Gods and Dogs. de Jiri Killyan. CND.

El siempre genial Killyan intrepretado magistralmente por los bailarines de la Compañía Nacional de Danza de España.

Bailarines de la CND: Isaac Montllor, Kayoko Everhart, Daan Vervoort, Aleix Mañé, Mar Aguiló.

Película TMAX p3200 rev. Rodinal.

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Rondinax y Lab-box. Tanques revelado luz día.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Hablar sobre los humildes tanques de revelado es hablar sobre una parte importante de la historia de la fotografía. Por sí solos merecen una serie de artículos en profundidad pues, en no pocas ocasiones, son una parte fundamental de nuestro trabajo fotográfico diario. Inmersa en esa amplia variedad de dispositivos nos encontramos con una subespecie muy especial; los tanques de revelado que pueden ser cargados a la luz del día o luz ambiente, los Daylight tank.

Simpática imagen y diseño evocador del manual del modelo Rondinax 35U del año 1.972.

Su principal ventaja –y única a nuestro parecer– es la de poder cargar la película a la luz del día, sin el engorroso empleo de una bolsa especial estanca a la luz o la necesidad de oscurecer completamente nuestro entorno. Algo tan sencillo y tan complicado a la vez en algunos países, donde la falta de persianas o dispositivos, completamente estancos a la luz, suele ser norma habitual. ¿Algún lector se ha metido en el armario para manipular películas? No, seguro que no.

El nuevo LAB-BOX, gato incluido © ars-imago

En este artículo, coincidiendo con la entrega de las recompensas de la campaña de micro-mecenazco del tanque de revelado “luz día” LAB-BOX de ars-imago –en teoría comienzan a repartirse en este mes de septiembre– hemos querido conocer cuánto de innovación y cuánto de herencia creativa hay en este nuevo y exitosa nueva especie del planeta fotoquímico.

Un poco de historia

Los tanques de carga “luz día” para película no son realmente ninguna novedad. En 1926 encontramos la patente US1596779 (A) – Daylight developing tank for roll films. Un dispositivo inventado y patentado por personas, cuyos apellidos quizá puedan tener alguna relación con importante fabricante de tanques de revelado europeo, muy activo en la actualidad: los tanques JOBO. No decimos que lo sean sino simplemente que, si jugamos con sus siglas, la relación podría ser evidente dado el asombroso parecido de este “apparatus” de revelado con otro de dicha marca, también destinado al revelado “luz día”.

¿Jobo Daylight tank 2400 de 1.926? Simple hipótesis

En el año 1935 podemos encontramos la patente GB466276 (A) – Daylight developing tank for photographic roll films solicitada por Michael Lesjak y Wilhelm Kehr que muestra de manera clara la posibilidad de utilizar dichos dispositivos para revelar películas formato 120 y 620, separando la película del papel protector.

Patente GB466276 (A) – Daylight developing tank for photographic roll films.

Rondinax – Saga inspiradora desde 1937

Sin duda hablar de este tipo de tanques de revelado es hablar de los modelos Rondinax, de la marca Germana Agfa-Gevaert AG. y de algunos de los clones que surgieron y siguen surgiendo en la actualidad.

Catálogo en francés del año 1.937 mostrando el modelo Rondinax 60.

Según Malcolm Peaker, investigador y profundo conocedor de los tanques Rondinax, la patente arriba descrita podría tener relación directa con el primer modelo presentado por la marca Agfa para formato 120 y 620, el RONDINAX 60. No se sabe con certeza si los inventores Lesjak y Kehr trabajaron para Agfa o bien vendieran su patente, pero el parecido es indiscutible y las fechas transcurridas entre la aprobación de la misma y la fabricación del tanque podrían darnos alguna pista en ese sentido.

Sistema de carga de la película y expulsión del papel protector en formato 120. Más adelante nos recordará a otro módulo “de mucha actualidad”.

Tan solo un año más tarde aparece en otro catálogo el modelo RONDINAX 35U para 135. Ambos modelos estuvieron disponibles hasta mediados de los años 70 del siglo pasado. En la actualidad no es difícil encontrarlos en páginas de subastas o en Ferias de coleccionismo como Bièvres.

Manual de instrucciones en inglés y buena muestra de películas Agfa, por supuesto.

Funcionamiento

Hemos preparado para nuestros lectores el manual de instrucciones original del modelo 35U en la versión del año 1.972 en el siguiente enlace RONDINAX 35U o, si lo prefiere, ver el simpático e instructivo video que hemos preparado a continuación.

Funcionamiento del Rondinax

Como han podido observar el funcionamiento es realmente sencillo: cortamos la lengüeta y la sujetamos con cuidado muy centrada. La acompañamos a través de la guía y giramos la rueda, el dispositivo la guiará hasta el interior de la espiral sin problema. Colocamos la tapa y seguimos enrollando. Una vez enrollado se separa la película del chasis cortándola con la guillotina.

Simpáticos dibujos representando algunos de los capítulos sobre la utilización del tanque.

El resto es historia, revelador, baño de paro, fijador, etc. Una pequeña ventana nos indicará el número de fotogramas cargados y un termómetro “analógico” la temperatura en el interior de la cubeta. Soluciones muy ingeniosas y prácticas. No nos gusta tanto el hecho de tener que girar continuamente la rueda durante todo el tiempo de revelado pues es obvio que el Rondinax no se puede volcar para la agitación.

Centrar la mordedura en la película es crucial para que se enrolle sin problema en la espiral.
Interesante sección donde apreciamos claramente el módulo de carga, la guillotina y el termómetro incorporado. ¿Os recuerda al algo?

Resulta interesante comprobar que el Rondinax no es necesariamente solo “un interesante objeto de colección”, sino que es considerado no ya válido, sino altamente aconsejable para el procesado de películas recién presentadas al mercado, aún en fase ALPHA, como es la P30 de Film Ferrania: en las distintas tablas de procesado que se han ido publicando, aparecen recomendaciones para distintos reveladores –D-76, Ilfosol 3, etc.– en el tanque o cuba Rondinax.

Clones del siglo XX

Durante los años 50 del siglo pasado surgieron en Inglaterra, USA y URSS y varias versiones similares del sistema Rondinax. Aparte del simpático Rondix que era una versión de la misma AGFA.

Tanques Loadmat (USA) Sputnik (URSS) Kent y Essex (UK) © rondinax.wordpress.com y eBay.

Inspiración en el siglo XXI. LAB-BOX de ars-imago

Finalizada la campaña de ars-imago LAB-BOX – The first multi-format daylight-loading film tank las espectativas han sido superado con creces los objetivos iniciales. El objetivo inicial previsto era conseguir 70.000€ y los 4.791 patrocinadores contribuyeron con 656.903 € para que este proyecto se pudiera realizar. Casi diez veces más de la meta, un éxito sin duda al cual apoyamos y felicitamos.

Lab-Box de ars-imago. Módulo 120 y 135

Según Ars-imago el LAB-BOX es el primer tanque o cuba de revelado en el mundo completamente modular, pudiendo utilizarse para formato medio o paso universal simplemente cambiando un módulo. En dicha afirmación sin duda tienen razón. Sin embargo, también dicen que:

“LAB-BOX is the only tank of its kind on the market, and is the result of long research and developing efforts”

Y aquí, esta afirmación no nos parece nada honesta pues el invento ya estaba inventado y profusamente testeado desde hace casi cien años. No creo que hubiese habido ningún problema en reconocer que se ha dado una clara inspiración y base de desarrollo en los tanques Rondinax, por mucho que las patentes hayan ya caducado. Por más que leemos la campaña de micro-mecenazgo lanzada por ars-imago no encontramos ninguna referencia al aparato desarrollado por Agfa-Gevaert AG. Observamos algunas coincidencias, que los ojos atentos del lector ya habrán descubierto. Veamos:

LAB-BOX y Rondinax 35U de 1.952

Si omitimos la modularidad del sistema LAB-BOX, el conjunto en sí es idéntico en diseño constructivo al Rondinax, desde la versión del año 1.938 hasta la del año 1.972.

Despiece de ambos modelos.

Analizando las piezas de ambos modelos no hay demasiadas diferencias más allá de las propias del diseño, posibles en parte por las opciones de moldeado que permiten los materiales sintéticos más modernos y el diseño CAD/CAM.

Sistema de corte de la película. LAB-BOX y Rondinax 35U de 1.972

De momento las similitudes no dejan lugar a dudas, pero sigamos pues hay un detalle más nos ha impresionado mucho y que creemos que es de gran importancia.

Los lectores saben que en las campañas de micro-mecenazgo es habitual ir añadiendo determinadas recompensas” según se van consiguiendo determinados “objetivos=dinero. Pues sorprende que hasta que no han conseguido la nada despreciable cifra de 620.000€ no se han animado a incorporar un termómetro en la cuba. ¡Vaya, y pensábamos que lo de la temperatura es algo fundamental en cualquier proceso químico, como el revelado! Ironías aparte, consideramos que es un elemento que debería ir desde el principio en la primera versión de “apparatus” pues no hay manera posible introducir un termómetro externo.

Termómetro digital a partir de 620.000€. Termómetro “analógico” en todos los modelos de Rondinax a partir de 1.937.

Conclusiones

Nos encantan y apoyamos todas las iniciativas fotográficas, en especial si van encaminadas al ecosistema fotoquímico, pero creemos que es de rigor, sobre todo cuando ha habido un trabajo previo y bien desarrollado por parte de muchas personas y empresas, mencionarlas al menos. Seguramente las patentes hayan expirado y no tengan que rendir cuentas a nadie, pero la ética y la clase debería ir por encima de todo.

Aún y así nos encanta el LAB-BOX, su diseño y construcción –a falta de probar una unidad– nos parece una maravilla, pero nos deja una triste sensación no dar al César lo que es del César.Más información en:

Rollei Ortho 25 y sensibilidad Ortocromática

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Dentro de los materiales menos convencionales que encontramos en formatos de película 135-36 y 120, está la Rollei Ortho 25. Aprovechando que estamos bastante familiarizados con los materiales ortocromáticos en otros formatos, no solo para el copiado en blanco y negro, sino también para aplicaciones creativas y profesionales, hemos probado esta película dando un repaso a los principios de la sensibilización a los colores de las emulsiones en blanco y negro.

Sensibilidad espectral: aspectos generales

Somos seres humanos, o si se prefiere animales más o menos racionales, y como tales tenemos una determinada visión del entorno que nos rodea. La percepción de esa realidad la recibimos de muchas maneras y como fotógrafos nos interesa conocer cómo la percibimos a través de nuestra visión, común en casi todos nosotros.

En una ocasión escuché a un científico decir que, si el espectro electromagnético se extendiese de Madrid a París, nuestra capacidad de percepción en ese espectro visible equivaldría solamente a un metro de distancia. Algo nos dice que nuestra visión es limitada, pero suficiente para lo que necesitamos ver relacionado con nuestro entorno.

Esa limitación visual se extiende desde los violetas –400 nm– a los rojos –700 nm–con menor o mayor sensibilidad a determinadas longitudes de ondas pero básicamente eso es lo que vemos, esa es nuestra sensibilidad espectral.

En la imagen superior podemos apreciar la posición de diferentes emulsiones con respecto al espectro visible. La película Agfapan se denominaría ISOCROMATICA pues realmente es ciega a los rojos y rojos profundos. Esta denominación sería adecuada para las emulsiones que estarían entre las orto y las pancromáticas. Son emulsiones muy sensibles a los ultravioletas, correctas con los amarillos, algo menos sensibles a los verdes y que no llegan más allá de los 620 o 650 nm. Por comodidad lingüística denominamos a todas las emulsiones que no son ortocromáticas como pancromáticas, aunque no lo sean por completo.

Las películas, o mejor dicho, emulsiones fotográficas, no tienen nuestra misma capacidad de percepción hacia el espectro visible que tenemos nosotros y se podrían dividir en diferentes categorías, dependiendo de su sensibilidad espectral. Existen emulsiones sensibles sólo a los ultravioletas y azules, como el colodión; con sensibilidad aumentada a los verdes y amarillos, como las ortocromáticas; sensibles hasta los naranjas denominadas isocromáticas; a los rojos cercanos o pancromáticas; hasta los rojos profundos como las super-pancromáticas y las que son sensibles a una parte del espectro que llega más allá de los rojos, tales como las infrarrojas. Por supuesto y como es lógico, cada una de estos materiales captará la realidad a su manera, creando a partir del sujeto una paleta de grises distinta.

Emulsiones Ortocromáticas: un poco de historia

Durante más de cien años después de la invención de la fotografía, las emulsiones fotográficas continuaban ciegas a la mayoría de los colores. Compuestas por gelatina y bromuro o cloruro de plata esta combinación era sensible solamente a las longitudes de onda correspondientes al ultravioleta y el azul del espectro.

El Dr. Hermann Wilheim y el químico Josef Eder. © wikimedia commons.

En el año 1873 el fotógrafo y químico alemán Dr. Hermann Wilhem Vogel consiguió aumentar la sensibilidad espectral de las emulsiones a los verdes pero no fue hasta el año 1884 cuando el físico y químico austríaco Josef Maria Eder descubrió que la adición del colorante eritrosina (1) –también usado ahora en alimentación como “aditivo E127″– aumentaba la sensibilidad a los colores amarillos-naranjas.

Fotograma de película ortocromática y negativo no-ortocromático. Didiée, 1926, Le Film vierge Pathé. Manuel de développement et tirage.

Estas nuevas emulsiones se empezaron a denominar ortho –en griego “adecuado” o “correcto”– chromatic. Quizá una denominación demasiado prematura pues aún faltaban los naranjas profundos y los rojos. La sensibilidad total pancromática no se conseguiría hasta principios del siglo XX.

Materiales Ortocromáticos: más habituales de lo que pensamos.

Casi todos los fotógrafos que utilizamos materiales fotoquímicos estamos muy familiarizados con las emulsiones ortocromáticas. Materiales que no son sensibles al rojo, como los papeles fotográficos en blanco y negro, los que utilizamos habitualmente al hacer las copias. Los sacamos del sobre negro bajo la luz roja de nuestro laboratorio, los ponemos debajo de la luz de nuestra ampliadora con filtro rojo de por medio. En ningún momento y si la exposición bajo la luz roja no es excesiva, el material se velará.

A la izquierda, película ortocromática de tono continuo positivo y negativo. A la derecha, películas Lith negativas. Utilizadas en la elaboración de procesos antiguos. © Fernando Marcos

Lo normal es utilizar papeles opacos, con base de celulosa simple o selecto algodón, pero también podemos copiar sobre una película transparente, normalmente de acetato o poliéster. Dichas emulsiones podrían ser de tono continuo, con amplia gama de grises o tipo Lith, con muy poca o nula escala tonal, simplemente transparente y negro. Las películas Lith han sido utilizadas en las artes gráficas y en fotografía, siendo su uso muy extendido en diferentes técnicas creativas, para realizar inter-negativos y técnicas antiguas.

Maestros de la fotografía tales como Anton Corbijn han utilizado habitualmente este tipo de materiales para conseguir esos contrastes tan característicos en su obra.

En ese contraste especial que tienen las imágenes de Anton Corbjin se aprecia la buena labor de su laboratorista Mike Spry en el uso de la película Lith. © Anton Corbijn

Otro gran maestro, el guatemalteco Luis González Palma, realiza sus misteriosas ampliaciones mezclando pan de oro y plata con veladuras de café o betún y utilizando película Lith. Una maravillosa labor técnica en su potente discurso.

“El amor coagulado”, “La ilusión del camino inverso” y “Donde parece darse lo real”. Tres obras de la serie “Jerarquías de Intimidad” de González Palma, realizadas con película ortocromática y láminas de oro y plata. © Luis González Palma

De igual modo la película Lith se utiliza para la obtención de fotolitos en los procesos de fotomecánica para imprenta, artes gráficas y procesos calcográficos tales como el fotograbado.

Rollei Ortho 25

Si realizamos una búsqueda en alguna de las tiendas especializadas en material fotoquímico podremos elegir entre más de 20 referencias de materiales ortocromáticos. Casi todas las vamos a encontrar en formato de hoja desde 5,7 x 8,3 cm hasta 30 x 40 cm, pasando por los habituales 4 x 5, 5 x 7, 8 x 10 pulgadas –donde 1″ equivale a 2,54 cm–. Entre esos materiales, encontramos –si bien no es muy común– la película Rollei Ortho 25.

Película Rollei Ortho 25 en formato 135-36 © Albedo Media

Características, siempre según el fabricante:

  • Película en blanco y negro, con una sensibilidad nominal en torno a 25 ISO, aunque dependiendo del revelador utilizado, podríamos utilizarla a IE 12 o  IE 50
  • Sensibilidad espectral de  380-610 nm
  • Ofrece una excelente nitidez y grano fino, pudiendo alcanzar un poder de resolución de hasta 330 pares-líneas/mm –el poder de resolución es notable pero muy lejos de las cifras de la ADOX CMS20II
  • Base de poliéster transparente, muy apropiada para la digitalización y conversión a diapositivas por proceso de inversión
Fotogramas de Rollei Ortho 25. Podemos apreciar la transparencia del poliéster utilizado. © Fernando Marcos

Como en cualquier película y sobre todo en las películas técnicas como es el caso de este modelo, la elección del revelador es crucial a la hora de influir en el contraste y la nitidez. El fabricante recomienda, para resultados de alto contraste propio de artes gráficas, utilizar Rollei High Contrast (RHC). Con el revelador Rollei Low Contrast (RLC) obtendremos negativos con una mayor escala tonal al tiempo que con el revelador Rollei Supergrain (RSG), conseguiríamos –siempre según el fabricante– los máximos estándares de nitidez y finura de grano.

Rollei Ortho 25 revelado con Rodinal. 135 mm. Objetivo Carl Zeiss Planar 45 mm f2. © Fernando Marcos

Rodinal y Rollei 25 Ortho

Hemos puesto a prueba esta película con el viejo conocido, versátil y excelente Rodinal. El motivo es simple, reducir el contraste de un material –en principio– muy contrastado. En algunas tomas la hemos comparado también con nuestra película de referencia, la Ilford FP4 Plus, revelada con el mismo revelador.

En ambos casos los tiempos de revelado son los indicados por el fabricante para la dilución más habitual de dicho revelador, de 1+50, obteniéndose un buen compromiso entre gama tonal y finura de grano: Rollei Ortho durante 6 minutos y FP4 Plus 12 minutos, ambos a 20ºC.

Fotografías realizadas con Rollei Ortho e Ilford FP4 Plus. © Fernando Marcos

En las imágenes superiores se aprecia claramente la sobreexposición a los azules del cielo del material ortocromático con respecto a la emulsión pancromática. Recordemos que dichos materiales son muy sensibles a los UV y los azules.

Rollei Ortho 25 revelado con Rodinal. 135 mm. Objetivo Carl Zeiss Planar 45 mm f2. © Fernando Marcos

En esta imagen, realizada en el Panteón de los Hombres Ilustres de Madrid, podemos apreciar el excelente detalle y escala tonal que capta la película en las sombras. Recordemos que las sombras en exteriores contienen fundamentalmente los tonos azules del espectro, a los cuales las emulsiones ortocromáticas, tal como hemos comentado, son muy sensibles.

Imagen digital, con Rollei Ortho 25 y con Ilford FP4 Plus. © Fernando Marcos

Si las comparamos con la imagen original, podemos ver las claras diferentes respuestas a los colores, gama y densidad de grises entre la película Rollei Ortho25 y un material convencional pancromático como la Ilford FP4 Plus.

Lectores en la cuesta Moyano de Madrid. Para la dureza de la luz en esta toma la emulsión responde, de nuevo, muy bien en las sombras. © Fernando Marcos.
Centro de Artes de Vanguardia ‘La Neomudéjar’ en Madrid. A modo de carta de colores para apreciar la respuesta tonal de la Rollei Ortho 25.

Conclusiones

Tal y como hemos visto, los materiales ortocromáticos existen desde hace muchísimo tiempo, han sido y siguen siendo parte fundamental del “hecho fotográfico”. Son muy habituales en el mundo de la experimentación en el cuarto oscuro, y fundamentales en procesos en los cuales las ampliaciones se realizan “por contacto”, como en las técnicas del siglo XIX.

Sin embargo, han sido o son poco utilizados en las tomas fotográficas, donde su sensibilidad aumentada al ultravioleta y los azules, así como su casi nula sensibilidad a los rojos no facilitan su utilización en condiciones fotográficas normales si lo que buscamos en una reproducción “pautada” a grises de la escena. Sin embargo, en combinación con cámaras clásicas de los años 30 del siglo pasado, y con sus ópticas sin revestir, el mayor contraste general y ese “sacar” detalle de las sombras, nos permite recuperar una estética muy de aquellos tiempos. También nos brindan un pretexto para recuperar el uso del filtro amarillo o amarillo verdoso, a fin de “domeñar” un poco esa hipersensibilidad a los azules.

Quizás, también sería interesante el hecho de que las podemos revelar bajo luz roja sin necesidad de tanque de revelado, tranquilamente en cubeta, por inspección. Ver aparecer la imagen de una copia en papel en la cubeta del cuarto oscuro siempre es una sensación casi mística. Si lo que vemos emerger es la imagen captada en la propia cámara, directa y única de la película, el misticismo se convierte en santidad hacia lo analógico, fotoquímico o, mejor dicho, fílmico.

Adox CMS20II y Adotech III. Alta resolución

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

ACTUALMENTE EN MIGRACIÓN. FALTAN FOTOS. EN BREVE ESTARÁ COMPLETO

En un artículo anterior, analizábamos algunas de las diferencias al trabajar con distintos formatos de películas, dejando un duelo abierto sobre si el tamaño de la película influye de una manera significativa en la capacidad de ampliación. Es evidente que con mayores dimensiones del negativo menos veces tendremos que multiplicar esa imagen para obtener un tamaño determinado pero, ¿es eso realmente cierto o podemos realizar grandes ampliaciones con formatos menores?

Para intentar obtener una respuesta probaremos una de las películas más nítidas y con menor grano disponible en 35 mm, la ADOX CMS20 II junto con nuestra película patrón para formato medio, ILFORD FP4-Plus.

Recordando TP

No, no es recordando Tiempos Pasados sino recordando Technical Pan. Es imposible hablar de películas de alta resolución sin mencionar a la maravillosa y extinta película que Kodak dejó de producir en 2004.

Muchos de nuestros lectores seguramente la habrán utilizado, o al menos la recuerdan. Era, es –aún se encuentra material en stock en las redes– una película de tipo “documento”, de contraste variable y pancromática, especialmente diseñada para microfotografía, micro-filmación, reproducción de documentos, fotografía astronómica –merced a su sensibilidad aumentada al rojo–. Con su revelador especial dedicado, el Technidol y exponiéndola entre 16 y 25 ISO podía expresar una adecuada gama de grises y así ser utilizada para la denominada fotografía “pictórica”. Su capacidad de resolución era tan alta que el formato 35 mm podía competir con el 120, e incluso, con placas 4 x 5″.

Tpan-technidol-1999
Fotografías realizadas con la mítica película Technical Pan y revelada con Technidol LQ. Negativo 6×6 © Fernando Marcos

Kodak cesó su producción en 2004 con los argumentos habituales: “Technical Pan está siendo discontinuada debido a la constante disminución de la demanda en los últimos años. Los cambios en los componentes del producto y en nuestros procesos de fabricación hacen que sea poco práctico seguir apoyando este producto. La última colada de Technical Pan fue fabricada hace varios años. Desde entonces se ha cerrado la antigua sala de revestimiento, los geles utilizados en la formulación del producto se han vuelto obsoletos y ya no fabricamos el soporte ESTAR (poliéster) sobre el que se emulsionó el producto de 35 mm. Habría un coste considerable para recrear el producto, sin garantía de mantener la calidad de la Technical Pan original”

Ya sabemos lo que pasa cuando una especie desaparece; aparte de añorar su pérdida, en no pocas ocasiones aparecen especies nuevas con objeto de ocupar su territorio. Así pues, casi al mismo tiempo, aparecieron dos nuevas emulsiones para cubrir esa pérdida: la Rollei ATP –Advanced Technical Pan– y la ADOX CMS 20. ¡Vaya, señores de Kodak, pues al parecer no era tan difícil seguir fabricando la Technical Pan!

ATP CMS20
Fotografías realizadas con las primeras versiones de las películas Rollei ATP y Adox CMS 20 © Fernando Marcos

ADOX CMS 20 II y ADOTECH – Sistema cerrado

Es muy importante considerar la emulsión ADOX CMS 20 II y su revelador ADOTECH III como un “sistema cerrado”. No se trata de una película convencional, al uso, diseñada para producir una amplia escala de grises con cualquier revelador. Su contraste es extremadamente elevado y aunque se puedan conseguir resultados utilizables con cualquier otro revelador genérico –a diluciones muy altas– los resultados podrían ser impredecibles y/o pobres. En la mayoría de los casos obtendríamos un elevado contraste y, seguramente mayor nitidez, un comportamiento apropiado para fotografía de documentos.

La película ADOX CMS 20 en su primera versión apareció en el año 2005 junto al revelador ADOTECH. En el año 2012, la película evolucionó hacia su segunda y actual versión, CMS 20 II, junto con el revelador ADOTECH II. En marzo de 2016, dicho revelador fue modificado hacia su versión actual, la ADOTECH III, con diferentes diluciones y tiempos, algo a tener en cuenta si nos disponemos a combinar versiones. Actualmente, la película ADOX CMS 20 II se encuentra disponible en rollos de 135-36, 120 y placas 4×5″.

Fotografía realizada con CMS 20 II y filtro polarizador. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1.8. ISO 20, f/11, 1/4 s. ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II. Filtro polarizador. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8. ISO 20, f/11, 1/4 s © Fernando Marcos

Características

Siempre según el fabricante –por supuesto– su película es LA PELÍCULA, en mayúsculas, siendo algunas de sus principales virtudes:

  • Ninguna película en la actualidad es tan nítida, tiene grano tan fino o mayor poder de resolución, hasta un máximo de 800 lp/mm –pares de líneas por milímetro– para un ratio de contraste de 1.000:1. Es evidente que, a medida que ese ratio disminuya, lo hará el poder de resolución de la película. Tampoco conocemos, en formato comercial, ningún objetivo que pudiera llegar a alcanzar tan elevada capacidad de resolución.
  • Su finura de grano garantiza una ampliación de hasta 2,5 m de diagonal, lo que equivaldría a un sensor de 500 Mpx. Obviamente, son datos del fabricante, quizá demasiado teóricos y entusiastas (1).
  • Para fotografía general la debemos exponer a IE 12 para situaciones de contraste normal y a IE 20 para situaciones de bajo contraste.
  • La sensibilidad espectral –desde los 400 nm hasta los 650 nm–, es muy similar a otras emulsiones de sensibilidad baja, siendo por tanto orto-pancromática, con una buena diferenciación entre los rojos y los azules. En mi opinión tiene un fuerte carácter “ortho” lo que nos obligaría a utilizar filtro de bloqueo UV. Algo ciega a los rojos profundos, tonalidad que por contra sí captaba muy bien la desaparecida Technical Pan.
  • El grano es de tipo cúbico en emulsión monodispersa sobre una base de poliéster de 100 micras en rollo 135 y 120 micras en película plana. Por supuesto, como otras muchas emulsiones modernas, contiene una capa especial anti-halo, lo que ayuda a su extrema nitidez.
  • La elevada transparencia de su base de poliéster nos permitirá realizar revelado por inversión y obtener diapositivas perfectas para grandes proyecciones.
  • Para compensar el fallo de reciprocidad se aconsejan las siguientes correcciones: 1 s + ½ punto, 10 s +1 punto, 1/1000 s + ½ punto.
  • Su soporte tan fino, de tan solo 100 micras, podría dar problemas de foco al fotografiar con aberturas máximas –por ajuste de planeidad de la placa de presión– el fabricante recomienda no usar dichas aperturas; aunque en nuestras pruebas analizando ese dato en concreto no hayamos tenido ese problema de desenfoque, sí es algo que deberíamos tener en cuenta (2).
Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 © Fernando Marcos

Revelador ADOTECH III

Diseñado por Heribert Schain y producido para ADOX por Spur, sólo algunas consideraciones que añadir a las líneas de Valentín Sama a propósito de la presentación de la nueva versión de dicho revelador.

  • Es importante utilizar agua destilada en la mezcla. Los excesos de cloro y flúor del agua corriente pueden “atrapar” residuos metálicos y formar puntos negros en el negativo.
  • Si vamos a utilizar mucho esta película sería conveniente destinar un tanque sólo para ellas. Intentar eliminar los residuos metálicos de espirales utilizadas anteriormente con otros procesos no es fácil, con el consiguiente riesgo de manchas.
  • No realizar enjuague previo al revelado, pues esto elevaría el contraste.
  • Utilizar obligatoriamente baño de paro.
  • El fijado, dada la finura de su grano, es muy rápido, de entre 30 y 60 s. Fijar en exceso debilitaría las altas luces.

Las siguientes pruebas se han realizado a IE 12, revelando 7 minutos a 20ºC y a IE 20 revelando 8 minutos a 20º C. Agitación inicial los primeros 30 s y sólo una inversión cada 30 s.

Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/15 s. f/8 ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2 1/15 s. f/8 © Fernando Marcos
Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f1:3,5. ISO 20, f/5,6, 1/125 s. ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f/3,5. ISO 20 f/5,6 1/125 s © Fernando Marcos

Tal como se puede apreciar en las dos tomas arriba mostradas, hay un elevado aumento de contraste en la fotografía realizada a IE 20 –abajo– respecto a la realizada con ajuste a IE 12. Sin haber realizado una prueba técnica de la misma tendemos a sospechar que la sensibilidad real de la emulsión estaría entorno a ISO 6, o incluso menor. Al no tener datos objetivos no podemos asumir –por el momento– esa afirmación.

Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 20. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1.8. ISO 20, f/16, 1/60 s. ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 20. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8. ISO 20, f/16, 1/60 s. ©Fernando Marcos.

CMS 20 II en paso universal (35 mm) frente a formato medio

Formatos 135 y 645

Película Ilford FP4 Plus y ADOX CMS 20 II. Nótese la transparencia de la capa anti-halo y la base de polyester de la ADOX.
Película Ilford FP4 Plus y ADOX CMS 20 II. Nótese la transparencia de la capa anti-halo y la base de polyester de la ADOX

Queremos comparar, a nivel de resolución, el 35 mm con el formato medio, utilizando para ello nuestra emulsión “tipo”, la Ilford FP4 Plus revelada en Rodinal. El fabricante afirma que con su CMS 20 II podemos llegar perfectamente a realizar ampliaciones de 250 cm de diagonal. Pues bien… eso es lo que hemos hecho. Hemos interpolado los archivos hasta los 210 cm de lado mayor –aproximadamente 250 cm de diagonal– a 225 ppp y hemos recortado un pequeño segmento para compararlo.

Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/8 s. f/8 y película 120 (6x4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1:2.8 N a 1/60 s y f/8 ©Fernando Marcos.
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/8 s. f/8 y película 120 (6×4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1/2,8 N a 1/60 s y f/8 © Fernando Marcos

Ciertamente, los resultados impresionan bastante, teniendo en cuenta que la imagen de la izquierda parte de un negativo que tiene una superficie 2,6 veces menor.

Sigamos: cambio de objetivo. El estupendo Konica M-Hexanon en bayoneta Leica-M lo sustituimos por el también estupendo Leica Summicron-M 90 mm f/2, a f/8 1/8 s. La misma ampliación que la anterior 210 x 140 cm a 225 ppp lo que nos proporciona un archivo de 660 MB.

Leica Summicrom-M 90mm f:2 a f/8 y 1/8 s. Imagen completa.
Leica Summicrom-M 90mm f/2 a f/8 y 1/8 s. Imagen completa. © Fernando Marcos

Y realizamos un recorte de aproximadamente 48 x 45 cm a 225 ppp, para apreciar el detalle.

©Fernando Marcos
© Fernando Marcos

Como podemos observar, ha quedado más o menos en evidencia que la película ADOC CMS II puede competir con formato medio, e incluso puede llegar a superarlo en lo que se refiere a nitidez y poder de resolución. Lo que también es evidente es que su contraste es elevado y ahí es donde se nota la diferencia con respecto a las películas tradicionales.

Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 y película 120 (6x4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1:2.8 N a 1/500 s y f/8 ©Fernando Marcos.
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/60 s. f/8 y película 120 (6×4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1/2,8 N a 1/500 s y f/8 © Fernando Marcos
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/30 s. f/8 y película 120 (6x4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1:2.8 N a 1/250 s y f/8 ©Fernando Marcos.
Película 135 CMS 20 II realizada con CMS 20 II a 12 ISO. Objetivo Konica M-Hexanon 50mm f/2. 1/30 s. f/8 y película 120 (6×4,5) FP4 Plus a 125 ISO con objetivo Mamiya Sekor C 80 1/2,8 N a 1/250 s y f/8 © Fernando Marcos

Formatos 135 y 6×7

Bien, una vez superado el 6×4,5 cm podemos retarle con el 6×7 cm. Lo probamos junto a una de las reinas de la escena argéntica, la Mamiya 7 y su Sekor-N 80mm 1:4 L. Realizamos el mismo procedimiento…

Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 12. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1.8 a f/8, 1/8 y Mamiya Sekor N 80mm L 1:4 a f/8© 1/60 s. Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II, ISO 12. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8 a f/8, 1/8 y Mamiya Sekor N 80mm L f/4 a 1/60 s y f/8 © Fernando Marcos

Bien… sigue sorprendiendo, a la vista de los resultados obtenidos.

CMS 20 II 135 y digital

No nos gusta quedarnos con dudas y nos preguntamos qué tan rendiría la película frente a una cámara digital de alto nivel con sensor Foveon que, como todos los lectores saben, es el que más se parece –en su estructura de capas– a una película tradicional.

Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f1:1,8. f/16, 1/125 s. y cámara digital con sensor Foveon ©Fernando Marcos.
Fotografía realizada con CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm f/1,8. f/16, 1/125 s. y cámara digital con sensor Foveon ©Fernando Marcos

Aquí lo dejamos, los lectores sacarán sus conclusiones a partir de estos resultados.

Reproducción de documentos

En este punto volvemos al inicio, no solo a la imagen de portada, sino al origen para el cual estas películas fueron creadas: la reproducción de documentos. Sobre una mesa de luz y con un buen objetivo macro, el nivel de detalle que podemos apreciar es excelente.

Reproducción en mesa de luz. CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f1:3,5 ISO 20, f/5,6 1/60 s. ©Fernando Marcos.
Reproducción en mesa de luz. CMS 20 II a 20 ISO. Objetivo Olympus Zuiko OM 50 mm auto-macro f/3,5 ISO 20, f/5,6 1/60 s © Fernando Marcos
Recorte de ampliación a tamaño 80x42 cm.
Recorte de ampliación a tamaño 80 x 42 cm

Conclusiones

Pensamos que los resultados son más que concluyentes. Si disponemos de buenos objetivos, estamos dispuestos a trabajar con muy bajas sensibilidades y utilizar determinadas pautas de revelado, podemos obtener una calidad más que suficiente para cualquier trabajo al cual nos enfrentemos. Creemos que queda claro que nos podemos enfrentar a formatos mayores partiendo del formato 135 pero, ¿y si utilizamos 120 o 4×5″? Las posibilidades de superar los límites de resolución de las ópticas y sensores digitales actuales son casi apabullantes.

ILFORD FP4 Plus y Adox Silvermax

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Hoja de contactos general en la que aún podemos ver la diferencia notable de transparencia y color entre la Silvermax y la FP4 PLUS. La capa base gris presente en casi todas las películas en B/N es mucho más ligera y transparente en la Silvermax. Los ojos expertos ya podrán apreciar la diferencia de contraste y gama tonal en las diferentes tiras © Fernando Marcos