Reto, CDND y Leica

Llevo más de veinte años fotografiando danza. Una especialidad que muchos creen que va de capturar movimiento, pero que en realidad va de entender el silencio antes del salto.

Durante años usé analógico, sobre todo cámaras telemétricas. Luego llegó lo digital, y durante un tiempo me dejé llevar por esa falsa sensación de control absoluto: fotografías infinitas, enfoque automático clavando la mirada donde se lo pides. Todo previsible, Todo fácil..

Y precisamente justo por eso dejó de interesarme.

Porque la fotografía fácil no me hace sentir vivo emocionalmente. Y si algo he aprendido en dos décadas es que sin dificultad no hay mirada nueva. Así que, aunque nunca me fuí, volví con más intensidad a lo analógico, regresé a la dificultad de un enfoque manual con una telemétrica, al cálculo mental de la distancia, a la incertidumbre de no saber si el foco estará donde tú viste que debía estar.