CADUCADO y MAL REVELADO

La experimentación es inherente a la creación, eso lo sabemos, y aunque también sabemos cómo obtener resultados precisos y certeros cuando trabajamos con fotografía analógica a veces, muchas veces en mi caso, es bueno dejarse llevar a hacia resultados inciertos.

Una forma de incertidumbre es utilizar películas caducas y que han estado mal conservadas, fuera de la nevera. Si a eso añadimos un revelado de los que llaman STAND, es decir, sin agitar* los resultados son, cuando son, muy extraños.

En el caso de estas fotos la película TMAX p3200 llevaba caducada doce años y la revelé con Rodinal 1:100 durante una hora. Además hay que añadir que están tomadas con una cámara telemétrica, lo cual complica mucho el enfoque en danza.

Doble Bach, de Antonio Ruz.

Tangentes y Curvas.

Trabajo en desarrollo, una posible reflexión sobre la relación entre lo orgánico y lo matérico en las construcciones humanas.

Cámara Hasselblad 501c y Macro-Planar 120mm

Película Ilford HP5-plus revelado con ACU-1. La elección del revelador está justificada por la búsqueda de una elevada acutancia.

Polachrome. Te echamos de menos.

La familia de películas fotográficas que más dolor sufrí con su pérdida fue la saga POLACHROME, en sus diferentes versiones de color, blanco y negro y blanco y azul.

El carrete venía con su cartucho de revelador, y al introducirlo en una pequeña maquinola manual obteníamos la película revelada y seca después de unas cuantas vueltas a una pequeña manivela. En tres minutos teníamos las 36 fotos en nuestras manos.

Fui un profuso usuario de dicha película, que mermaba mis ahorros, pero que trasmitía una sensación visual muy especial. Como apreciaréis en la siguiente foto, si la ampliamos mucho, veremos su trama, muy parecida a la de los televisores de rayos catódicos.

En esta reproducción de una bella imagen original en Polachrome, no solo se mantienen los sutiles colores originales, sino que, además, si ampliamos haciendo clic, podemos llegar a apreciar la trama aditiva RGB (Rojo/ Verde/ Azul) que formaba parte de ese tipo de material instantáneo en color para diapositivas de 35 mm y que permitía la “reconstrucción” visual del color a partir de una imagen positiva en blanco y negro con base de sales de plata. Reflexión del maestro SAMA
Era muy sensible al rayado y para evitarlosolíamos enmarcarla en marquitos de diapositiva con cristales
Bosques burgaleses.
En algún lugar de Alicante
Rio Lobos
Ermita de San Bartolomé, en el cañón del rio Lobos, Soria.

La versión utilizada en estas imágenes era la «normal», imaginaos como era la High Contrast. Su sensibilidad teórica era de 40 ISO, aunque nunca estaba de más sobre-exponerla.

¡Adios!

GODS and DOGS. de Jiri Killyan. CND.

El siempre genial Killyan intrepretado magistralmente por los bailarines de la Compañía Nacional de Danza de España.

Bailarines de la CND: Isaac Montllor, Kayoko Everhart, Daan Vervoort, Aleix Mañé, Mar Aguiló.

Película TMAX p3200 rev. Rodinal.

POR VOS MUERO. Ensayo en sede. CND.

El maravilloso POR VOS MUERO, de Nacho Duato

Sobre versos de Garcilaso de la Vega:

`Estoy contino en lágrimas bañado,
rompiendo el aire siempre con sospiros;
y más me duele no osar deciros
que he llegado por vos a tal estado;
que viéndome do estoy y lo que he andado
por el camino estrecho de seguiros,
si me quiero tornar para huiros,
desmayo, viendo atrás lo que he dejado;
y si quiero subir a la alta cumbre,
a cada paso espántanme en la vía
ejemplos tristes de los que han caído;
Y sobre todo, fáltame la lumbre
de la esperanza, con que andar solía
por la escura región de vuestro olvido´

Sara Fernández López en un momento del ensayo en la sede de la Compañía Nacional de Danza.

Película Kodak TMAX p3200. Revelador Rodinal.

Rollei Ortho 25 y sensibilidad Ortocromática

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Dentro de los materiales menos convencionales que encontramos en formatos de película 135-36 y 120, está la Rollei Ortho 25. Aprovechando que estamos bastante familiarizados con los materiales ortocromáticos en otros formatos, no solo para el copiado en blanco y negro, sino también para aplicaciones creativas y profesionales, hemos probado esta película dando un repaso a los principios de la sensibilización a los colores de las emulsiones en blanco y negro.

Sensibilidad espectral: aspectos generales

Somos seres humanos, o si se prefiere animales más o menos racionales, y como tales tenemos una determinada visión del entorno que nos rodea. La percepción de esa realidad la recibimos de muchas maneras y como fotógrafos nos interesa conocer cómo la percibimos a través de nuestra visión, común en casi todos nosotros.

En una ocasión escuché a un científico decir que, si el espectro electromagnético se extendiese de Madrid a París, nuestra capacidad de percepción en ese espectro visible equivaldría solamente a un metro de distancia. Algo nos dice que nuestra visión es limitada, pero suficiente para lo que necesitamos ver relacionado con nuestro entorno.

Esa limitación visual se extiende desde los violetas –400 nm– a los rojos –700 nm–con menor o mayor sensibilidad a determinadas longitudes de ondas pero básicamente eso es lo que vemos, esa es nuestra sensibilidad espectral.

En la imagen superior podemos apreciar la posición de diferentes emulsiones con respecto al espectro visible. La película Agfapan se denominaría ISOCROMATICA pues realmente es ciega a los rojos y rojos profundos. Esta denominación sería adecuada para las emulsiones que estarían entre las orto y las pancromáticas. Son emulsiones muy sensibles a los ultravioletas, correctas con los amarillos, algo menos sensibles a los verdes y que no llegan más allá de los 620 o 650 nm. Por comodidad lingüística denominamos a todas las emulsiones que no son ortocromáticas como pancromáticas, aunque no lo sean por completo.
En la imagen superior podemos apreciar la posición de diferentes emulsiones con respecto al espectro visible. La película Agfapan se denominaría ISOCROMATICA pues realmente es ciega a los rojos y rojos profundos. Esta denominación sería adecuada para las emulsiones que estarían entre las orto y las pancromáticas. Son emulsiones muy sensibles a los ultravioletas, correctas con los amarillos, algo menos sensibles a los verdes y que no llegan más allá de los 620 o 650 nm. Por comodidad lingüística denominamos a todas las emulsiones que no son ortocromáticas como pancromáticas, aunque no lo sean por completo.

Las películas, o mejor dicho, emulsiones fotográficas, no tienen nuestra misma capacidad de percepción hacia el espectro visible que tenemos nosotros y se podrían dividir en diferentes categorías, dependiendo de su sensibilidad espectral. Existen emulsiones sensibles sólo a los ultravioletas y azules, como el colodión; con sensibilidad aumentada a los verdes y amarillos, como las ortocromáticas; sensibles hasta los naranjas denominadas isocromáticas; a los rojos cercanos o pancromáticas; hasta los rojos profundos como las super-pancromáticas y las que son sensibles a una parte del espectro que llega más allá de los rojos, tales como las infrarrojas. Por supuesto y como es lógico, cada una de estos materiales captará la realidad a su manera, creando a partir del sujeto una paleta de grises distinta.

Emulsiones Ortocromáticas: un poco de historia

Durante más de cien años después de la invención de la fotografía, las emulsiones fotográficas continuaban ciegas a la mayoría de los colores. Compuestas por gelatina y bromuro o cloruro de plata esta combinación era sensible solamente a las longitudes de onda correspondientes al ultravioleta y el azul del espectro.

El Dr. Hermann Wilheim y el químico Josef Eder. ©wikimedia commons.
El Dr. Hermann Wilheim y el químico Josef Eder. © wikimedia commons.

En el año 1873 el fotógrafo y químico alemán Dr. Hermann Wilhem Vogel consiguió aumentar la sensibilidad espectral de las emulsiones a los verdes pero no fue hasta el año 1884 cuando el físico y químico austríaco Josef Maria Eder descubrió que la adición del colorante eritrosina (1) –también usado ahora en alimentación como “aditivo E127″– aumentaba la sensibilidad a los colores amarillos-naranjas.

Fotograma de película ortocromática y negativo no-ortocromático. Fuente: Didiée, 1926, Le Film vierge Pathé. Manuel de développement et tirage.
Fotograma de película ortocromática y negativo no-ortocromático. Fuente: Didiée, 1926, Le Film vierge Pathé. Manuel de développement et tirage.

Estas nuevas emulsiones se empezaron a denominar ortho –en griego “adecuado” o “correcto”– chromatic. Quizá una denominación demasiado prematura pues aún faltaban los naranjas profundos y los rojos. La sensibilidad total pancromática no se conseguiría hasta principios del siglo XX.

Materiales Ortocromáticos: más habituales de lo que pensamos.

Casi todos los fotógrafos que utilizamos materiales fotoquímicos estamos muy familiarizados con las emulsiones ortocromáticas. Materiales que no son sensibles al rojo, como los papeles fotográficos en blanco y negro, los que utilizamos habitualmente al hacer las copias. Los sacamos del sobre negro bajo la luz roja de nuestro laboratorio, los ponemos debajo de la luz de nuestra ampliadora con filtro rojo de por medio. En ningún momento y si la exposición bajo la luz roja no es excesiva, el material se velará.

A la izquierda, película ortocromática de tono continuo positivo y negativo. A la derecha, películas Lith negativas. Utilizadas en la elaboración de procesos antiguos. © Fernando Marcos.
A la izquierda, película ortocromática de tono continuo positivo y negativo. A la derecha, películas Lith negativas. Utilizadas en la elaboración de procesos antiguos. © Fernando Marcos

Lo normal es utilizar papeles opacos, con base de celulosa simple o selecto algodón, pero también podemos copiar sobre una película transparente, normalmente de acetato o poliéster. Dichas emulsiones podrían ser de tono continuo, con amplia gama de grises o tipo Lith, con muy poca o nula escala tonal, simplemente transparente y negro. Las películas Lith han sido utilizadas en las artes gráficas y en fotografía, siendo su uso muy extendido en diferentes técnicas creativas, para realizar inter-negativos y técnicas antiguas.

Maestros de la fotografía tales como Anton Corbijn han utilizado habitualmente este tipo de materiales para conseguir esos contrastes tan característicos en su obra.

En ese contraste especial que tienen las imágenes de Anton Corbjin se aprecia la buena labor de su laboratorista Mike Spry en el uso de la película Lith. ©Anton Corbijn.
En ese contraste especial que tienen las imágenes de Anton Corbjin se aprecia la buena labor de su laboratorista Mike Spry en el uso de la película Lith. © Anton Corbijn

Otro gran maestro, el guatemalteco Luis González Palma, realiza sus misteriosas ampliaciones mezclando pan de oro y plata con veladuras de café o betún y utilizando película Lith. Una maravillosa labor técnica en su potente discurso.

"El amor coagulado", "La ilusión del camino inverso" y "Donde parece darse lo real". Tres obras de la serie "Jerarquías de Intimidad" de González Palma, realizadas con película ortocromática y láminas de oro y plata. ©Luis González Palma.
“El amor coagulado”, “La ilusión del camino inverso” y “Donde parece darse lo real”. Tres obras de la serie “Jerarquías de Intimidad” de González Palma, realizadas con película ortocromática y láminas de oro y plata. © Luis González Palma

De igual modo la película Lith se utiliza para la obtención de fotolitos en los procesos de fotomecánica para imprenta, artes gráficas y procesos calcográficos tales como el fotograbado.

En horizontal, una imagen impresa en plotter sobre acetato transparente para la elaboración de una plancha de fotopolímero, en vertical. Este material, también ortocromático, se utilizará para la estampación en fotograbado. En este caso hemos sustituido la película fotoquímica lith o de tono contínuo por un proceso de impresión digital sobre transparencia. Foto y reproducción ©Fernando Marcos.
En horizontal, una imagen impresa en plotter sobre acetato transparente para la elaboración de una plancha de fotopolímero, en vertical. Este material, también ortocromático, se utilizará para la estampación en fotograbado. En este caso hemos sustituido la película fotoquímica lith o de tono continuo por un proceso de impresión digital sobre transparencia. Foto y reproducción © Fernando Marcos

Rollei Ortho 25

Si realizamos una búsqueda en alguna de las tiendas especializadas en material fotoquímico podremos elegir entre más de 20 referencias de materiales ortocromáticos. Casi todas las vamos a encontrar en formato de hoja desde 5,7 x 8,3 cm hasta 30 x 40 cm, pasando por los habituales 4 x 5, 5 x 7, 8 x 10 pulgadas –donde 1″ equivale a 2,54 cm–. Entre esos materiales, encontramos –si bien no es muy común– la película Rollei Ortho 25.

Película Rollei Ortho 25 en formato 135-36 © Albedo Media
Película Rollei Ortho 25 en formato 135-36 © Albedo Media

Características, siempre según el fabricante:

  • Película en blanco y negro, con una sensibilidad nominal en torno a 25 ISO, aunque dependiendo del revelador utilizado, podríamos utilizarla a IE 12 o  IE 50
  • Sensibilidad espectral de  380-610 nm
  • Ofrece una excelente nitidez y grano fino, pudiendo alcanzar un poder de resolución de hasta 330 pares-líneas/mm –el poder de resolución es notable pero muy lejos de las cifras de la ADOX CMS20II
  • Base de poliéster transparente, muy apropiada para la digitalización y conversión a diapositivas por proceso de inversión
Fotogramas de Rollei Ortho 25. Podemos apreciar la transparencia del poliéster utilizado. © Fernando Marcos.
Fotogramas de Rollei Ortho 25. Podemos apreciar la transparencia del poliéster utilizado. © Fernando Marcos

Como en cualquier película y sobre todo en las películas técnicas como es el caso de este modelo, la elección del revelador es crucial a la hora de influir en el contraste y la nitidez. El fabricante recomienda, para resultados de alto contraste propio de artes gráficas, utilizar Rollei High Contrast (RHC). Con el revelador Rollei Low Contrast (RLC) obtendremos negativos con una mayor escala tonal al tiempo que con el revelador Rollei Supergrain (RSG), conseguiríamos –siempre según el fabricante– los máximos estándares de nitidez y finura de grano.

Rollei Ortho 25 revelado con Rodinal. 135 mm. Objetivo Carl Zeiss Planar 45 mm f2. © Fernando Marcos.
Rollei Ortho 25 revelado con Rodinal. 135 mm. Objetivo Carl Zeiss Planar 45 mm f2. © Fernando Marcos
Recorte de la fotografía superior. Se puede apreciar la elevada capacidad de resolución de la película.
Recorte de la fotografía superior. Se puede apreciar la elevada capacidad de resolución de la película. @ Fernando Marcos

Rodinal y Rollei 25 Ortho

Hemos puesto a prueba esta película con el viejo conocido, versátil y excelente Rodinal. El motivo es simple, reducir el contraste de un material –en principio– muy contrastado. En algunas tomas la hemos comparado también con nuestra película de referencia, la Ilford FP4 Plus, revelada con el mismo revelador.

En ambos casos los tiempos de revelado son los indicados por el fabricante para la dilución más habitual de dicho revelador, de 1+50, obteniéndose un buen compromiso entre gama tonal y finura de grano: Rollei Ortho durante 6 minutos y FP4 Plus 12 minutos, ambos a 20ºC.

Fotografías realizadas con Rollei Ortho e Ilford FP4 Plus. © Fernando Marcos.
Fotografías realizadas con Rollei Ortho e Ilford FP4 Plus. © Fernando Marcos

En las imágenes superiores se aprecia claramente la sobreexposición a los azules del cielo del material ortocromático con respecto a la emulsión pancromática. Recordemos que dichos materiales son muy sensibles a los UV y los azules.

Rollei Ortho 25 revelado con Rodinal. 135 mm. Objetivo Carl Zeiss Planar 45 mm f2. © Fernando Marcos.
Rollei Ortho 25 revelado con Rodinal. 135 mm. Objetivo Carl Zeiss Planar 45 mm f2. © Fernando Marcos

En esta imagen, realizada en el Panteón de los Hombres Ilustres de Madrid, podemos apreciar el excelente detalle y escala tonal que capta la película en las sombras. Recordemos que las sombras en exteriores contienen fundamentalmente los tonos azules del espectro, a los cuales las emulsiones ortocromáticas, tal como hemos comentado, son muy sensibles.

Imagen digital, con Rollei Ortho 25 y con Ilford FP4 Plus. ©Fernando Marcos.
Imagen digital, con Rollei Ortho 25 y con Ilford FP4 Plus. © Fernando Marcos

Si las comparamos con la imagen original, podemos ver las claras diferentes respuestas a los colores, gama y densidad de grises entre la película Rollei Ortho25 y un material convencional pancromático como la Ilford FP4 Plus.

Lectores en la cuesta Moyano de Madrid. Para la dureza de la luz en esta toma la emulsión responde, de nuevo, muy bien en las sombras. ©Fernando Marcos.
Lectores en la cuesta Moyano de Madrid. Para la dureza de la luz en esta toma la emulsión responde, de nuevo, muy bien en las sombras. © Fernando Marcos.
Centro de Artes de Vanguardia ‘La Neomudéjar’ en Madrid. A modo de carta de colores para apreciar la respuesta tonal de la Rollei Ortho 25.

Conclusiones

Tal y como hemos visto, los materiales ortocromáticos existen desde hace muchísimo tiempo, han sido y siguen siendo parte fundamental del “hecho fotográfico”. Son muy habituales en el mundo de la experimentación en el cuarto oscuro, y fundamentales en procesos en los cuales las ampliaciones se realizan “por contacto”, como en las técnicas del siglo XIX.

Sin embargo, han sido o son poco utilizados en las tomas fotográficas, donde su sensibilidad aumentada al ultravioleta y los azules, así como su casi nula sensibilidad a los rojos no facilitan su utilización en condiciones fotográficas normales si lo que buscamos en una reproducción “pautada” a grises de la escena. Sin embargo, en combinación con cámaras clásicas de los años 30 del siglo pasado, y con sus ópticas sin revestir, el mayor contraste general y ese “sacar” detalle de las sombras, nos permite recuperar una estética muy de aquellos tiempos. También nos brindan un pretexto para recuperar el uso del filtro amarillo o amarillo verdoso, a fin de “domeñar” un poco esa hipersensibilidad a los azules.

Quizás, también sería interesante el hecho de que las podemos revelar bajo luz roja sin necesidad de tanque de revelado, tranquilamente en cubeta, por inspección. Ver aparecer la imagen de una copia en papel en la cubeta del cuarto oscuro siempre es una sensación casi mística. Si lo que vemos emerger es la imagen captada en la propia cámara, directa y única de la película, el misticismo se convierte en santidad hacia lo analógico, fotoquímico o, mejor dicho, fílmico.

Adox CMS20II y Adotech III. Alta resolución

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

En un artículo anterior, analizábamos algunas de las diferencias al trabajar con distintos formatos de películas, dejando un duelo abierto sobre si el tamaño de la película influye de una manera significativa en la capacidad de ampliación. Es evidente que con mayores dimensiones del negativo menos veces tendremos que multiplicar esa imagen para obtener un tamaño determinado pero, ¿es eso realmente cierto o podemos realizar grandes ampliaciones con formatos menores?

Para intentar obtener una respuesta probaremos una de las películas más nítidas y con menor grano disponible en 35 mm, la ADOX CMS20 II junto con nuestra película patrón para formato medio, ILFORD FP4-Plus.

Recordando TP

No, no es recordando Tiempos Pasados sino recordando Technical Pan. Es imposible hablar de películas de alta resolución sin mencionar a la maravillosa y extinta película que Kodak dejó de producir en 2004.

Muchos de nuestros lectores seguramente la habrán utilizado, o al menos la recuerdan. Era, es –aún se encuentra material en stock en las redes– una película de tipo “documento”, de contraste variable y pancromática, especialmente diseñada para microfotografía, micro-filmación, reproducción de documentos, fotografía astronómica –merced a su sensibilidad aumentada al rojo–. Con su revelador especial dedicado, el Technidol y exponiéndola entre 16 y 25 ISO podía expresar una adecuada gama de grises y así ser utilizada para la denominada fotografía “pictórica”. Su capacidad de resolución era tan alta que el formato 35 mm podía competir con el 120, e incluso, con placas 4 x 5″.

Tpan-technidol-1999
Fotografías realizadas con la mítica película Technical Pan y revelada con Technidol LQ. Negativo 6×6 © Fernando Marcos

Kodak cesó su producción en 2004 con los argumentos habituales: “Technical Pan está siendo discontinuada debido a la constante disminución de la demanda en los últimos años. Los cambios en los componentes del producto y en nuestros procesos de fabricación hacen que sea poco práctico seguir apoyando este producto. La última colada de Technical Pan fue fabricada hace varios años. Desde entonces se ha cerrado la antigua sala de revestimiento, los geles utilizados en la formulación del producto se han vuelto obsoletos y ya no fabricamos el soporte ESTAR (poliéster) sobre el que se emulsionó el producto de 35 mm. Habría un coste considerable para recrear el producto, sin garantía de mantener la calidad de la Technical Pan original”

Ya sabemos lo que pasa cuando una especie desaparece; aparte de añorar su pérdida, en no pocas ocasiones aparecen especies nuevas con objeto de ocupar su territorio. Así pues, casi al mismo tiempo, aparecieron dos nuevas emulsiones para cubrir esa pérdida: la Rollei ATP –Advanced Technical Pan– y la ADOX CMS 20. ¡Vaya, señores de Kodak, pues al parecer no era tan difícil seguir fabricando la Technical Pan!

ATP CMS20
Fotografías realizadas con las primeras versiones de las películas Rollei ATP y Adox CMS 20 © Fernando Marcos

ADOX CMS 20 II y ADOTECH – Sistema cerrado

Es muy importante considerar la emulsión ADOX CMS 20 II y su revelador ADOTECH III como un “sistema cerrado”. No se trata de una película convencional, al uso, diseñada para producir una amplia escala de grises con cualquier revelador. Su contraste es extremadamente elevado y aunque se puedan conseguir resultados utilizables con cualquier otro revelador genérico –a diluciones muy altas– los resultados podrían ser impredecibles y/o pobres. En la mayoría de los casos obtendríamos un elevado contraste y, seguramente mayor nitidez, un comportamiento apropiado para fotografía de documentos.

La película ADOX CMS 20 en su primera versión apareció en el año 2005 junto al revelador ADOTECH. En el año 2012, la película evolucionó hacia su segunda y actual versión, CMS 20 II, junto con el revelador ADOTECH II. En marzo de 2016, dicho revelador fue modificado hacia su versión actual, la ADOTECH III, con diferentes diluciones y tiempos, algo a tener en cuenta si nos disponemos a combinar versiones. Actualmente, la película ADOX CMS 20 II se encuentra disponible en rollos de 135-36, 120 y placas 4×5″.

Fotografía realizada con CMS 20 II y filtro polarizador. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1.8. ISO 20, f/11, 1/4 s. ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II. Filtro polarizador. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8. ISO 20, f/11, 1/4 s © Fernando Marcos

Características

Siempre según el fabricante –por supuesto– su película es LA PELÍCULA, en mayúsculas, siendo algunas de sus principales virtudes:

  • Ninguna película en la actualidad es tan nítida, tiene grano tan fino o mayor poder de resolución, hasta un máximo de 800 lp/mm –pares de líneas por milímetro– para un ratio de contraste de 1.000:1. Es evidente que, a medida que ese ratio disminuya, lo hará el poder de resolución de la película. Tampoco conocemos, en formato comercial, ningún objetivo que pudiera llegar a alcanzar tan elevada capacidad de resolución.
  • Su finura de grano garantiza una ampliación de hasta 2,5 m de diagonal, lo que equivaldría a un sensor de 500 Mpx. Obviamente, son datos del fabricante, quizá demasiado teóricos y entusiastas (1).
  • Para fotografía general la debemos exponer a IE 12 para situaciones de contraste normal y a IE 20 para situaciones de bajo contraste.
  • La sensibilidad espectral –desde los 400 nm hasta los 650 nm–, es muy similar a otras emulsiones de sensibilidad baja, siendo por tanto orto-pancromática, con una buena diferenciación entre los rojos y los azules. En mi opinión tiene un fuerte carácter “ortho” lo que nos obligaría a utilizar filtro de bloqueo UV. Algo ciega a los rojos profundos, tonalidad que por contra sí captaba muy bien la desaparecida Technical Pan.
  • El grano es de tipo cúbico en emulsión monodispersa sobre una base de poliéster de 100 micras en rollo 135 y 120 micras en película plana. Por supuesto, como otras muchas emulsiones modernas, contiene una capa especial anti-halo, lo que ayuda a su extrema nitidez.
  • La elevada transparencia de su base de poliéster nos permitirá realizar revelado por inversión y obtener diapositivas perfectas para grandes proyecciones.
  • Para compensar el fallo de reciprocidad se aconsejan las siguientes correcciones: 1 s + ½ punto, 10 s +1 punto, 1/1000 s + ½ punto.
  • Su soporte tan fino, de tan solo 100 micras, podría dar problemas de foco al fotografiar con aberturas máximas –por ajuste de planeidad de la placa de presión– el fabricante recomienda no usar dichas aperturas; aunque en nuestras pruebas analizando ese dato en concreto no hayamos tenido ese problema de desenfoque, sí es algo que deberíamos tener en cuenta (2).
Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 © Fernando Marcos

Revelador ADOTECH III

Diseñado por Heribert Schain y producido para ADOX por Spur, sólo algunas consideraciones que añadir a las líneas de Valentín Sama a propósito de la presentación de la nueva versión de dicho revelador.

  • Es importante utilizar agua destilada en la mezcla. Los excesos de cloro y flúor del agua corriente pueden “atrapar” residuos metálicos y formar puntos negros en el negativo.
  • Si vamos a utilizar mucho esta película sería conveniente destinar un tanque sólo para ellas. Intentar eliminar los residuos metálicos de espirales utilizadas anteriormente con otros procesos no es fácil, con el consiguiente riesgo de manchas.
  • No realizar enjuague previo al revelado, pues esto elevaría el contraste.
  • Utilizar obligatoriamente baño de paro.
  • El fijado, dada la finura de su grano, es muy rápido, de entre 30 y 60 s. Fijar en exceso debilitaría las altas luces.

Las siguientes pruebas se han realizado a IE 12, revelando 7 minutos a 20ºC y a IE 20 revelando 8 minutos a 20º C. Agitación inicial los primeros 30 s y sólo una inversión cada 30 s.

Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/15 s. f/8 ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2 1/15 s. f/8 © Fernando Marcos
Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f1:3,5. ISO 20, f/5,6, 1/125 s. ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f/3,5. ISO 20 f/5,6 1/125 s © Fernando Marcos

Tal como se puede apreciar en las dos tomas arriba mostradas, hay un elevado aumento de contraste en la fotografía realizada a IE 20 –abajo– respecto a la realizada con ajuste a IE 12. Sin haber realizado una prueba técnica de la misma tendemos a sospechar que la sensibilidad real de la emulsión estaría entorno a ISO 6, o incluso menor. Al no tener datos objetivos no podemos asumir –por el momento– esa afirmación.

Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 20. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1.8. ISO 20, f/16, 1/60 s. ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 20. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8. ISO 20, f/16, 1/60 s. ©Fernando Marcos.

CMS 20 II en paso universal (35 mm) frente a formato medio

Formatos 135 y 645

Película Ilford FP4 Plus y ADOX CMS 20 II. Nótese la transparencia de la capa anti-halo y la base de polyester de la ADOX.
Película Ilford FP4 Plus y ADOX CMS 20 II. Nótese la transparencia de la capa anti-halo y la base de polyester de la ADOX

Queremos comparar, a nivel de resolución, el 35 mm con el formato medio, utilizando para ello nuestra emulsión “tipo”, la Ilford FP4 Plus revelada en Rodinal. El fabricante afirma que con su CMS 20 II podemos llegar perfectamente a realizar ampliaciones de 250 cm de diagonal. Pues bien… eso es lo que hemos hecho. Hemos interpolado los archivos hasta los 210 cm de lado mayor –aproximadamente 250 cm de diagonal– a 225 ppp y hemos recortado un pequeño segmento para compararlo.

Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/8 s. f/8 y película 120 (6x4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1:2.8 N a 1/60 s y f/8 ©Fernando Marcos.
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/8 s. f/8 y película 120 (6×4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1/2,8 N a 1/60 s y f/8 © Fernando Marcos

Ciertamente, los resultados impresionan bastante, teniendo en cuenta que la imagen de la izquierda parte de un negativo que tiene una superficie 2,6 veces menor.

Sigamos: cambio de objetivo. El estupendo Konica M-Hexanon en bayoneta Leica-M lo sustituimos por el también estupendo Leica Summicron-M 90 mm f/2, a f/8 1/8 s. La misma ampliación que la anterior 210 x 140 cm a 225 ppp lo que nos proporciona un archivo de 660 MB.

Leica Summicrom-M 90mm f:2 a f/8 y 1/8 s. Imagen completa.
Leica Summicrom-M 90mm f/2 a f/8 y 1/8 s. Imagen completa. © Fernando Marcos

Y realizamos un recorte de aproximadamente 48 x 45 cm a 225 ppp, para apreciar el detalle.

©Fernando Marcos
© Fernando Marcos

Como podemos observar, ha quedado más o menos en evidencia que la película ADOC CMS II puede competir con formato medio, e incluso puede llegar a superarlo en lo que se refiere a nitidez y poder de resolución. Lo que también es evidente es que su contraste es elevado y ahí es donde se nota la diferencia con respecto a las películas tradicionales.

Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 y película 120 (6x4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1:2.8 N a 1/500 s y f/8 ©Fernando Marcos.
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 y película 120 (6×4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1/2,8 N a 1/500 s y f/8 © Fernando Marcos
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/30 s. f/8 y película 120 (6x4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1:2.8 N a 1/250 s y f/8 ©Fernando Marcos.
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/30 s. f/8 y película 120 (6×4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1/2,8 N a 1/250 s y f/8 © Fernando Marcos

Formatos 135 y 6×7

Bien, una vez superado el 6×4,5 cm podemos retarle con el 6×7 cm. Lo probamos junto a una de las reinas de la escena argéntica, la Mamiya 7 y su Sekor-N 80mm 1:4 L. Realizamos el mismo procedimiento…

Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 12. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1.8 a f/8, 1/8 y Mamiya Sekor N 80mm L 1:4 a f/8© 1/60 s. Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 12. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8 a f/8, 1/8 y Mamiya Sekor N 80mm L f/4 a 1/60 s y f/8 © Fernando Marcos

Bien… sigue sorprendiendo, a la vista de los resultados obtenidos.

CMS 20 II 135 y digital

No nos gusta quedarnos con dudas y nos preguntamos qué tan rendiría la película frente a una cámara digital de alto nivel con sensor Foveon que, como todos los lectores saben, es el que más se parece –en su estructura de capas– a una película tradicional.

Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1:1,8. f/16, 1/125 s. y cámara digital con sensor Foveon ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8. f/16, 1/125 s. y cámara digital con sensor Foveon ©Fernando Marcos

Aquí lo dejamos, los lectores sacarán sus conclusiones a partir de estos resultados.

Reproducción de documentos

En este punto volvemos al inicio, no solo a la imagen de portada, sino al origen para el cual estas películas fueron creadas: la reproducción de documentos. Sobre una mesa de luz y con un buen objetivo macro, el nivel de detalle que podemos apreciar es excelente.

Reproducción en mesa de luz. CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f1:3,5 ISO 20, f/5,6 1/60 s. ©Fernando Marcos.
Reproducción en mesa de luz. CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f/3,5 ISO 20, f/5,6 1/60 s © Fernando Marcos
Recorte de ampliación a tamaño 80x42 cm.
Recorte de ampliación a tamaño 80 x 42 cm

Conclusiones

Pensamos que los resultados son más que concluyentes. Si disponemos de buenos objetivos, estamos dispuestos a trabajar con muy bajas sensibilidades y utilizar determinadas pautas de revelado, podemos obtener una calidad más que suficiente para cualquier trabajo al cual nos enfrentemos. Creemos que queda claro que nos podemos enfrentar a formatos mayores partiendo del formato 135 pero, ¿y si utilizamos 120 o 4×5″? Las posibilidades de superar los límites de resolución de las ópticas y sensores digitales actuales son casi apabullantes.

135 y 120. Duelo de formatos y formas.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Permítanme expresarme de una manera extraña en la siguiente frase: “Hace muchos años que la fotografía analógica nunca se fue y ahora ha venido definitivamente para quedarse”.

Los que hemos estado siempre relacionados con la fotografía analógica lo sabemos muy bien, y los nuevos adeptos convertidos en adictos que lo están conociendo ahora, bienvenidos sean. Dentro de todo este mundo nuestro analógico, siempre hemos concedido mucha importancia a los formatos, no solo refiriéndonos a la forma con la que encuadramos nuestra imagen sino también al tamaño del soporte que utilizamos, en ocasiones, confundiendo dicha forma con el tamaño de la película. Intentaremos en este artículo dar algunas pinceladas sobre la relación que podríamos encontrar entre los diferentes formatos en película, no tanto a nivel técnico –lo cual daría para un libro– sino más bien a nivel de sensaciones y formas de uso.

Negativos a proporción: 6x6 (56x56 mm). 6x4,5 (56x41,5 mm). 36x24 y 7x6 (67x56 mm) y nuestro habitualmente llamado 35 mm (24x36 mm)
Negativos a proporción: 6×6 (56 x 56 mm), 6×4,5 (56 x 41,5 mm), 7×6 (67 x 56 mm) y nuestro habitualmente llamado 35 mm (24 x 36 mm) © Fernando Marcos

Nos hemos desplazado hasta el Valle Mirandilla, entre las localidades de Contreras y Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos, para nuestro particular duelo. ¿Por qué? Pues porque en este valle se rodó, nada más y nada menos, que el duelo final entre Clint Eastwood (el Bueno) Eli Wallach (el Feo) y Lee Van Cleef (el Malo).

Valle de Mirandilla, en el que se rodó la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”
Valle de Mirandilla, en el que se rodó la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”

Los amantes del “celuloide” seguramente tendrán muy presente esta imagen en la memoria, la de la escena final de una de las películas más importantes de la historia del cine del Oeste. En este valle se recreó el cementerio de Sad Hill, en el cual se rodó en 1966 la escena final de la película “El bueno, el feo y el malo”, de Sergio Leone. Una encomiable labor de la Asociación Cultural Sad Hill se propuso recuperar en el año 2016, el lugar antes de la llegada del 50 aniversario del estreno de la película. Ello con un interesante y variado programa de actividades culturales relacionadas con la película. Nuestros lectores podrán, si les apetece y por poco dinero, apadrinar una tumba para que su memoria, o la de otro –descanse en paz o no–, junto a la historia de este celuloide y –de paso– colaborar con la asociación.

Formato 135

El formato de película más popular en fotografía es sin duda el 35 mm, denominado así por ser este el ancho total de la misma. Dicho formato fue creado en 1892 por William Dickinson y Thomas Edison utilizando material proporcionado por Kodak. Alrededor de 1913 Oskar Barnack lo utilizó como base, duplicando el formato de cine, para crear las famosas cámaras Leica, siendo las primeras cámaras fotográficas –de gran serie– en utilizar dicho formato (1).

¡Clint en infrarrojo y negativo, mayor intimidación imposible! Película Rollei IR400
¡Clint en infrarrojo y negativo, mayor intimidación imposible! Película Rollei IR400

El término 135 fue introducido por Kodak en 1934 para designar a sus “cartuchos” normalmente utilizados hoy en día y diferenciarlos de los rollos de la película de cine.

Tira de negativo de 135
Medidas de la superficie y fotograma. El “double frame” y el formato original de cine.

Es importante resaltar que el frame original de la película de cine es de 18 x 24 mm. Lo que realmente, en la actualidad, se denomina erróneamente full frame se debería denominar double frame y, curiosamente, el formato que ahora denominamos Cuatro Tercios tendría unas proporciones similares a las del full frame original en cine.

Formato 6x7, 135 y medio formato.
Formato 135, formato medio y medio formato

Por costumbre y usos, en la actualidad, nuestro “fotograma patrón” o referente al cual se comparan los demás –tanto en analógico como en digital– es el 24×36 mm; por algo se denomina “de paso universal“. La relación de aspecto de la película de 35 mm es de 1,5:1, es decir, es 1,5 veces más ancha que alta. Con innumerables matices técnicos, podríamos resumir que el grado de ampliación óptimo –buena relación entre tamaño, grano y nitidez– de una película 135, cuando la copiamos directamente en la ampliadora, podría rondar los 10x; es decir, una imagen fotografiada en una película de 135, que mide 24 x 36 mm, estaría entorno a 24 x 36 cm, algo más que un A4. Sin duda, esto sería más que suficiente para la mayoría de nuestras intenciones fotográficas, no solo en copiado directo sino también a la hora de digitalizar esas imágenes y pasarnos al mundo digital.

Formato 120

El formato fue introducido por Kodak en 1901 para su cámara Brownie y fue la reina de la fotografía para aficionado hasta la aparición del formato 135.

Tira de película 120. Fotogramas de 6x7. Película Ilford FP4 plus.
Tira de película 120, fotogramas de 6×7, película Ilford FP4 Plus

La película tiene algo más de 6 cm de ancho para una longitud de 76 cm. En 1965 se introdujo el formato 220, idéntico al 120 pero con doble longitud, merced a que no lleva papel opaco protector más que al principio y al final del rollo; en la actualidad, este formato 220 está discontinuado por los principales fabricantes, existiendo sólo en stock caducados o a punto de caducar. El formato 120, sin embargo, está plenamente vigente y lo podemos encontrar en muchas de las actuales emulsiones existentes para 135. Si echamos un vistazo al catálogo de los principales proveedores podríamos elegir, sin problemas, entre unas 50 referencias.

De nuevo, es importante aquí recalcar la confusión que suele existir al denominar a las fotografías realizadas con esta película como “medio formato” en vez de “formato medio, quizá por traducirla literalmente del inglés medium format, cuando en la actualidad medio formato sería la mitad de un fotograma de 135, típico de las Olympus Pen por ejemplo, que dividen el fotograma de 24 x 36 mm por la mitad, y por lo que de un carrete de 36 fotogramas obtendremos al menos 72 fotos.

Contador de fotogramas de una Olympus Pen ESS-2 de medio formato. Podemos llegar a realizar 72 fotografías.
Contador de fotogramas de una Olympus Pen ESS-2 de medio formato. Podemos llegar a realizar 72 fotografías.

La película de 120 la podemos utilizar en diferentes formatos de cámaras, siendo las más usuales las de 6 x 4,5, 6 x 6, 6 x 7, 6 x 8 y 6 x 9. Encontraremos también modelos no tan habituales y reservadas a la fotografía panorámica como son 6 x 12, 6 x 17 y 6 x 24, todas ellas medidas expresadas en cm. En este artículo veremos ejemplos de los formatos más utilizados en película 120, el 6 x 4,5, 6 x 6 y 6 x 7 cm, en relación con el 35 mm.

6 x 4,5 – El pequeño de los formatos medios

Si, momentáneamente, nos olvidamos del hecho de que existe un formato más pequeño –el formato 4×4 en película 127 para, por ejemplo, las maravillosas BabyRollei– el formato 6×4,5 es el menor de los que se pueden utilizar en 120. Con una relación de aspecto de 1,35:1 y un tamaño exacto de 56 x 41,5 mm, es casi 2,6 veces más grande que el 135. Podemos disparar 15 o 16 fotogramas con un carrete de 120. El objetivo considerado “normal” en este formato es el 75 mm, que equivaldría a un 45 mm en 135.

Fotos a proporción de un fotograma 645 y uno de 35 mm.
Fotos a proporción de un fotograma 645 y uno de 35 mm. Cámara Pentax 645 con objetivo SMC Pentax-A 75mm f/2.8 y Olympus OM-1n con objetivo Zuiko 50mm f/1.8 MC. Al disponer de visión réflex en los dos equipos, conseguir a pulso encuadres casi exactos no es ningún problema. Al tener otra relación de aspecto comenzamos a ver claras diferencias visuales entre los dos formatos.

Encontramos, todavía a buen precio, numerosos modelos en el mercado de segunda mano. Algunos de esos modelos, como las Fuji 645, Pentax 645, Contax 645, Bronica 465 y Mamiya 645 tienen una facilidad de uso y dimensiones similar a muchos modelos de paso universal. El avance de película motorizado, el autofoco y diferentes tipos de mediciones TTL también son habituales en este tipo de equipos.

Muy utilizado en fotografía social desde hace muchos años, en la actualidad se ha vuelto a poner de moda y los precios de los equipos con enfoque automático han aumentado significativamente. Modelos como Pentax 645AF y sobre todo Contax 645AF se han convertido en mitos para algunos fotógrafos de BBC.

6×6 – Equilibrio 1:1

No sabemos si más populares que su descafeinado sucedáneo Instagram, pero desde luego mucho más interesantes desde mi punto de vista, el modelo 6 x 6 es más que un clásico en la fotografía analógica. Con una relación de aspecto de 1:1 y un tamaño exacto de 56 x 56 mm es 3,6 veces más grande en superficie que el 135. Podemos disparar 12 fotogramas con un carrete de 120. El objetivo considerado “normal” en este formato es el 80 mm, que equivaldría a un 50 mm en 135.

Hasselblad 500c con objetivo Zeiss 80mm f/2.8 Planar T*. En este caso, al utilizar el visor de capuchón, se aprecia que la toma se realizó desde más abajo, en claro efecto contrapicado. Esto produce una distorsión en la perspectiva. La relación 1:1 nos permite mucha más cobertura visual. Dando la sensación de estar tomada con un objetivo gran angular si la comparamos con el 135.
Hasselblad 500c con objetivo Zeiss 80mm f/2.8 Planar T*. En este caso, al utilizar el visor de capuchón, se aprecia que la toma se realizó desde más abajo, en claro efecto contrapicado. Esto produce una distorsión en la perspectiva. La relación 1:1 nos permite mucha más cobertura visual. Dando la sensación de estar tomada con un objetivo gran angular si la comparamos con el 135.

Todo un icono y único representante de la mítica marca Hasselblad –si exceptuamos a la XPan– nos encontramos con otros nombres ilustres tales como Bronica SQ, Mamiya 6 y C330, Rolleiflex 6008 y algunas más. Rechazado y amado a partes iguales el formato cuadrado tiene una personalidad indiscutible y desde luego la manera de trabajar con esas cámaras requiere una visión pausada y meditada. La maravillosa sensación de tridimensionalidad al mirar a través de una buena pantalla de enfoque es una experiencia única y muy adictiva.

El formato cuadrado es, además, la mejor forma de aprovechar toda la cobertura del objetivo y muchos nos preguntamos por qué los fabricantes no utilizan más este formato en la era digital… ¿cuestión de costes de captor?

6×7 – ¿El formato perfecto?

Con una relación de aspecto de 1,2:1 y unas medidas reales de 56 x 67 mm es 4,3 veces más grande en superficie que el 135. El objetivo normal es el 90 mm. Prácticamente todas las marcas anteriormente mencionadas tienen alguno o varios modelos de este formato: Mamiya con sus RB67 y RZ67, Pentax 67, Bronica GS-1; Fuifilm GM670, GW670 y GF670 y de nuevo Mamiya con su mítica M7 telemétrica.

67_35_propor
Cámara Mamiya 7. Objetivo Mamiya Sekkor N 80 mm f/4L. Este objetivo equivale a un 40 mm en 135. Este hecho, sumado a la mayor cobertura en vertical de plano, proporciona un encuadre mucho más amplio y mayor tridimensionalidad a la toma.

En el subtítulo de este artículo hablaba del bueno, el feo y el malo en los formatos. Nada más lejos de mi intención afirmar tal cuestión, pues no creo que exista el formato perfecto, aunque algunos han catalogado al 6 x 7 como tal, algo así como el Clint Eastwood –el bueno– en la fotografía. Desde luego no son equipos pequeños y su utilización sobre terreno es algo más dificultosa; aunque esto no suele importarnos mucho, cuando necesitas cierta rapidez y versatilidad, sí que es algo que solemos tener en cuenta. Una excepción a esto sería la utilización de cámaras telemétricas, que nos permitirían trabajar prácticamente igual que con una Leica, por poner un ejemplo, aunque con “solo” 10 fotogramas disponibles por rollo 120.

Fotograma 6x7 y 35 mm con la misma medida en altura. Nótese la superior diferenciación de planos en el formato 120.
Fotograma 6×7 y 35 mm con la misma medida en altura. Nótese la superior diferenciación de planos en el formato 120.

Hasta ahora hemos mostrado las fotografías a proporción, para ver la dimensión real de los formatos. En el ejemplo anterior, con altura similar, nos interesa que el lector observe –aunque seguramente ya se habrá dado cuenta en los ejemplos anteriores– la “tridimensionalidad” y la diferenciación de planos que conseguimos a medida que aumentamos el formato de la película. Este hecho, sumado a la facilidad de conseguir enfoques más selectivos por utilizar objetivos con longitudes focales mayores, es una de las cualidades que más suelen “enganchar” a los usuarios de formato medio y formatos más grandes.

Otro ejemplo en el cual se puede apreciar mayor profundidad en el formato 120.
Otro ejemplo en el cual se puede apreciar mayor profundidad en el formato 120.

Nitidez y grano

Como es lógico, disponer de un mayor tamaño en nuestro captor analógico nos permitirá realizar mayores ampliaciones manteniendo la calidad y nivel de grano óptimo. Si con un 135 podemos llegar a 24 x 36 cm, con un 6 x 7 no tendríamos problemas en conseguir un 60 x 70 cm sin “interpolar” –aunque la ampliación en sí ya es una “interpolación”– y, por supuesto, nada nos impide llegar más allá, con tan solo pequeñas consecuencias.

Pero ¿podríamos emular la nitidez y finura de grano de un 6×7 en un 135? La respuesta no es simple, pero podríamos simplemente decir que sí.

En el siguiente ejemplo podemos comparar una fotografía realizada con Ilford Delta 100 revelado con Rodinal con otra realizada en 135 con película de altísima resolución y grano muy fino, tal como la Adox CMS 20 II revelada con su revelador específico Adotech.

Fotograma 6 x 7 en película Ilford FP4 Plus y 24x36 en película Adox CMS20II revelada con Technidol.
Fotograma 6 x 7 en película Ilford FP4 Plus y 24×36 en película Adox CMS20II revelada con Adotech III
Ampliación de imagen anterior ¿Cuál es más nítida?...
Ampliación de imagen anterior ¿Cuál es más nítida?…

Juzguen ustedes mismos… hablaremos de ello en otra historia.

Conclusiones

La conclusión más evidente es que… no existe ninguna. Los usuarios de fotografía analógica solemos utilizar indistintamente diferentes formatos y tamaños de película. En mi opinión, la elección depende más de las sensaciones visuales y el ritual que impone cualquiera de los formatos y la idiosincrasia de las cámaras que lo utilizan. En ocasiones se piensa que el tamaño de la película influye de una manera notable en la nitidez del resultado pero ese argumento es, en parte, fácilmente desmontable con películas técnicas de baja sensibilidad y alta acutancia, como en el ejemplo anterior. La profundidad y gama tonal que conseguimos con formatos mayores es superior, a costa de nuestra movilidad, inmediatez y dolores de espalda.

Aunque lo que sí es sin duda un argumento demoledor a favor del formato medio es que una vez que has puesto tus ojos sobre esas maravillosas pantallas de enfoque, te gustaría quedarte ahí, mirando, para toda tu vida.

ILFORD FP4 Plus y Adox Silvermax

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Después de realizar las pruebas de la película Adox Silvermax –procesada con su revelador homónimo– enfrentándola al veterano y siempre amable Rodinal, nos disponemos a probarla esta vez en comparación con otra ilustre conocida como lo es la veterana Ilford FP4.

La película Ilford FP4 PLUS está disponible en placas, rollos 120 y formato 135-36, al tiempo que la ADSOX Silvermax –por el momento– solo en este último
La película Ilford FP4 PLUS está disponible en placas, rollos 120 y formato 135-36, al tiempo que la ADOX Silvermax –por el momento– solo en este último © Albedo Media

Ilford FP4 Plus

Hemos elegido esta película y seguramente la elegiremos en más de una ocasión por diferentes motivos. Por un lado, por la experiencia y el “know how” de una marca, “Ilford Photo Harman Technology Ltd” que, aunque con diferentes nombres lleva más de 135 años de vida y que, en la actualidad, su diversificación frente a otras estrategias digitales nos podría garantizar película de la marca para muchos años, algo no siempre habitual en nuestro mundo fotoquímico. También por su amplia introducción en el mercado que nos permite encontrar material de esta marca en muchos lugares donde por juventud o poca distribución nos resultaría difícil encontrar material de otros fabricantes, como por ejemplo es el caso de la misma Adox Silvermax, objeto de estas pruebas.

Si bien es cierto que internet ha facilitado mucho todo esto, no es menos cierto que a muchos de nosotros nos gusta pasear y “echar un ojo” por las tiendas “a ver qué hay”. Somos conscientes también de que es una película de uso común y ampliamente testada, con combinaciones “película-revelador-tiempo-temperatura” prácticamente infinitas lo que nos garantiza también altísimas posibilidades de personalización.

Por último, aunque no menos importante, es que desde la desaparición de su principal competidora –la PlusX 125 de Kodak– en marzo del 2011 ha quedado como la reina en solitario en su categoría de 125 ISO.

Desde la primera película SELO F.P.2 de 28 ASA (sí, entonces era ASA, no ISO) de 1935, la FP3 (1945), FP4 (1968) hasta su versión actual “Plus” en 1990 han transcurrido 55 años de evolución y desarrollo
Desde la primera película SELO F.P.2 de 28 ASA (sí, entonces era ASA, no ISO) de 1935, la FP3 (1945), FP4 (1968) hasta su versión actual “PLUS” en 1990, han transcurrido 55 años de evolución y desarrollo.

Según Ilford su película FP4 PLUS es:

“Para fotografía en blanco y negro de alta calidad, ILFORD FP4 PLUS es incomparable. Su grano muy fino, su nitidez excepcional y alta acutancia la convierte en la mejor opción para realizar grandes ampliaciones o fotografiar temas con abundancia de fino detalle. Con una sensibilidad nominal de 125/22, ILFORD FP4 PLUS se ha convertido en el punto de referencia para juzgar otras películas de sensibilidad media. Con una enorme latitud de exposición es muy adecuada para la mayoría de los sujetos fotográficos en una gran variedad de condiciones de iluminación”.

Aunque, la verdad, estas mismas afirmaciones las vamos a encontrar casi iguales en la mayoría de los fabricantes, no es menos cierto que es casi un referente en su rango de sensibilidad. De momento vamos a compararla con la jovencita, aunque de excelente casta Adox Silvermax, inspirada, como dijimos en el anterior artículo, en la AGFA APX100. El revelador elegido ha sido de nuevo Rodinal para la FP4 Plus, utilizado como revelador de referencia en B/N y ya utilizado en la prueba anterior.

Condiciones de la prueba

  • Hemos realizado la misma fotografía con dos cámaras Olympus OM-2 en modo manual y, salvo que se indique lo contrario, con objetivo Zuiko OM 50 mm f/1,8. En ambos casos manteniendo siempre la misma abertura de diafragma.
  • Las películas se han revelado siguiendo las instrucciones del fabricante:
    • Adox Silvermax con revelador Silvermax. Dilución 1+29. 11minutos a 20ºC.
    • Ilford FP4 Plus con revelador Rodinal. Dilución 1+50. 15minutos a 20ºC.
  • Para facilitar la visión general comparativa de los negativos hemos procedido a digitalizarlos a través de mesa de luz con la cámara digital colocada en columna de reproducción.
  • En ningún caso hemos alterado los niveles de las digitalizaciones resultantes; simplemente hemos eliminado la base + velo y hemos ajustado los extremos del histograma.

Al disponer del negativo en la mano, una mesa de luz neutra y un buen monitor, no resulta difícil igualar las densidades en ambos negativos para mantener la fidelidad de la prueba. Lógicamente todo ello sería muy interpretativo si quisiéramos ajustar a nuestro gusto personal las imágenes, pero no es el caso… aunque con ganas nos quedamos.

Hoja de contactos general en la que aún podemos ver la diferencia notable de transparencia y color entre la Silvermax y la FP4 Plus. La capa base gris presente en todas las películas en BN es mucho más ligera y transparente en Silvermax. Los ojos expertos ya podrán apreciar la diferencia de contraste y gama tonal en las diferentes tiras © Fernando Marcos
Hoja de contactos general en la que aún podemos ver la diferencia notable de transparencia y color entre la Silvermax y la FP4 PLUS. La capa base gris presente en casi todas las películas en B/N es mucho más ligera y transparente en la Silvermax. Los ojos expertos ya podrán apreciar la diferencia de contraste y gama tonal en las diferentes tiras © Fernando Marcos
Aunque no hay mucha diferencia entre ambas imágenes sí podemos apreciar la diferencia de contraste y latitud entre ambas, siendo superior en Silvermax (izquierda) © Fernando Marcos
Aunque no hay mucha diferencia entre ambas imágenes sí podemos apreciar la diferencia de contraste y latitud entre ambas, siendo superior en la Silvermax (izquierda) © Fernando Marcos

En la imagen anterior, también es interesante apreciar el mayor detalle en las zonas de altas luces, en este caso coincidente con la letra A. El reflejo del sol en Silvermax aguanta mejor que en la FP4 PLUS gracias a su contenido extra en plata, tal como mencionamos en la primera entrega.

En este caso no es una situación de alto contraste, nuboso y con lluvia. Sin duda, la Silvermax consigue más detalle en todas las zonas, para mi gusto excesivo en situaciones en las cuales las condiciones lumínicas no son demasiado complicadas © Fernando Marcos
En este caso no es una situación de alto contraste, sino nubosa y con lluvia. Sin duda, la Silvermax consigue más detalle en todas las zonas, para mi gusto excesivo en situaciones en las cuales las condiciones lumínicas no son demasiado complicadas © Fernando Marcos

Por supuesto tenemos la posibilidad de ajustar en base a nuestras preferencias, tal como es el caso en la siguiente imagen.

Lo bueno de disponer de tanta información en el negativo es la posibilidad de poder ajustar de manera casi ilimitada © Fernando Marcos
Lo bueno de disponer de tanta información en el negativo es la posibilidad de poder ajustar de manera casi ilimitada © Fernando Marcos
En ambos casos hemos medido en las altas luces y se aprecia claramente las capacidades de ambas emulsiones de ofrecernos detalle. Quizá en el caso de la Silvermax, al ser algo “miope” a los tonos rojos haya perdido información en la zona del techo del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, por otro lado nada preocupante © Fernando Marcos
Para esta toma, en ambos casos hemos medido en las altas luces, y se aprecia claramente la capacidad de ambas emulsiones de ofrecernos detalle. Quizá en el caso de la Silvermax, al ser algo “miope” a los tonos rojos haya perdido información en la zona del techo del Auditorio Miguel Delibes de Valladolid, por otro lado nada preocupante © Fernando Marcos
Al igual que en la fotografía anterior podemos apreciar como la parte del cielo contiene más tonalidades. Los catorce pasos de latitud de la Silvermax se quedan patentes © Fernando Marcos
Al igual que en la fotografía anterior podemos apreciar como la parte del cielo contiene más tonalidades. Los catorce pasos de latitud de la Silvermax quedan patentes © Fernando Marcos

Otra de las variables que hemos intentado analizar es la granularidad y acutancia de las películas. ADOX para su Silvermax, nos dice que se trata de una película con altísima acutancia; simplificando mucho el término lo podríamos definir como nitidez de borde o micro contraste local.

Las variables para conseguir y disminuir la acutancia son muchas, empezando lógicamente por la calidad de los objetivos empleados, el tipo de película, revelador empleado, así como su dilución y ratio de agitación. Al tratarse de un tema complejo e importante sin duda, le dedicaremos más adelante un artículo específico por separado.

Aumento 30x en la que se aprecia claramente la superioridad en cuanto a nitidez de borde o acutancia de la película FP4 Plus en detrimento de la Silvermax que, aun siendo muy buena, es menor © Fernando Marcos
Aumento 30x en la que se aprecia claramente la superioridad en cuanto a nitidez de borde o acutancia de la película FP4 PLUS en detrimento de la Silvermax, en la que, aun siendo muy buena, es menor © Fernando Marcos
Aumento 200x, claramente supera la FP4 en nitidez y granularidad © Fernando Marcos
Aumento 200x: claramente superior la FP4 PLUS en nitidez y granularidad © Fernando Marcos

Finalizamos con un pequeño guiño para una futura prueba en la cual hablaremos de acutancia.

Una de las fotos está revelada con un revelador “normal”, la otra con uno de alta acutancia. ¿Adivinan cuál es cuál? Seguro que sí, pero eso es otra historia © Fernando Marcos
Una de las imágenes obedece a un negativo revelado con un revelador “normal”, al tiempo que la otra con uno de alta acutancia. ¿Adivinan cuál es cuál? Seguro que sí, pero eso es otra historia © Fernando Marcos

Conclusiones

Las conclusiones –o al menos alguna– sin duda ya las habrán extraído nuestros lectores; ambas películas son excelentes y dependiendo de las condiciones a las cuales nos vayamos a enfrentar nos decantaremos por una u otra, aparte de los gustos personales, por supuesto.

La latitud de la Silvermax es abrumadora, aunque la veterana Ilford FP4 PLUS no se queda corta; combinada con Rodinal es toda una maravilla, como muchos ya habrán intuido por nuestra primera prueba. A nivel de granularidad y nitidez de borde quizá resulte más atractiva la FP4 PLUS, pero eso depende de si nos gusta o no el grano y los límites de la imagen muy marcados, pues no siempre es así.

En un futuro hablaremos de la granularidad y granulación de las emulsiones en relación a la acutancia, término que ha salido a colación ampliamente a lo largo de este artículo y que sin duda merece un estudio en profundidad.

Adox Silvermax 100. Alto contenido en plata

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Después de hacer un largo seguimiento de las nuevas rutas tomadas por la mítica fábrica de productos fotoquímicos ADOX y en concreto de su producto estrella, la película en B/N negativa Silvermax, nos disponemos a realizar una prueba comparativa de la misma, revelada con su nuevo revelador dedicado Silvermax y con el experimentado y clásico Rodinal.

Las pruebas se han realizado fotografiando simultáneamente con dos cámaras, cargadas con la misma emulsión objeto de la prueba. En algún caso hemos realizado la misma toma con cámara digital a modo de referencia.

Pero, antes de nada, conozcamos algo más acerca de la  “nueva” película ADOX SILVERMAX.

Película ADOX Silvermax © Albedo Media
Película ADOX Silvermax. © Albedo Media

Un poco de historia

La película fue presentada en la Photokina 2012 y desarrollada en ADOX por antiguos empleados de AGFA ahora trabajando para ADOX/Fotoimpex. De igual modo la empresa adquirió varios rollos “bulk” de base de la película –en tiempos de dificultades económicas de AGFA– y la aplicación de la emulsión habría sido realizada en la empresa InovisCoat, localizada también en Alemania, siguiendo criterios de ADOX.

A principios del 2015 ADOX adquiere una emulsionadora a ILFORD en la localidad de Marly (Suiza), concretamente en las instalaciones que en su día pertenecieron a Ciba, posteriormente a Ilford, y en la actualidad a Marly Innovation Center, donde tienen alquilado parte de sus instalaciones junto a una treintena de empresas más. Un lugar perfecto para seguir investigando y desarrollando nuevos productos y una vía libre para su desarrollo empresarial sin depender de los condicionantes de terceros.

ADOX, los autodenominados hasta ahora como “la fábrica de películas más pequeña del mundo”, pensamos que pasa a ser historia como tal, pues dado el crecimiento y volumen de introducción en el mercado ha crecido notablemente.

Resulta interesante reflexionar sobre el hecho de que una pequeña compañía tal como ADOX/ Fotoimpex, se haya empeñado en recuperar y mejorar gran parte las tecnologías y productos de la siempre bien valorada AGFA. Una propuesta arriesgada y valiente, digna de agradecer.

Película ADOX Silvermax 100

La nueva emulsión de la Silvermax esta basada en la Agfa APX/SCALA, pero con un contenido en plata que sería muy superior, ofreciendo una Dmax mucho más alta, y por tanto mayor riqueza en las sombras y sobre todo muchos más matices en las altas luces. Disponible de momento sólo en formato 135-36, incorpora una capa antihalo especial entre la emulsión y la base, altamente soluble en el lavado, que proporcionaría una excelente transparencia y contraste al tiempo que elevadísima nitidez. La transparencia ayudaría además a realizar escaneos sin demasiados problemas.

Estructura de la película ADOX Silvermax © ADOX
Estructura de la película ADOX Silvermax. © ADOX

La base es de Triacetato de Celulosa (TAC) y proviene de los stocks de Agfa, con un espesor de 120 micras. A ello se suma el espesor de la emulsión que –a falta de datos exactos por parte del fabricante– suponemos que debería estar entre las 7 y las 12 micras, al ser estos los datos de grosor de las emulsiones APX 100 y SCALA 200. Al tener un “extra” de plata podría ser algo más gordita… aunque no necesariamente, ya que no conocemos tamaño de grano y grado de dispersión en la gelatina. Llegados a este punto, nos surge una duda: ¿por qué no utilizar base de poliéster?, al ser más transparente y delgada, unas 100 micras, suponemos que sería una buena candidata. La respuesta que hemos recibido por parte de un responsable de ADOX es, por un lado, …la gran cantidad de stocks disponibles y por otro, evitar –entre otros– los problemas de “light-piping”.

Espectro
Comparación de sensibilidades espectrales. © Fernando Marcos

Sensibilidad espectral

Por si alguien tiene alguna duda acerca de la similitud de esta película con la APX 100/SCALA no tiene más que echar un vistazo a los gráficos de sensibilidad espectral ofrecidos por las firmas respectivas. Definen la película como Orto-Pancromática. Es decir, sensible al azul-verde (ortocromática) y a su vez a todos los colores (pancromática). En sentido estricto, esto quizá podría suponer una cierta incoherencia, pues si nos fijamos en el gráfico, podremos ver que ambas emulsiones son muy poco sensibles a los rojos más puros, y quizá se queden más bien en la zona de los naranjas. Por tanto perdemos parte del pancromatismo anunciado.

Esta característica es lo que le otorga ese carácter tan especial a la emulsión, ofreciéndonos detalles en lo profundo de las sombras, donde la radiación ultravioleta y azul están más presentes.

Al hablar de sensibilidad espectral es el momento perfecto de analizar el comportamiento de la película bajo el uso de algunos de los filtros que habitualmente se utilizan en fotografía en blanco y negro; el amarillo Y8, el rojo R25 y el verde G58. Siempre bajo nomenclatura Wratten y, lógicamente, compensando la exposición con el factor de filtro correspondiente.

Silvermax
Imagen de referencia – Cúpula. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Silvermax filtros cúpula
ADOX Silvermax, serie de respuesta a los filtros de color tradicionales para B/N. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Silvermax filtros cúpula
ADOX Silvermax, serie de respuesta a los filtros de color tradicionales para B/N: detalle. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

De estas muestras, reveladas con el revelador Silvermax preconizado por la firma ADOX, podremos extraer las siguientes conclusiones:

  • Comportamiento impecable sin filtro, con buen detalle en sombras y en luces, con cielo no demasiado expuesto, pese a ser un día claro y con alta dosis de UV.
  • Con filtro amarillo perdemos bastante información en sombras al bloquear la información UV y los azules, al tiempo que se mantiene buen detalle en altas luces.
  • Con filtro rojo la cosa se complica mucho, pues pese a haber compensado la exposición con el factor de filtro normalizado, la foto queda –a mi parecer–subexpuesta. Esto tiene su lógica según lo visto en la curva espectral, pues la película no tiene capacidad de captar los tonos rojos de forma proporcional al resto. La información en sombras la perdemos de una forma notable.
  • Con filtro verde la imagen se recupera, pues la emulsión es bastante sensible a esas longitudes de onda, e incluso algunas hojas en primer plano consiguen más detalle manteniéndose una buena armonía entre luces y sombras, con algo más de contraste.

Sería importante advertir que, en situaciones donde la radiación ultravioleta es importante, tal como en alta montaña, la necesidad de utilizar filtros, de bloqueo UV o 1A se impone como casi obligatoria.

Cielo despejado y montaña. Se puede apreciar cierta contaminación por rayos UV al no utilizar filtro de bloqueo.
Cielo despejado y montaña. Se puede apreciar cierta contaminación por rayos UV al no utilizar filtro de bloqueo. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Gráfico de curva densitométrica proporcionado por ADOX. Las mediciones se realizaron bajo una ampliadora Durst M605 con densitómetro DL100 de FEM Kunze por el Ing. Heribert Schain.
Gráfico de curva densitométrica proporcionado por ADOX. Las mediciones se realizaron bajo una ampliadora Durst M605 con densitómetro DL100 de FEM Kunze por el Ingeniero Heribert Schain. © ADOX

Siempre según el fabricante: la película Silvermax , revelada con su revelador dedicado homónimo, es capaz de reproducir hasta 14 zonas. Proyectar las “partes rectas” de la curva sobre el eje horizontal nos demostrarían que sí, que efectivamente tiene una amplia latitud y escala tonal. Si observamos el “hombro” de la curva, comprobaremos que tiene una suave transición hacia la Dmax, lo que nos indicaría su capacidad de captar detalle en altas luces.

Película Silvermax revelada con revelador Silvermax. Frente y contraluz.
Película Silvermax procesada con revelador Silvermax. Frente y contraluz. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Apreciamos excelente detalle en altas luces con buena separación tonal e información en sombras. Los lectores han de tener en cuenta que toda esta información la están viendo en monitores, de mas o menos calidad, aparte de la pérdida inevitable al digitalizar las imágenes. Es importante también reflexionar sobre el hecho de que –en muchas ocasiones– esta información tan amplia no es necesaria, pues muchos papeles fotográficos no son capaces de plasmarla y nuestra propia interpretación, a través de nuestro gusto personal, nos puede llevar a aumentar o disminuir el contraste, por ejemplo. Sea como fuere lo importante es que la información está ahí y podemos utilizarla a posteriori tal como deseemos. Otra buena razón para tener tanto detalle, sobre todo en altas luces, podría ser la necesidad de copiar sobre técnicas de muy bajo contraste, como platino o paladio, por ejemplo.

Por supuesto, ese extra de densidad máxima obtenida, gracias a su gran contenido en plata, sería importante a la hora de revelar esta película como diapositiva, proceso para el cual está perfectamente preparada pudiendo llegar a una Dmax superior a 3.0. Sobre el proceso reversible, hablaremos más adelante en un próximo artículo.

Patio interior del Museo Reina Sofía. El techo rojo sale desproporcionadamente oscuro.
Patio interior del Museo Reina Sofía. El techo rojo sale desproporcionadamente oscuro. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Detalle en sombras profundas y altas luces
Detalle en sombras profundas y altas luces. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Revelador ADOX Silvermax

Especialmente dedicado para la película Silvermax, es capaz de activar la reserva durmiente de información presente en la película y llegar así a obtener las 14 zonas de información, convirtiendo esa reserva extra de plata en altas capacidades fotográficas. Los negativos los hemos revelado siguiendo escrupulosamente las instrucciones del fabricante.

Dilución 1+29. Temperatura 20º. Tiempo 11 minutos. Para un índice de contraste de 0,65.

Revelador Rodinal

Seguramente el revelador sobre el que más se haya escrito en la historia de la fotografía, es todo un clásico, nunca mejor dicho, tal y como nos lo recuerda nuestro compañero de sección Paco Rocha en el artículo “Rodinal, una leyenda viva”. Fabricado de nuevo por ADOX siguiendo la formulación de la última versión del original y asesorados por los propios técnicos de AGFA, e incluso con el permiso definitivo para utilizar su nombre. Estamos hablando de nuevo del auténtico RODINAL. Lógicamente, para esta prueba, hemos seguido las instrucciones de la marca para revelar dicha película.

Dilución 1+50. Temperatura 20 Cº. Tiempo 12 minutos.

La agitación, en ambos casos, ha sido constante durante el primer minuto, realizando una inversión cada minuto posterior hasta completar el tiempo.

Imagen de referencia – Cúpula
Imagen de referencia – Cúpula. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
ADOX Silvermax: revelador Rodinal vs revelador Silvermax [clic para ampliar] © Fernando Marcos
ADOX Silvermax: revelador Rodinal vs revelador Silvermax [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Imagen de referencia – Farola
Imagen de referencia – Farola. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Imagen de referencia – Tablero
Imagen de referencia – Tablero. [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Rodinal (izquierda) vs Silvermaxl (derecha). [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Forzado a IE 800.

Silvermax Dilución 1+29. Temperatura 20ºC. Tiempo 24 minutos. Agitación cada minuto.

Silvermax, forzado a IE 800 (negativo)
Silvermax, forzado a IE 800 (negativo). [clic para ampliar] © Fernando Marcos
Silvermax, forzado a IE 800 (positivo)
Silvermax, forzado a IE 800 (positivo). [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Conclusiones

Sin duda siempre es una buena noticia el nacimiento de una “nueva” especie en el mundo fotográfico. Si además, nace en un mundo que muchos consideran casi extinto, la noticia es inmejorable. En este caso, aunque siga existiendo la película AGFA APX100 en la cual se inspira, su mejora, a nuestra manera de ver, es notable. Esa aportación extra de plata la convierte en una especie nueva, con sus propia identidad y personalidad.

Pruebas Silvermax
Pruebas Silvermax. Puede apreciarse el bajo velo y la transparencia de la base de triacetato de de celulosa. [clic para ampliar] © Fernando Marcos

Cuando realizamos una comparativa siempre se pueden obtener datos objetivos, cuantificables. En este caso, con esos datos, se observa claramente cómo la pareja Silvermax con su revelador dedicado es inmejorable. Siendo el mítico Rodinal un excelente revelador se nota la edad de su fórmula a la hora de enfrentarse a nuevas emulsiones. El trabajo que han realizado los desarrolladores y técnicos de ADOX a la hora formular su nuevo revelador Silvermax –para extraer de forma contundente todas las características de la nueva emulsión– creemos que es excelente. Lo que no se puede cuantificar es la preferencia personal de cada usuario. En mi caso, amante de una fotografía mucho más contrastada y con mayor granularidad, esta combinación se me antoja demasiado limpia y suave. ¡Por supuesto, es una opinión! El ecosistema analógico está lleno de especies y hábitats con los cuales, y en los cuales, vivir plenamente.