AVANZADO DE FOTOGRAFÍA ANALÓGICA*

Taller de 14 horas. Sábado y Domingo
Máximo 8 alumnos, mínimo 4.
Precio 230€
Lugar: Estudio fueraDcampo
Profesor: Fernando Marcos

Descripción

Los alumnos deberán tener un conocimiento profundo de las cámaras de 35mm y del cuarto oscuro y las técnicas fotoquímicas. Trabajaremos además con diferentes tipos de emulsiones y conoceremos prácticamente la totalidad de tipos de películas que existen actualmente en el mercado para llevar al alumno a la comprensión completa de los procesos analógicos.

  • Fotometría en profundidad basado en sistema de zonas. Medición por estimación.
  • 35mm, formato medio y placas 4×5 y 5×7.
  • Historia de las emulsiones através del cine.
  • La luz y el control del contraste.
  • Tipos de emulsiones en color y blanco y negro
  • Películas infrarrojas, ortocromáticas, alta definición…
  • Forzado y reducción.
  • Práctica formato 135 o 120
  • Diseño del revelador. Control del revelado, grano y contraste.
  • Positivado en contraste variable sobre papel baritado.

Requisitos.

El taller se desarrollará con cámaras de 35mm y/o formato medio y placas. Si el alumno tiene la posibilidad de utilizar su propia cámara ésta debe tener control manual de la exposición. En caso de no disponer la escuela proporcionará una, además de la película y todos los materiales de revelado y copiado. Mencionado anteriormente el alumno debe estar preparado en las técnicas fotoquímicas.

Cronograma de emulsiones fotográficas
Desde la pequeña Olympus de medio formato a la Linhof de 13x18cm.
Damasco. Película de grano cúbico Rollei R3
Película de alta definición Adox CMS20III
Alepo. Película Maco Infrared.
Corte transversal de una película fotográfica en color.
Película Maco Infrared. Retrato en Crack de los Caballeros, Siria
Película Kodak Tmax3200p forzada a 12800 iso.
Contactos de formato medio. Cámara Hasselblad 501c
Película Ilford FP4plus revelada con ACU-1. Alta acutancia. Cámara Hasselblad 501c
Película Ilford HP5plus 400 forzada a 12800iso
Película alta definición Adox CMS20II. Cámara Mamiya 7II con Sekkor 43mm
Película Maco Infrared. Cámara Hasselblad 2000.
Ilford HP5 y Mamiya 7II con Sekkor 80mm

INTERMEDIO FOTOGRAFÍA ANALÓGICA*

Taller de 14 horas. Sábado y Domingo
Máximo 8 alumnos, mínimo 4.
Precio 230€
Lugar: Estudio fueraDcampo
Profesor: Fernando Marcos

Descripción

Curso diseñado para todos aquellos que ya dominan las técnicas básicas de la fotografía fotoquímica y, o bien quieren profundizar o bien hace mucho tiempo que obtuvieron dichos conocimientos. Se hará más énfasis en la fotometría y la previsualización de la imagen así como en el perfeccionamiento del revelado y el positivado.

  • Fotometría en profundidad
  • Formatos fotográficos, del medio formato al formato medio
  • Filtros y control del contraste.
  • Práctica formato 135 o 120
  • Control del revelado, grano y contraste.
  • Positivado en contraste variable.

Requisitos.

El taller se desarrollará con cámaras de 35mm y/o formato medio. Si el alumno tiene la posibilidad de utilizar su propia cámara ésta debe tener control manual de la exposición. En caso de no disponer la escuela proporcionará una, además de la película y todos los materiales de revelado y copiado.

Diapositiva en blanco y negro y espiral metálica
Cámaras en diferentes formatos, desde medio formato a formato medio.
Fotografía realizada en película formato 120 con cámara Mamiya 7II.
Formatos de películas
Ilford HP5 en la cámara Mamita 7II. Iluminación apoyada con flash.
Dos generaciones de fotómetros de mano.
Película 6×6 Ilford FP4plus. Hasselblad 501c con objetivo Hasselblad CF Makro-planar 120mm

ANALÓGICO Y DIGITALIZACIÓN. PIXEL y PLATA

Taller de 14 horas. Sábado y Domingo
Máximo 8 alumnos, mínimo 4.
Precio 250€
Lugar: Estudio fueraDcampo
Profesor: Fernando Marcos

Descripción

Existe un elevado interés por trabajar en proceso fotoquímicos pero nos solemos encontrar un problema a la hora de positivar o copiar esas imágenes a formato físico de papel. Disponer de un cuarto oscuro preparado para ello es mucho más complicado que revelar la película, que lo podemos hacer en cualquier espacio. En ocasiones es importante tambiénpoder disponer de esas imágenes en formato digital, ya sea para llevar a ediciones impresas ya sea para moverlas por la red.

En este taller trabajaremos la fotografía analógica desde el principio, teoría, toma y revelado para pasarnos a la hibridación digital a través de métodos mucho más simples y efectivos que los lentos y tediosos escaneos.

Requisitos

Trabajaremos desde nivel de iniciación en la fotografía analógica, por lo que no es necesario ningún conocimiento previo.

Diapositivas en blanco y negro
Digitalización y ajuste de las imágenes.
Negativos «forzados» de 400 a 6400iso.
contactos de 6×6 revelados por procedimientos de alta acutancia.
Placas de formato 5×7″, aprox 13x18cm.

INICIACIÓN FOTOGRAFÍA ANALÓGICA*

Taller de 8 horas
Máximo 8 alumnos, mínimo 4.
Precio 90€
Lugar: Estudio fueraDcampo
Profesor: Fernando Marcos

Descripción

Curso diseñado para todos aquellos que quieren introducirse tanto en el manejo de las cámaras como en las técnicas básicas del revelado y el cuarto oscuro.

  • Principios de la fotografía fotoquímica
  • Funcionamiento de la cámaras
  • Fundamentos de la exposición.
  • Práctica de toma fotográfica
  • Revelado de películas
  • Positivado de un negativo.

Requisitos.

El taller se desarrollará con cámaras de 35mm. Si el alumno tiene la posibilidad de utilizar su propia cámara ésta debe tener control manual de la exposición. En caso de no disponer la escuela proporcionará una, además de la película y todos los materiales de revelado y copiado.

Tangentes y Curvas.

Trabajo en desarrollo, una posible reflexión sobre la relación entre lo orgánico y lo matérico en las construcciones humanas.

Cámara Hasselblad 501c y Macro-Planar 120mm

Película Ilford HP5-plus revelado con ACU-1. La elección del revelador está justificada por la búsqueda de una elevada acutancia.

Por vos muero, de Duato. Ensayo en sede. CND.

El maravilloso POR VOS MUERO, de Nacho Duato

Sobre versos de Garcilaso de la Vega:

`Estoy contino en lágrimas bañado,
rompiendo el aire siempre con sospiros;
y más me duele no osar deciros
que he llegado por vos a tal estado;
que viéndome do estoy y lo que he andado
por el camino estrecho de seguiros,
si me quiero tornar para huiros,
desmayo, viendo atrás lo que he dejado;
y si quiero subir a la alta cumbre,
a cada paso espántanme en la vía
ejemplos tristes de los que han caído;
Y sobre todo, fáltame la lumbre
de la esperanza, con que andar solía
por la escura región de vuestro olvido´

Sara Fernández López en un momento del ensayo en la sede de la Compañía Nacional de Danza.

Película Kodak TMAX p3200. Revelador Rodinal.

NOPO LF, una bella estenopeica

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Pocas cosas han cambiado desde las primeras referencias del filósofo chino Mo Ti sobre la formación de la imagen a través de un orificio, que describía, en el siglo V a.c, el fenómeno de la cámara oscura. No sabemos si existió algún coetáneo artesano capaz de fabricar alguna cámara estenopeica, ni tampoco si llegaban a la belleza de la NOPO LF fabricada artesanalmente por Toño Cañadas, propietario y fundador de NOPO Cameras.

©Fernando Marcos

Los amigos de la fotografía estenopeica seguramente conocerán sus cámaras, que van desde el formato 135, panorámico 135, 120 y ahora en gran formato y objeto de esta prueba; la NOPO LF.

Anunciada hace unos meses –y comenzadas a entregar a mediados de noviembre–, nos hemos hecho con una de las primeras unidades para conocer su funcionamiento, sentir sus sensaciones y transmitirlas a nuestros lectores.

La cámara

Destinada para ser utilizada con chasis de 9 x 12 cm, 4 x 5 pulgadas o Polaroid, su exterior está realizado en madera de nogal y cerezo, mientras que en su interior encontramos algunas partes de abedul natural y contrachapado de abedul finlandés. Su acabado está barnizado con una fina y aromática piel de aceite de Tung y cera natural.

Vista frontal de la NOPO LF. ©Fernando Marcos.

Tiene unas dimensiones de 13 x 17 x 9 cm para un peso aproximado de 500 g. Su distancia focal es de 55 mm, con un diámetro de estenopo de 0,30 mm, lo que nos ofrece un diafragma final de f/168. Su ángulo de visión es de 100º, lo que equivaldría en 135 a un objetivo de 18 mm de longitud focal.

Placa identificativa, con toda la información que necesitaremos para la toma así como su número de serie ©Fernando Marcos

Aparte de sus especificaciones técnicas –más o menos similares a otros modelos como la Ilford Titan–, llama la atención una cualidad que creemos que es indiscutible, no solo de este modelo sino de toda la marca NOPO: su indiscutible belleza.

Lado a lado con la Ilford Titan 4×5. Interesante, sin duda, pero menos bella. ©Fernando Marcos

En su momento tuvimos la ocasión de probar en profundidad la Ilford Titan 4×5, un modelo de plástico, sencillo, muy fácil de usar y quizá demasiado ligera para el trabajo de campo pues el viento hace “mella” en ella. Un hándicap para las largas exposiciones que se necesitan normalmente en la fotografía estenopeica.

El acabado de la cámara es impecable, con una combinación de matices en madera muy elegante. Quizá el barnizado nos ha parecido un poco insuficiente, muy propenso a los rayados, sobre todo para un fotógrafo que le quiera dar uso y no tratarla sólo como un objeto decorativo pues, la NOPO LF es elegante pero sobre todo, “hace fotos”. Detalles como los dos niveles de burbuja para planos horizontales o verticales, o las líneas que nos muestran el ángulo de visión son muy útiles y no desmerecen la estética minimalista de la cámara.

Nivel de burbuja y líneas mostrando los 100º de ángulo de visión.©Fernando Marcos.

Obturador

“Dispone de un obturador manual insertado en el cuerpo de cámara, accionable a través del giro del objetivo”, según palabras de Cañadas.

Obturador cerrado, con una muy visible pletina metálica. Obturador abierto mostrando su minúsculo estenopo de 0,30mm.

No nos hemos atrevido a desarmar el dispositivo para ver cómo funciona pero no deja de recordarnos a los sistemas de accionamiento rotativo, tipo “Goerz sector”. También nos acordamos de las simpáticas cámaras Werra, fabricadas por Carl Zeiss Jena, que también tienen un sistema giratorio para, en este caso, cargar el obturador y avanzar la película hasta el siguiente fotograma.Reproductor de vídeo00:0000:16

En la fotografía “sin lentes”, como lo es la fotografía estenopeica, es fundamental que el orificio o estenopo sea lo más pequeño posible. Necesitamos que el diafragma efectivo –resultante de dividir la longitud focal entre el diámetro del iris– sea como mínimo f/64 para conseguir una profundidad de campo prácticamente infinita. También es importante que el orificio sea lo más perfecto posible, cualquier imperfección, por muy pequeña que ésta sea producirá defectos y distorsiones en la imagen.

Izquierda ampliación del estenopo de la NOPO LF. En el centro imagen de microscopio de NOPO LF. Derecha imagen al microscopio de la TITAN 4×4 ©Fernando Marcos.

Como podemos apreciar en las imágenes superiores hay cierta diferencia entre la perfección del orificio de la Titan de Ilford con respecto a la NOPO. Como en todo proceso de mecanizado hecho a mano, conseguir la perfección absoluta es difícil, sino imposible, aunque ahí radica parte de su encanto. Mejor atención, quizá, se debería tener con el centrado del estenopo para no influir en el viñeteo y la imagen. Al ser esta unidad una de las primeras unidades en ser manufacturadas, en concreto la nº 8, no nos cabe ninguna duda de que será un aspecto que ya habrá sido solventado por su fabricante.

El chasis

La cámara soporta chasis portapelícula de formato 4×5″ y 9×12 cm, además de Polaroid de la serie 500. El sistema de uso es muy sencillo, basta con apretar hacia el interior y desplazar hacia un lado, siguiendo las marcas correspondientes. Nos consta que la holgura entre cámara-chasis es la mínima –para que no haya ninguna entrada de luz parásita– y ha sido probado con diferentes modelos para poder adaptarlo a las sutiles diferencias que puedan existir, y de hecho existen, entre ellos.

Sistema de acople.

Todo ello, se puede apreciar mejor en el siguiente video:Reproductor de vídeo00:0001:08

En la práctica

Hemos probado la cámara con película Adox CHS100 versión II. Para el revelado, hemos utilizado un Rodinal 1+50 durante 13 minutos a 20ºC, con agitación cada minuto.

Las sensaciones han sido muy agradables, la cámara pesa lo suficiente para que no se mueva demasiado en los largos tiempos de exposición, problema que sí tuvimos al trabajar con la Ilford Titan 45.

Nuestro tablero preferido, elegido siempre por su riqueza de matices. ¿Habremos acertado en el encuadre? siempre es una incógnita al trabajar con estenopeicas. © Fernando Marcos.
Tiempo de exposición 2 minutos. © Fernando Marcos.

En tomas relativamente cortas, de pocos segundos, hemos optado por utilizar una tapa adicional –aprovechando para ello la rosca de filtros de 52mm– para evitar el movimiento al girar el integrado de la cámara.

Doble obturador u obturador-tapa ¡nunca falla! ©Fernando Marcos.
En este caso el tiempo de obturación elegido fue de 4 segundos, convertidos a 8 compensando el fallo de la ley de la reciprocidad bajo las instrucciones del fabricante. Fotografiar con una cámara de madera en un entorno arbolado es una sensación muy gratificante y simbiótica. © Fernando Marcos.
Una arriesgada toma en contraluz. Todo un reto para cualquier cámara y mucho más para una estenopeica.©Fernando Marcos.
Tiempos, compensados, de 30 y 8 segundos respectivamente. © Fernando Marcos.

Hemos probado también la cámara con el papel Ilford Harman Direct Positive FB Paper. Recordamos a los lectores que éste es un papel fotográfico argénteo que ofrece positivo directo sin necesidad de negativo. Uno de los inconvenientes del papel, aparte de su elevado contraste, es su sensibilidad nominal de ISO 3.

No, no nos hemos equivocado, la foto no está al revés ¡es positivo directo! © Fernando Marcos.
© Fernando Marcos.

Siempre he defendido el error, en la vida y en la fotografía, que para nosotros se confunde en muchas ocasiones. En la siguiente fotografía, y no siempre ocurre así, el error se ha convertido para mí en un acierto. Intentando realizar dos tomas diferentes, una más alejada que la otra, utilicé la misma placa y la expuse dos veces, el resultado lógicamente es una sobreexposición que se puede compensar algo en el copiado o en el ordenador.

Doble escalera, doble barandilla, doble exposición. © Fernando Marcos.

Conclusiones

Desde el inicio de su recorrido comercial hemos seguido con ilusión cada nuevo proyecto de Toño Cañadas y sus genuinas cámaras NOPO.

La belleza de esta nueva NOPO LF y su buena factura es indiscutible. En la unidad probada se podrían mejorar algunos aspectos estéticos –calidad y espesor del barnizado– y técnicos –centrado y perfección del estenopo–, no obstante somos conscientes que tras nuestra positiva retroalimentación se están haciendo los cambios oportunos para que estás dos áreas mejoren en las unidades finales.

¿Soñarán alguna vez esos árboles fotografiados con convertirse en cámaras? Si son NOPO, quizá sí.

Carl Zeiss Biotar.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

No sabemos muy bien si el mercado fotográfico se adapta a las necesidades y anhelos de los usuarios o realmente es al contrario, y así somos nosotros los que de una manera sutil, vamos cayendo en sus estrategias y tácticas. Sea como fuere todos sabemos que –si me permiten ustedes el uso de este oximoron– “lo clásico está de moda”. Un ejemplo de ello es la nueva campaña de micro-mecenazgo lanzada por la firma alemana Oprema-Jena para volver a fabricar de nuevo el mítico Carl Zeiss Biotar 58 mm f/2.

Imagen de la campaña de mecenazgo de la compañía Oprema-Jena

Después de haber conseguido con éxito lanzar al mercado la versión de otro mito, el Carl Zeiss Biotar 75mm f/1,5, la jovencísima compañía Oprema-Jena ha activado la campaña del Biotar 58mm f/2. Comenzada ya la entrega de recompensas, han acumulado hasta hoy la nada despreciable cantidad de 120.000 €. Con el Dr. Wolf Dieter Prenzel a cargo del diseño óptico y André de Winter al frente del diseño mecánico, el objetivo estará fabricado por Kenko-Tokina.

El precio del objetivo en campaña será de 890 € y de 1.690 € fuera de campaña, a lo que deberíamos añadir los correspondientes impuestos. Las monturas soportadas serán las habituales: Canon EF, Nikon, Sony E, Fuji X y Leica M, esto es, con acoplamiento de telémetro.

Con un diseño óptico idéntico aunque, en mi opinión, menor fortuna estética, analizaremos hoy el mito original inspirador de toda esta historia, el Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2.

Técnica y breve historia

El Biotar, diseñado por Willy Walter Merté, obedece a una patente alemana de 1927. Calculado inicialmente para cámaras cinematográficas en focales de 20 a 70 mm en luminosidad f/1,4; más tarde, la reducción de la apertura máxima a f/2 permitió cubrir los fotogramas fotográficos de 24×36 mm. Los Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2 (o 58 mm f/2) que hemos probado estaban destinados a la Kine Exakta –la primera SLR de 35 mm– y modelos posteriores, si bien ya en 1934, un año antes de la comercialización de esta cámara, el Biotar f/2 había estado disponible en la SLR de formato medio (6,5×4 cm) “Nacht Exakta” (Exakta Nocturna) en la focal de 80 mm.

Un Carl Zeiss Jena Biotar 58 mm f/2 montado sobre una Exakta VX IIa © Valentín Sama
Esquema óptico del Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2: un doble Gauss de seis elementos en cuatro grupos © CC

Hasta 1940, los Biotar 5,8 cm f/2 –ejemplos típicos del esquema “Doble Gauss”– no incorporaban tratamientos antirreflejos, lo que representaba un hándicap muy duro para su esquema de seis lentes en cuatro grupos, debido a los reflejos internos en cada una de las superficies de las lentes. De hecho, en aquellos años, ir más allá de un esquema 4/3 era un atrevimiento que se pagaba caro en términos de contraste bajo, halos, etc. Pero el mercado demandaba ya altas luminosidades y los primeros revestimientos antirreflejos –aunque tímidos– permitieron a estos Biotar ofrecer un rendimiento ya muy bueno. Estos primeros Biotar ya tratados incorporan en el aro frontal una “T” en rojo. Mucho más adelante, esa T pasaría a ser una T* para marcar las ópticas Carl Zeiss con multirrevestimientos.

Aunque el esquema óptico permaneció supuestamente prácticamente inalterado de la versión más antigua que hemos probado a la más moderna, tanto el barrilete como el diafragma experimentaron diferencias, especialmente este último, que pasó de 17 palas a 10, al convertirse de enteramente manual a semiautomático de preselección. Como no podía ser menos, los rusos copiaron descaradamente el diseño del Biotar en su “Helios 44 2,0/58”, del que se fabricaron millones de unidades, muchas de ellas en rosca M42. Más tarde los Biotar 58 mm f/2 cedieron el paso a los Pancolar 50 mm f/2 y más tarde a los Planar 50 mm f/2, que permitieron ofrecer la focal estándar de 50 mm en lugar de la de 58 mm para las pocas SLR de la época.

A notar que desde 1939 estuvo ya disponible –para estas cámaras Kine Exakta– el Carl Zeiss Jena Biotar 75 mm f/1,5. Se trata de otra de las ópticas que –junto con el Biotar 5,8 cm f/2– está siendo “clonado” en campañas Kickstarter por empresas como Oprema. A recordar, igualmente, el Biotar 40 mm f/2 para las Robot, especialmente para las versiones militares.

Dos versiones del Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2: a la izquierda la versión más moderna de 1953 y a la derecha la versión 2.2 de 1947, en barrilete de aluminio. © Valentín Sama
Dos versiones del Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2: a la izquierda la versión más moderna de 1953 y a la derecha la versión 2.2 de 1947, en barrilete de aluminio. © Valentín Sama

Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2, versión 2.2 de 1947

Al igual que los fabricantes del nuevo Oprema-Jena Biotar, nosotros también somos conscientes de que la inmensa mayoría de los usuarios utilizarán estas nuevas recreaciones ópticas sobre cámaras digitales, si bien podrían ser, en algunos casos, utilizadas en cuerpos fílmicos. Nosotros hemos utilizado sobre una cámara digital el Biotar original –en dos de sus versiones– con resultados realmente más que satisfactorios.

Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografías tomadas a plena apertura f/2. ©Fernando Marcos.
Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografías tomadas a plena apertura f/2. ©Fernando Marcos.

No está mal para un pequeño y ligero objetivo –146 g– de hace casi 70 años. Una vez superada la pequeña dificultad de fotografiar, a mano y a plena apertura, una hoja y una campana mecidas por el viento, el resultado es muy agradable, con esos suaves desenfoques y mucha nitidez en el plano deseado. Hasta la siguiente versión del año 1949 el Biotar no disponía de diafragma automático ni pre-selección del mismo, tampoco los clics de cambio de diafragma a los que estamos tan acostumbrados y que nos permiten –sin apartarnos la cámara de los ojos– conocer qué valor de abertura del mismo estamos utilizando.

Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografía tomada a plena apertura f/2 ©Fernando Marcos
Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografía tomada a plena apertura f/2 ©Fernando Marcos

Este es uno de los efectos más buscados en este tipo de objetivo, el bello bokeh provocado por la gran abertura de f/2 y sus nada menos que 17 palas de diafragma, que producen esas suaves y circulares transiciones en los fondos, incrementadas si se trata de una zona de reflejos lumínicos.

Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografía tomada a plena apertura f/2. ©Fernando Marcos
Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografía tomada a plena apertura f/2. ©Fernando Marcos

Aunque ya en este modelo las lentes incorporaban incipientes tratamientos anti-reflejo, distan mucho de la calidad de tratamientos posteriores y actuales. Fotografiar sin parasol, en general, no es buena idea y menos aún si tenemos el sol de contra e incide directamente sobre la lente frontal: la pérdida de contraste y contaminación por `flare´ es notable.

Fotografías tomadas respectivamente a plena apertura f/2 y a diafragma f/5,6. Si ampliamos las imágenes de la reja podremos apreciar muy bien la elevada nitidez a f/2 en el centro y como mejora en rendimiento general a f/5,6. ©Fernando Marcos
Fotografías tomadas respectivamente a plena apertura f/2 y a diafragma f/5,6. Si ampliamos las imágenes de la reja podremos apreciar muy bien la elevada nitidez a f/2 en el centro y como mejora en rendimiento general a f/5,6. ©Fernando Marcos

Reproductor de vídeo00:0000:57

En las tomas realizadas para el video, se puede apreciar claramente como aumenta el contraste y la nitidez al diafragmar, siendo muy buena a partir de f/4-5,6 y realmente notable para f/8, f/11 y f/16. El viñeteo también disminuye a partir de f/5,6 siendo la distorsión casi nula.

Fotografía realizada en diafragma f/4. La belleza del desenfoque es innegable, así como la nitidez en el plano de enfoque. ©Fernando Marcos
Fotografía realizada en diafragma f/4. La belleza del desenfoque es innegable, así como la nitidez en el plano de enfoque. ©Fernando Marcos

En fotografías con elementos luminosos de cierta dificultad para un objetivo de mediados del siglo pasado, vemos cómo rinde muy bien, conteniendo los reflejos de las luces.

Ambas fotografías realizadas a f/5,6. ©Fernando Marcos

Sin duda éste es un objetivo notable en todos los aspectos. Para la nueva versión, Oprema-Jena alardea, en sus campañas de marketing, de que sus 17 palas de diafragma son todo un record. No lo sabemos con seguridad, pero no creemos que sea el único con tal cantidad de palas, lo que sí está claro es que sus efectos –en la versión genuina clásica de 1947 que hemos probado– se dejan notar en la poesía de las imágenes captadas.

Carl Zeiss Jena Biotar 58 mm f/2, versión 3 de 1953

A partir de 1953 y hasta 1960 los Biotar pasaron a tener preselección automática de diafragma. Un pequeño mecanismo en el exterior del barrilete nos permite desbloquear el diafragma y llevarlo a posición de trabajo. El aro de selección de las aberturas de diafragma ya incorpora los típicos clics y mediante una pequeña presión hacia la montura podemos dejarlo anclado y tener la seguridad de que no se nos moverá durante nuestra labor fotográfica.

Las dimensiones son bastantes mayores y su peso, de 207 g, muy superior al de su hermano mayor. La distancia mínima de enfoque pasa a tan solo 49 cm, lo que, sin entrar en el mundo macro, es casi la mitad que su predecesor. Desde luego, en todos los aspectos y siempre bajo mi punto de vista, es una auténtica preciosidad. Incluso con “solo” diez palas de diafragma, nos enamora.

C.Z. Jena Biotar 58 mm. Ambas fotografías realizadas a f/4. ©Fernando Marcos
C.Z. Jena Biotar 58 mm. Ambas fotografías realizadas a f/4. ©Fernando Marcos

Los tratamientos anti-reflejos más avanzados se dejan notar en esta nueva versión, y así el contraste y la nitidez son superiores. No es menos cierto que también es menor la belleza del desenfoque al estar diseñado el diafragma con menos palas.Reproductor de vídeo00:0000:51

C.Z. Jena Biotar a diafragma f/8. Sin duda, el contraste aumenta y el flare es más contenido que en su versión anterior. ©Fernando Marcos
C.Z. Jena Biotar a diafragma f/8. Sin duda, el contraste aumenta y el flare es más contenido que en su versión anterior. ©Fernando Marcos

Los hermanos Biotar, uno al lado del otro

Es un auténtico lujo poder disponer de dos unidades diferentes de Biotar y poder enfrentarlos, o hermanarlos, uno al lado del otro. Tan solo hay seis años de diferencia, desde 1947 al 1953, pero se aprecia un gran avance en la mejora de las capacidades anti-reflejo del hermano menor.

El Biotar de 1948, con sus 17 palas de diafragma y su iris casi circular al lado de su hermano, con "solo" diez palas, pero con mayor capacidad anti-reflejos. ©Fernando Marcos.
El Biotar de 1948, con sus 17 palas de diafragma y su iris casi circular al lado de su hermano, con “solo” diez palas, pero con mayor capacidad anti-reflejos. ©Fernando Marcos.
Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografía tomada a f/8. Nitidez notable y buen contraste. ©Fernando Marcos
Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2. Versión 2.2 de 1947. Fotografía tomada a f/8. Nitidez notable y buen contraste. ©Fernando Marcos
C.Z. Jena Biotar 58 mm f/2. Versión 3 de 1953. Tomadas a f/8. Nitidez y contraste notable. ©Fernando Marcos
C.Z. Jena Biotar 58 mm f/2. Versión 3 de 1953. Tomadas a f/8. Nitidez y contraste notable. ©Fernando Marcos

Reproductor de vídeo00:0000:33

No es difícil apreciar las diferencias entre ambos objetivos; no tan claras en cuanto a nitidez sí lo son en lo relativo al contraste y viñeteo.

En la versión 2.2, el Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2 estuvo disponible en negro –versión 2.3– o en "plata", versión 2.2. El peso –150 g– es el mismo y las dimensiones muy similares. Las escalas de profundidad de campo son extremadamente detalladas © Valentín Sama
En la versión 2.2, el Carl Zeiss Jena Biotar 5,8 cm f/2 estuvo disponible en negro –versión 2.3– o en “plata”, versión 2.2. El peso –150 g– es el mismo y las dimensiones muy similares. Las escalas de profundidad de campo son extremadamente detalladas © Valentín Sama

Conclusiones

En muchas ocasiones, cuando utilizamos en cámaras digitales objetivos clásicos o pensados para el mundo fílmico, nos solemos llevar más de una decepción. Ese flamante X que pensábamos que era estupendo vemos con desilusión que no rinde igual en nuestras modernas cámaras. Sin duda NO es el caso de estos pequeños clásicos Biotar genuinos de Carl Zeiss Jena, los cuales nos parecen una maravilla en muchos sentidos.

La elección no sería fácil; entre decantarnos por esos hermosos desenfoques de las primeras versiones o aprovechar el bello contraste –y también bokeh– de su joven hermano. ¿Pero qué pasa con el novísimo Biotar de Oprema-Jena, es o será una gran innovación con respecto al resto de la familia? No lo sabemos al no disponer de unidad de prueba, aunque sí sabemos una cosa y es que viendo los precios a los cuales podemos encontrar las versiones originales, quizá sea un poco extraño optar por el neonato.

Evolución de los precios de los Biotar genuinos de Carl Zeiss Jena. Aunque todos sabemos que lo clásico y fílmico está de moda y su incremento de precio también.
Evolución de los precios de los Biotar genuinos de Carl Zeiss Jena. Aunque todos sabemos que lo clásico y fílmico está de moda y su incremento de precio también.

Sea como fuere, estos objetivos enamoran y sin duda, tanto los clásicos como los más jovenzuelos, no dejarán indiferente a nadie.

135 y 120. Duelo de formatos y formas.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Permítanme expresarme de una manera extraña en la siguiente frase: “Hace muchos años que la fotografía analógica nunca se fue y ahora ha venido definitivamente para quedarse”.

Los que hemos estado siempre relacionados con la fotografía analógica lo sabemos muy bien, y los nuevos adeptos convertidos en adictos que lo están conociendo ahora, bienvenidos sean. Dentro de todo este mundo nuestro analógico, siempre hemos concedido mucha importancia a los formatos, no solo refiriéndonos a la forma con la que encuadramos nuestra imagen sino también al tamaño del soporte que utilizamos, en ocasiones, confundiendo dicha forma con el tamaño de la película. Intentaremos en este artículo dar algunas pinceladas sobre la relación que podríamos encontrar entre los diferentes formatos en película, no tanto a nivel técnico –lo cual daría para un libro– sino más bien a nivel de sensaciones y formas de uso.

Negativos a proporción: 6x6 (56x56 mm). 6x4,5 (56x41,5 mm). 36x24 y 7x6 (67x56 mm) y nuestro habitualmente llamado 35 mm (24x36 mm)
Negativos a proporción: 6×6 (56 x 56 mm), 6×4,5 (56 x 41,5 mm), 7×6 (67 x 56 mm) y nuestro habitualmente llamado 35 mm (24 x 36 mm) © Fernando Marcos

Nos hemos desplazado hasta el Valle Mirandilla, entre las localidades de Contreras y Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos, para nuestro particular duelo. ¿Por qué? Pues porque en este valle se rodó, nada más y nada menos, que el duelo final entre Clint Eastwood (el Bueno) Eli Wallach (el Feo) y Lee Van Cleef (el Malo).

Valle de Mirandilla, en el que se rodó la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”
Valle de Mirandilla, en el que se rodó la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”

Los amantes del “celuloide” seguramente tendrán muy presente esta imagen en la memoria, la de la escena final de una de las películas más importantes de la historia del cine del Oeste. En este valle se recreó el cementerio de Sad Hill, en el cual se rodó en 1966 la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”, de Sergio Leone. Una encomiable labor de la Asociación Cultural Sad Hill se propuso recuperar en el año 2016, el lugar antes de la llegada del 50 aniversario del estreno de la película. Ello con un interesante y variado programa de actividades culturales relacionadas con la película. Nuestros lectores podrán, si les apetece y por poco dinero, apadrinar una tumba para que su memoria, o la de otro –descanse en paz o no–, junto a la historia de este celuloide y –de paso– colaborar con la asociación.

Formato 135

El formato de película más popular en fotografía es sin duda el 35 mm, denominado así por ser este el ancho total de la misma. Dicho formato fue creado en 1892 por William Dickinson y Thomas Edison utilizando material proporcionado por Kodak. Alrededor de 1913 Oskar Barnack lo utilizó como base, duplicando el formato de cine, para crear las famosas cámaras Leica, siendo las primeras cámaras fotográficas –de gran serie– en utilizar dicho formato (1).

¡Clint en infrarrojo y negativo, mayor intimidación imposible! Película Rollei IR400
¡Clint en infrarrojo y negativo, mayor intimidación imposible! Película Rollei IR400

El término 135 fue introducido por Kodak en 1934 para designar a sus “cartuchos” normalmente utilizados hoy en día y diferenciarlos de los rollos de la película de cine.

Tira de negativo de 135
Medidas de la superficie y fotograma. El “double frame” y el formato original de cine.

Es importante resaltar que el frame original de la película de cine es de 18 x 24 mm. Lo que realmente, en la actualidad, se denomina erróneamente full frame se debería denominar double frame y, curiosamente, el formato que ahora denominamos Cuatro Tercios tendría unas proporciones similares a las del full frame original en cine.

Formato 6x7, 135 y medio formato.
Formato 135, formato medio y medio formato

Por costumbre y usos, en la actualidad, nuestro “fotograma patrón” o referente al cual se comparan los demás –tanto en analógico como en digital– es el 24×36 mm; por algo se denomina “de paso universal“. La relación de aspecto de la película de 35 mm es de 1,5:1, es decir, es 1,5 veces más ancha que alta. Con innumerables matices técnicos, podríamos resumir que el grado de ampliación óptimo –buena relación entre tamaño, grano y nitidez– de una película 135, cuando la copiamos directamente en la ampliadora, podría rondar los 10x; es decir, una imagen fotografiada en una película de 135, que mide 24 x 36 mm, estaría entorno a 24 x 36 cm, algo más que un A4. Sin duda, esto sería más que suficiente para la mayoría de nuestras intenciones fotográficas, no solo en copiado directo sino también a la hora de digitalizar esas imágenes y pasarnos al mundo digital.

Formato 120

El formato fue introducido por Kodak en 1901 para su cámara Brownie y fue la reina de la fotografía para aficionado hasta la aparición del formato 135.

Tira de película 120. Fotogramas de 6x7. Película Ilford FP4 plus.
Tira de película 120, fotogramas de 6×7, película Ilford FP4 Plus

La película tiene algo más de 6 cm de ancho para una longitud de 76 cm. En 1965 se introdujo el formato 220, idéntico al 120 pero con doble longitud, merced a que no lleva papel opaco protector más que al principio y al final del rollo; en la actualidad, este formato 220 está discontinuado por los principales fabricantes, existiendo sólo en stock caducados o a punto de caducar. El formato 120, sin embargo, está plenamente vigente y lo podemos encontrar en muchas de las actuales emulsiones existentes para 135. Si echamos un vistazo al catálogo de los principales proveedores podríamos elegir, sin problemas, entre unas 50 referencias.

De nuevo, es importante aquí recalcar la confusión que suele existir al denominar a las fotografías realizadas con esta película como “medio formato” en vez de “formato medio, quizá por traducirla literalmente del inglés medium format, cuando en la actualidad medio formato sería la mitad de un fotograma de 135, típico de las Olympus Pen por ejemplo, que dividen el fotograma de 24 x 36 mm por la mitad, y por lo que de un carrete de 36 fotogramas obtendremos al menos 72 fotos.

Contador de fotogramas de una Olympus Pen ESS-2 de medio formato. Podemos llegar a realizar 72 fotografías.
Contador de fotogramas de una Olympus Pen ESS-2 de medio formato. Podemos llegar a realizar 72 fotografías.

La película de 120 la podemos utilizar en diferentes formatos de cámaras, siendo las más usuales las de 6 x 4,5, 6 x 6, 6 x 7, 6 x 8 y 6 x 9. Encontraremos también modelos no tan habituales y reservadas a la fotografía panorámica como son 6 x 12, 6 x 17 y 6 x 24, todas ellas medidas expresadas en cm. En este artículo veremos ejemplos de los formatos más utilizados en película 120, el 6 x 4,5, 6 x 6 y 6 x 7 cm, en relación con el 35 mm.

6 x 4,5 – El pequeño de los formatos medios

Si, momentáneamente, nos olvidamos del hecho de que existe un formato más pequeño –el formato 4×4 en película 127 para, por ejemplo, las maravillosas BabyRollei– el formato 6×4,5 es el menor de los que se pueden utilizar en 120. Con una relación de aspecto de 1,35:1 y un tamaño exacto de 56 x 41,5 mm, es casi 2,6 veces más grande que el 135. Podemos disparar 15 o 16 fotogramas con un carrete de 120. El objetivo considerado “normal” en este formato es el 75 mm, que equivaldría a un 45 mm en 135.

Fotos a proporción de un fotograma 645 y uno de 35 mm.
Fotos a proporción de un fotograma 645 y uno de 35 mm. Cámara Pentax 645 con objetivo SMC Pentax-A 75mm f/2.8 y Olympus OM-1n con objetivo Zuiko 50mm f/1.8 MC. Al disponer de visión réflex en los dos equipos, conseguir a pulso encuadres casi exactos no es ningún problema. Al tener otra relación de aspecto comenzamos a ver claras diferencias visuales entre los dos formatos.

Encontramos, todavía a buen precio, numerosos modelos en el mercado de segunda mano. Algunos de esos modelos, como las Fuji 645, Pentax 645, Contax 645, Bronica 465 y Mamiya 645 tienen una facilidad de uso y dimensiones similar a muchos modelos de paso universal. El avance de película motorizado, el autofoco y diferentes tipos de mediciones TTL también son habituales en este tipo de equipos.

Muy utilizado en fotografía social desde hace muchos años, en la actualidad se ha vuelto a poner de moda y los precios de los equipos con enfoque automático han aumentado significativamente. Modelos como Pentax 645AF y sobre todo Contax 645AF se han convertido en mitos para algunos fotógrafos de BBC.

6×6 – Equilibrio 1:1

No sabemos si más populares que su descafeinado sucedáneo Instagram, pero desde luego mucho más interesantes desde mi punto de vista, el modelo 6 x 6 es más que un clásico en la fotografía analógica. Con una relación de aspecto de 1:1 y un tamaño exacto de 56 x 56 mm es 3,6 veces más grande en superficie que el 135. Podemos disparar 12 fotogramas con un carrete de 120. El objetivo considerado “normal” en este formato es el 80 mm, que equivaldría a un 50 mm en 135.

Hasselblad 500c con objetivo Zeiss 80mm f/2.8 Planar T*. En este caso, al utilizar el visor de capuchón, se aprecia que la toma se realizó desde más abajo, en claro efecto contrapicado. Esto produce una distorsión en la perspectiva. La relación 1:1 nos permite mucha más cobertura visual. Dando la sensación de estar tomada con un objetivo gran angular si la comparamos con el 135.
Hasselblad 500c con objetivo Zeiss 80mm f/2.8 Planar T*. En este caso, al utilizar el visor de capuchón, se aprecia que la toma se realizó desde más abajo, en claro efecto contrapicado. Esto produce una distorsión en la perspectiva. La relación 1:1 nos permite mucha más cobertura visual. Dando la sensación de estar tomada con un objetivo gran angular si la comparamos con el 135.

Todo un icono y único representante de la mítica marca Hasselblad –si exceptuamos a la XPan– nos encontramos con otros nombres ilustres tales como Bronica SQ, Mamiya 6 y C330, Rolleiflex 6008 y algunas más. Rechazado y amado a partes iguales el formato cuadrado tiene una personalidad indiscutible y desde luego la manera de trabajar con esas cámaras requiere una visión pausada y meditada. La maravillosa sensación de tridimensionalidad al mirar a través de una buena pantalla de enfoque es una experiencia única y muy adictiva.

El formato cuadrado es, además, la mejor forma de aprovechar toda la cobertura del objetivo y muchos nos preguntamos por qué los fabricantes no utilizan más este formato en la era digital… ¿cuestión de costes de captor?

6×7 – ¿El formato perfecto?

Con una relación de aspecto de 1,2:1 y unas medidas reales de 56 x 67 mm es 4,3 veces más grande en superficie que el 135. El objetivo normal es el 90 mm. Prácticamente todas las marcas anteriormente mencionadas tienen alguno o varios modelos de este formato: Mamiya con sus RB67 y RZ67, Pentax 67, Bronica GS-1; Fuifilm GM670, GW670 y GF670 y de nuevo Mamiya con su mítica M7 telemétrica.

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Cámara Mamiya 7. Objetivo Mamiya Sekkor N 80 mm f/4L. Este objetivo equivale a un 40 mm en 135. Este hecho, sumado a la mayor cobertura en vertical de plano, proporciona un encuadre mucho más amplio y mayor tridimensionalidad a la toma.

En el subtítulo de este artículo hablaba del bueno, el feo y el malo en los formatos. Nada más lejos de mi intención afirmar tal cuestión, pues no creo que exista el formato perfecto, aunque algunos han catalogado al 6 x 7 como tal, algo así como el Clint Eastwood –el bueno– en la fotografía. Desde luego no son equipos pequeños y su utilización sobre terreno es algo más dificultosa; aunque esto no suele importarnos mucho, cuando necesitas cierta rapidez y versatilidad, sí que es algo que solemos tener en cuenta. Una excepción a esto sería la utilización de cámaras telemétricas, que nos permitirían trabajar prácticamente igual que con una Leica, por poner un ejemplo, aunque con “solo” 10 fotogramas disponibles por rollo 120.

Fotograma 6x7 y 35 mm con la misma medida en altura. Nótese la superior diferenciación de planos en el formato 120.
Fotograma 6×7 y 35 mm con la misma medida en altura. Nótese la superior diferenciación de planos en el formato 120.

Hasta ahora hemos mostrado las fotografías a proporción, para ver la dimensión real de los formatos. En el ejemplo anterior, con altura similar, nos interesa que el lector observe –aunque seguramente ya se habrá dado cuenta en los ejemplos anteriores– la “tridimensionalidad” y la diferenciación de planos que conseguimos a medida que aumentamos el formato de la película. Este hecho, sumado a la facilidad de conseguir enfoques más selectivos por utilizar objetivos con longitudes focales mayores, es una de las cualidades que más suelen “enganchar” a los usuarios de formato medio y formatos más grandes.

Otro ejemplo en el cual se puede apreciar mayor profundidad en el formato 120.
Otro ejemplo en el cual se puede apreciar mayor profundidad en el formato 120.

Nitidez y grano

Como es lógico, disponer de un mayor tamaño en nuestro captor analógico nos permitirá realizar mayores ampliaciones manteniendo la calidad y nivel de grano óptimo. Si con un 135 podemos llegar a 24 x 36 cm, con un 6 x 7 no tendríamos problemas en conseguir un 60 x 70 cm sin “interpolar” –aunque la ampliación en sí ya es una “interpolación”– y, por supuesto, nada nos impide llegar más allá, con tan solo pequeñas consecuencias.

Pero ¿podríamos emular la nitidez y finura de grano de un 6×7 en un 135? La respuesta no es simple, pero podríamos simplemente decir que sí.

En el siguiente ejemplo podemos comparar una fotografía realizada con Ilford Delta 100 revelado con Rodinal con otra realizada en 135 con película de altísima resolución y grano muy fino, tal como la Adox CMS 20 II revelada con su revelador específico Adotech.

Fotograma 6 x 7 en película Ilford FP4 Plus y 24x36 en película Adox CMS20II revelada con Technidol.
Fotograma 6 x 7 en película Ilford FP4 Plus y 24×36 en película Adox CMS20II revelada con Adotech III
Ampliación de imagen anterior ¿Cuál es más nítida?...
Ampliación de imagen anterior ¿Cuál es más nítida?…

Juzguen ustedes mismos… hablaremos de ello en otra historia.

Conclusiones

La conclusión más evidente es que… no existe ninguna. Los usuarios de fotografía analógica solemos utilizar indistintamente diferentes formatos y tamaños de película. En mi opinión, la elección depende más de las sensaciones visuales y el ritual que impone cualquiera de los formatos y la idiosincrasia de las cámaras que lo utilizan. En ocasiones se piensa que el tamaño de la película influye de una manera notable en la nitidez del resultado pero ese argumento es, en parte, fácilmente desmontable con películas técnicas de baja sensibilidad y alta acutancia, como en el ejemplo anterior. La profundidad y gama tonal que conseguimos con formatos mayores es superior, a costa de nuestra movilidad, inmediatez y dolores de espalda.

Aunque lo que sí es sin duda un argumento demoledor a favor del formato medio es que una vez que has puesto tus ojos sobre esas maravillosas pantallas de enfoque, te gustaría quedarte ahí, mirando, para toda tu vida.