NOPO LF, una bella estenopeica

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Pocas cosas han cambiado desde las primeras referencias del filósofo chino Mo Ti sobre la formación de la imagen a través de un orificio, que describía, en el siglo V a.c, el fenómeno de la cámara oscura. No sabemos si existió algún coetáneo artesano capaz de fabricar alguna cámara estenopeica, ni tampoco si llegaban a la belleza de la NOPO LF fabricada artesanalmente por Toño Cañadas, propietario y fundador de NOPO Cameras.

©Fernando Marcos

Los amigos de la fotografía estenopeica seguramente conocerán sus cámaras, que van desde el formato 135, panorámico 135, 120 y ahora en gran formato y objeto de esta prueba; la NOPO LF.

Anunciada hace unos meses –y comenzadas a entregar a mediados de noviembre–, nos hemos hecho con una de las primeras unidades para conocer su funcionamiento, sentir sus sensaciones y transmitirlas a nuestros lectores.

La cámara

Destinada para ser utilizada con chasis de 9 x 12 cm, 4 x 5 pulgadas o Polaroid, su exterior está realizado en madera de nogal y cerezo, mientras que en su interior encontramos algunas partes de abedul natural y contrachapado de abedul finlandés. Su acabado está barnizado con una fina y aromática piel de aceite de Tung y cera natural.

Vista frontal de la NOPO LF. ©Fernando Marcos.

Tiene unas dimensiones de 13 x 17 x 9 cm para un peso aproximado de 500 g. Su distancia focal es de 55 mm, con un diámetro de estenopo de 0,30 mm, lo que nos ofrece un diafragma final de f/168. Su ángulo de visión es de 100º, lo que equivaldría en 135 a un objetivo de 18 mm de longitud focal.

Placa identificativa, con toda la información que necesitaremos para la toma así como su número de serie ©Fernando Marcos

Aparte de sus especificaciones técnicas –más o menos similares a otros modelos como la Ilford Titan–, llama la atención una cualidad que creemos que es indiscutible, no solo de este modelo sino de toda la marca NOPO: su indiscutible belleza.

Lado a lado con la Ilford Titan 4×5. Interesante, sin duda, pero menos bella. ©Fernando Marcos

En su momento tuvimos la ocasión de probar en profundidad la Ilford Titan 4×5, un modelo de plástico, sencillo, muy fácil de usar y quizá demasiado ligera para el trabajo de campo pues el viento hace “mella” en ella. Un hándicap para las largas exposiciones que se necesitan normalmente en la fotografía estenopeica.

El acabado de la cámara es impecable, con una combinación de matices en madera muy elegante. Quizá el barnizado nos ha parecido un poco insuficiente, muy propenso a los rayados, sobre todo para un fotógrafo que le quiera dar uso y no tratarla sólo como un objeto decorativo pues, la NOPO LF es elegante pero sobre todo, “hace fotos”. Detalles como los dos niveles de burbuja para planos horizontales o verticales, o las líneas que nos muestran el ángulo de visión son muy útiles y no desmerecen la estética minimalista de la cámara.

Nivel de burbuja y líneas mostrando los 100º de ángulo de visión.©Fernando Marcos.

Obturador

“Dispone de un obturador manual insertado en el cuerpo de cámara, accionable a través del giro del objetivo”, según palabras de Cañadas.

Obturador cerrado, con una muy visible pletina metálica. Obturador abierto mostrando su minúsculo estenopo de 0,30mm.

No nos hemos atrevido a desarmar el dispositivo para ver cómo funciona pero no deja de recordarnos a los sistemas de accionamiento rotativo, tipo “Goerz sector”. También nos acordamos de las simpáticas cámaras Werra, fabricadas por Carl Zeiss Jena, que también tienen un sistema giratorio para, en este caso, cargar el obturador y avanzar la película hasta el siguiente fotograma.Reproductor de vídeo00:0000:16

En la fotografía “sin lentes”, como lo es la fotografía estenopeica, es fundamental que el orificio o estenopo sea lo más pequeño posible. Necesitamos que el diafragma efectivo –resultante de dividir la longitud focal entre el diámetro del iris– sea como mínimo f/64 para conseguir una profundidad de campo prácticamente infinita. También es importante que el orificio sea lo más perfecto posible, cualquier imperfección, por muy pequeña que ésta sea producirá defectos y distorsiones en la imagen.

Izquierda ampliación del estenopo de la NOPO LF. En el centro imagen de microscopio de NOPO LF. Derecha imagen al microscopio de la TITAN 4×4 ©Fernando Marcos.

Como podemos apreciar en las imágenes superiores hay cierta diferencia entre la perfección del orificio de la Titan de Ilford con respecto a la NOPO. Como en todo proceso de mecanizado hecho a mano, conseguir la perfección absoluta es difícil, sino imposible, aunque ahí radica parte de su encanto. Mejor atención, quizá, se debería tener con el centrado del estenopo para no influir en el viñeteo y la imagen. Al ser esta unidad una de las primeras unidades en ser manufacturadas, en concreto la nº 8, no nos cabe ninguna duda de que será un aspecto que ya habrá sido solventado por su fabricante.

El chasis

La cámara soporta chasis portapelícula de formato 4×5″ y 9×12 cm, además de Polaroid de la serie 500. El sistema de uso es muy sencillo, basta con apretar hacia el interior y desplazar hacia un lado, siguiendo las marcas correspondientes. Nos consta que la holgura entre cámara-chasis es la mínima –para que no haya ninguna entrada de luz parásita– y ha sido probado con diferentes modelos para poder adaptarlo a las sutiles diferencias que puedan existir, y de hecho existen, entre ellos.

Sistema de acople.

Todo ello, se puede apreciar mejor en el siguiente video:Reproductor de vídeo00:0001:08

En la práctica

Hemos probado la cámara con película Adox CHS100 versión II. Para el revelado, hemos utilizado un Rodinal 1+50 durante 13 minutos a 20ºC, con agitación cada minuto.

Las sensaciones han sido muy agradables, la cámara pesa lo suficiente para que no se mueva demasiado en los largos tiempos de exposición, problema que sí tuvimos al trabajar con la Ilford Titan 45.

Nuestro tablero preferido, elegido siempre por su riqueza de matices. ¿Habremos acertado en el encuadre? siempre es una incógnita al trabajar con estenopeicas. © Fernando Marcos.
Tiempo de exposición 2 minutos. © Fernando Marcos.

En tomas relativamente cortas, de pocos segundos, hemos optado por utilizar una tapa adicional –aprovechando para ello la rosca de filtros de 52mm– para evitar el movimiento al girar el integrado de la cámara.

Doble obturador u obturador-tapa ¡nunca falla! ©Fernando Marcos.
En este caso el tiempo de obturación elegido fue de 4 segundos, convertidos a 8 compensando el fallo de la ley de la reciprocidad bajo las instrucciones del fabricante. Fotografiar con una cámara de madera en un entorno arbolado es una sensación muy gratificante y simbiótica. © Fernando Marcos.
Una arriesgada toma en contraluz. Todo un reto para cualquier cámara y mucho más para una estenopeica.©Fernando Marcos.
Tiempos, compensados, de 30 y 8 segundos respectivamente. © Fernando Marcos.

Hemos probado también la cámara con el papel Ilford Harman Direct Positive FB Paper. Recordamos a los lectores que éste es un papel fotográfico argénteo que ofrece positivo directo sin necesidad de negativo. Uno de los inconvenientes del papel, aparte de su elevado contraste, es su sensibilidad nominal de ISO 3.

No, no nos hemos equivocado, la foto no está al revés ¡es positivo directo! © Fernando Marcos.
© Fernando Marcos.

Siempre he defendido el error, en la vida y en la fotografía, que para nosotros se confunde en muchas ocasiones. En la siguiente fotografía, y no siempre ocurre así, el error se ha convertido para mí en un acierto. Intentando realizar dos tomas diferentes, una más alejada que la otra, utilicé la misma placa y la expuse dos veces, el resultado lógicamente es una sobreexposición que se puede compensar algo en el copiado o en el ordenador.

Doble escalera, doble barandilla, doble exposición. © Fernando Marcos.

Conclusiones

Desde el inicio de su recorrido comercial hemos seguido con ilusión cada nuevo proyecto de Toño Cañadas y sus genuinas cámaras NOPO.

La belleza de esta nueva NOPO LF y su buena factura es indiscutible. En la unidad probada se podrían mejorar algunos aspectos estéticos –calidad y espesor del barnizado– y técnicos –centrado y perfección del estenopo–, no obstante somos conscientes que tras nuestra positiva retroalimentación se están haciendo los cambios oportunos para que estás dos áreas mejoren en las unidades finales.

¿Soñarán alguna vez esos árboles fotografiados con convertirse en cámaras? Si son NOPO, quizá sí.

Fotografía Estenopeica I. Elogio al error.

Artículo escrito inicialmente para www.albedomedia.com

Desde el año 2001, el último domingo de cada Abril se celebra el día mundial de la fotografía estenopeica, el World Pinhole Photographic Day (WPPD). En ese primer año, 291 participantes de 24 países contribuyeron con sus imágenes, en el 2002 fueron 903 imágenes de 35 países y el año pasado 3.865 fotos fueron enviadas por fotógrafos de 74 países. Este año puedes hacerlo tú el 28 de Abril y formar parte de un proyecto que crece año tras año.

Logo
Logo

La fotografía estenopeica es fotografiar sin objetivo, un pequeño agujero o “estenopo” remplaza el objetivo y vierte la imagen en el interior de una cámara oscura, ya sea una caja de cerillas, una habitación o una furgoneta. Las fotos obtenidas son menos nítidas, con mucha profundidad de campo (cercana a la infinita) y los tiempos de exposición suelen ser de varios segundos a muchos minutos, incluso horas o días.

Cámara Ilford Titan 4x5. Papel Ilford Direct Positive 4x5. Sensibilidad 6 ISO. f/206. Exposición 3m30´´. Sol y nubes. La luz, muy cambiante, obligó a ir adaptando la exposición durante la toma. La utilización de una emulsión de positivo directo en este caso, además, nos da una copia única, irrepetible. © Fernando Marcos
Cámara Ilford Titan 4×5. Papel Ilford Direct Positive 4×5. Sensibilidad 6 ISO. f/206. Exposición 3m30´´. Sol y nubes. La luz, muy cambiante, obligó a ir adaptando la exposición durante la toma. La utilización de una emulsión de positivo directo en este caso, además, nos da una copia única, irrepetible. © Fernando Marcos

Conocer la fotografía estenopeica en la actualidad es sencillo y complicado a la vez. Sencillo, porque podemos encontrar innumerables sitios con información de todo tipo, tutoriales, esquemas de construcción, foros, millones de imágenes de ejemplos en la web y libros en todos los idiomas. Complicado, porque de nada sirve toda esa información hasta que no te enfrentas a una toma, una fotografía que, sobre todo, capta lo desconocido, lo que no vemos. Ahí radica su interés, en su aparente facilidad pero a su vez, enorme dificultad.

Desde las primeras referencias conocidas sobre los principios ópticos de la fotografía estenopeica,  recogidos en textos chinos del siglo quinto A.C, hasta la actualidad, han pasado más de 2.500 años y la imagen estenopeica poco ha cambiado. El descubrimiento de las emulsiones sensibles nos permitió hacer permanentes esas imágenes, fotografiarlas, pero en definitiva los principios técnicos son los mismos.

Fotografiar con este tipo de cámaras es –sobre todo– fotografiar el tiempo y adentrarnos en un proceso mental de creación. No podemos ver lo que estamos fotografiando, dejamos de copiar del natural de una manera inmediata y compulsiva para enfrentarnos a la incertidumbre de lo que está pasando cuando abrimos el obturador, no existe un resultado aún, en definitiva, tenemos que imaginarnos qué es y qué será.

Titan 4x5. Película Ilford Delta 100. Tiempo de exposición 6’. Revelado con Rodinal 1+50 durante 14 minutos a 20º. En este caso la exposición no es tan larga como en la toma anterior, aún así, el fuerte viento obliga a proteger la cámara en la medida de lo posible. © Fernando Marcos
Titan 4×5. Película Ilford Delta 100. Tiempo de exposición 6’. Revelado con Rodinal 1+50 durante 14 minutos a 20º. En este caso la exposición no es tan larga como en la toma anterior, aún así, el fuerte viento obliga a proteger la cámara en la medida de lo posible. © Fernando Marcos
Misma toma con cámara digital. Sensibilidad 100 ISO, f/22 y 1/20 de segundo para la obturación.  El objetivo de 28 mm no llega al ángulo de visión de la anterior, de  24 mm. Podríamos editar esta foto en el ordenador y emular la estética estenopeica, sí sin duda, y sin duda también, perderíamos matices, sensaciones y recuerdos. © Fernando Marcos
Misma toma con cámara digital. Sensibilidad 100 ISO, f/22 y 1/20 de segundo para la obturación.  El objetivo de 28 mm no llega al ángulo de visión de la anterior, de  24 mm. Podríamos editar esta foto en el ordenador y emular la estética estenopeica, sí sin duda, y sin duda también, perderíamos matices, sensaciones y recuerdos. © Fernando Marcos

Para algunos de nosotros que utilizamos los equipos digitales como herramienta de trabajo habitual pero que crecimos en un mundo “fílmico” es reconciliarnos con nuestros orígenes, volvernos a sentirnos fotógrafos y dejar de sentirnos informáticos, de enfrentarnos a la posibilidad del error. La foto imaginada, buscada y hallada al fin no ha salido. Tenemos que repetirlo todo y ya no podemos, es difícil ¡Bien!

Por qué habría de interesarnos lo fácil

Para ilustrar este artículo de fotografía estenopeica, nos centraremos en las pruebas realizadas con la cámara Titan 4×5 de Ilford Harman (presentada a principios del año 2011 por Ilford Photo en la feria Focus on Imaging). Utilizaremos película convencional negativa, como la Ilford Delta 100, y los nuevos papeles Ilford Harman Direct Positive Paper, con los cuales obtenemos directamente imágenes positivas con un revelado convencional. Recordemos que en esta cámara podemos utilizar cualquier emulsión en tamaños normalizados para chasis de 4×5 pulgadas o 9x12cm, así como con cualquier otro adaptador para rollos de formato medio.

Salvo por la foto en la cubierta superior, poco nos podemos imaginar el contenido del embalaje...
Salvo por la foto en la cubierta superior, poco nos podemos imaginar el contenido del embalaje…
... que comprende no solo los componentes de la cámara, sino además tres cajas de material sensible diferente en 4x5 pulgadas: película negativa en blanco y negro, papel B/N positivo directo y papel B/N multigrado. Todo material "de categoría". Ambas imágenes  © Albedo Media
… que comprende no solo los componentes de la cámara, sino además tres cajas de material sensible diferente en 4×5 pulgadas: película negativa en blanco y negro, papel B/N positivo directo y papel B/N multigrado. Todo material “de categoría”. Ambas imágenes  © Albedo Media
La cámara, ya montada, con su cono intercambiable. A observar que el marco o cuerpo principal de la cámara incorpora sendos niveles de burbuja. © Ilford Harman
La cámara, ya montada, con su cono intercambiable. A observar que el marco o cuerpo principal de la cámara incorpora sendos niveles de burbuja. © Ilford Harman
© Albedo Media
© Albedo Media

La cámara viene montada con un cono de una longitud focal de 72 mm y un estenopo (arriba) de 0,35 mm de diámetro, lo que nos da una abertura de f/206 (longitud focal/diámetro del estenopo) y un ángulo de visión de 97º.  Por tanto su equivalencia en 35mm o “double frame” es de 24mm de longitud focal.

Existe la posibilidad de intercambiar estos conos por otros de 110 mm (f/250) y 150 mm (f/288), equivalentes a 35 mm y 50 mm de longitud focal respectivamente.

Asimismo, desde diciembre del 2012 contamos también con el modelo en 8 x10 pulgadas (20 x 25cm) y no falta mucho para que esté disponible en el mercado la divertida Ilford Obscura Pinhole.

Las sensaciones al trabajar con esta cámara son muy agradables, pues es muy ligera, cerca de 300 gramos al igual que los chasis de películas, los cuales los podemos llevar cargados o cargarlos “on location” en el interior de una bolsa negra de las que existen para ello.

Para la medición, el kit incorpora una  hoja con una rueda calculadora de exposición que podemos recortar y hacernos nuestro propio “fotómetro”o descargarnos uno nuevo si lo hemos perdido en la propia página. Además existen innumerables aplicaciones para dispositivos móviles que funcionan como fotómetros pinhole, aunque con la simpática rueda de la Titan diseñada por Richard Koolish es más que suficiente.

© Ilford Harman
© Ilford Harman

Los tiempos de exposición que obtendremos serán desde algunos pocos segundos, con emulsiones convencionales de 100 o 400 ISO hasta varios minutos con p.ej. el papel Direct Positive u otros papeles que tienen sensibilidad de 6 ISO. Por otro lado no nos interesan tiempos demasiado cortos pues la operación de “poner y quitar” el obturador de tipo “tapón” nos podría mover la cámara, al contrario que en otros modelos con un obturador más “sofisticado” incluso con la posibilidad de utilizar cable disparador, como en las “Zero Image”.  Quizá algún tipo de obturador más cómodo sea implantado en una nueva versión y, desde luego, ya lo está en la nueva Obscure Pinhole.

Obturador de tipo "tapón", una solución de simple a simplista. © Albedo Media
Obturador de tipo “tapón”, una solución de simple a simplista. © Albedo Media

Otros inconvenientes -utilizando la palabra “inconveniente” como reto y dificultad a la hora de fotografiar- es lo susceptible que es la cámara a los movimientos producidos por el viento fuerte, dado el poco peso de la misma en comparación con su volumen, y, aunque utilicemos un buen trípode, esta posibilidad está siempre presente. Al no tener visor nos tenemos que imaginar lo que estamos fotografiando, nada complicado si sabemos que son unos 90º de ángulo, tenemos la posibilidad de acoplar un visor externo en la zapata portaaccesorios que  trae incorporada.

Un mal encuadre: se ven las patas del trípode y desplazamiento a la izquierda. © Fernando Marcos
Un mal encuadre: se ven las patas del trípode y desplazamiento a la izquierda. © Fernando Marcos

Cuando “trabajas” con un equipo como este u otros modelos de cámaras estenopeicas en los cuales de posibilidades de disparos son muy limitados, en algunos casos sólo dos tomas, la reflexión sobre lo que estamos haciendo se vuelve casi obsesiva. Tiempo después, cuando revelamos los resultados y, en no pocos casos han sido decepcionantes o nulos, esa obsesión desde luego aumenta  pero ¿No es la obsesión y reflexión parte fundamental de la creación?

Imaginando el encuadre: no es difícil si conocemos el ángulo de toma, en este caso de aproximadamente 90º. © Fernando Marcos
Imaginando el encuadre: no es difícil si conocemos el ángulo de toma, en este caso de aproximadamente 90º. © Fernando Marcos
Exponiendo la toma, en este caso unos 15 segundos.© Fernando Marcos
Exponiendo la toma, en este caso unos 15 segundos.© Fernando Marcos
Ilford Delta 100. Revelado con Rodinal 1+50, 14min. A 20ºc.  Se aprecia el viñeteo típico de la imagen estenopeica. © Fernando Marcos
Ilford Delta 100. Revelado con Rodinal 1+50, 14min. A 20ºc.  Se aprecia el viñeteo típico de la imagen estenopeica. © Fernando Marcos
© Fernando Marcos
© Fernando Marcos