para la medición, el kit incorpora una  hoja con una rueda calculadora de exposición que podemos recortar y hacernos nuestro propio “fotómetro”o descargarnos uno nuevo si lo hemos perdido en la propia página. Además existen innumerables aplicaciones para dispositivos móviles que funcionan como fotómetros pinhole, aunque con la simpática rueda de la Titan diseñada por Richard Koolish es más que suficiente.

© Ilford Harman
© Ilford Harman

Los tiempos de exposición que obtendremos serán desde algunos pocos segundos, con emulsiones convencionales de 100 o 400 ISO hasta varios minutos con p.ej. el papel Direct Positive u otros papeles que tienen sensibilidad de 6 ISO. Por otro lado no nos interesan tiempos demasiado cortos pues la operación de “poner y quitar” el obturador de tipo “tapón” nos podría mover la cámara, al contrario que en otros modelos con un obturador más “sofisticado” incluso con la posibilidad de utilizar cable disparador, como en las “Zero Image”.  Quizá algún tipo de obturador más cómodo sea implantado en una nueva versión y, desde luego, ya lo está en la nueva Obscure Pinhole.

Obturador de tipo "tapón", una solución de simple a simplista. © Albedo Media
Obturador de tipo “tapón”, una solución de simple a simplista. © Albedo Media

Otros inconvenientes -utilizando la palabra “inconveniente” como reto y dificultad a la hora de fotografiar- es lo susceptible que es la cámara a los movimientos producidos por el viento fuerte, dado el poco peso de la misma en comparación con su volumen, y, aunque utilicemos un buen trípode, esta posibilidad está siempre presente. Al no tener visor nos tenemos que imaginar lo que estamos fotografiando, nada complicado si sabemos que son unos 90º de ángulo, tenemos la posibilidad de acoplar un visor externo en la zapata portaaccesorios que  trae incorporada.

Un mal encuadre: se ven las patas del trípode y desplazamiento a la izquierda. © Fernando Marcos
Un mal encuadre: se ven las patas del trípode y desplazamiento a la izquierda. © Fernando Marcos

Cuando “trabajas” con un equipo como este u otros modelos de cámaras estenopeicas en los cuales de posibilidades de disparos son muy limitados, en algunos casos sólo dos tomas, la reflexión sobre lo que estamos haciendo se vuelve casi obsesiva. Tiempo después, cuando revelamos los resultados y, en no pocos casos han sido decepcionantes o nulos, esa obsesión desde luego aumenta  pero ¿No es la obsesión y reflexión parte fundamental de la creación?

Imaginando el encuadre: no es difícil si conocemos el ángulo de toma, en este caso de aproximadamente 90º. © Fernando Marcos
Imaginando el encuadre: no es difícil si conocemos el ángulo de toma, en este caso de aproximadamente 90º. © Fernando Marcos
Exponiendo la toma, en este caso unos 15 segundos.© Fernando Marcos
Exponiendo la toma, en este caso unos 15 segundos.© Fernando Marcos
Ilford Delta 100. Revelado con Rodinal 1+50, 14min. A 20ºc.  Se aprecia el viñeteo típico de la imagen estenopeica. © Fernando Marcos
Ilford Delta 100. Revelado con Rodinal 1+50, 14min. A 20ºc.  Se aprecia el viñeteo típico de la imagen estenopeica. © Fernando Marcos
© Fernando Marcos
© Fernando Marcos